"La perspectiva de género en la evualuación ex-post de proyectos"
Manuel
Farías
Viguera
(*)
Antecedentes
Dentro
de
las
metodologías
para
la
evaluación
ex
–
post
de
proyectos
se
encuentran
las
propuestas
hechas
por
el
Instituto
Latinoamericano
de
Planificación
Económica
y
Social
(ILPES,
1997)[i],
la
cual
ha
permitido
que
algunas
entidades
públicas
hayan
dimensionado
el
impacto
de
varios
proyectos
ejecutados
en
años
anteriores.
Un
elemento
fundamental
en
la
evaluación
de
proyectos
con
impacto
social
lo
constituye
el
efecto
que
estas
inversiones
tienen
sobre
los
beneficiarios.
Ello
supone
aplicar
instrumentos
de
evaluación
que
recojan
información
cuantitativa
e
instrumentos
de
evaluación
que
sobre
todo
reconozcan
información
cualitativa.
Esto
último
es
de
suma
importancia
para
la
inversión,
puesto
que
aunque
todos
los
procesos
administrativos
hayan
estado
bien
implementados,
si
el
proyecto
no
tuvo
los
impactos
deseados
en
los
beneficiarios,
esta
inversión
habrá
sido
estéril
para
los
objetivos
planteados
en
las
políticas
de
desarrollo
que
fundamentan
las
decisiones
de
implementar
o
no
un
proyecto.
Ahora
bien,
esta
evaluación
debe
ser
profundizada
en
el
análisis
de
la
oferta
y
la
demanda
existente
en
la
situación
actual,
esto
es
al
momento
de
realizar
la
evaluación
posterior.
Sin
embargo,
durante
los
últimos
años
organismos
tales
como
el
Banco
Mundial
(BM),
el
Programa
de
Naciones
Unidas
para
el
Desarrollo
(PNUD)
y
la
Agencia
para
el
Desarrollo
Internacional
de
los
Estados
Unidos
(USAID)
han
desarrollado
una
discusión
acerca
de
otras
variables
a
considerar
en
la
evaluación
de
la
oferta
y
la
demanda.
Nos
referimos
a
las
variables
de
género
expresadas
en
el
reconocimiento
de
la
diversidad
y
la
diferencia
(Moser,
1993)[ii]
Un
enfoque
sensible
al
género
supone
fomentar
competencia
y
conciencia
en
los
temas
de
género
tanto
en
hombres
como
en
mujeres
en
lo
que
respecta
a
la
toma
de
decisiones
sobre
política
pública
y
a
la
práctica
en
la
planificación
(Beall,
1997)[iii].
Además
este
enfoque
supone
asumir
el
triple
rol
de
la
mujer
para
la
aplicación
de
adecuados
instrumentos
de
evaluación.
Esto
es,
reconocer
la
existencia
del
rol
reproductivo,
del
rol
productivo
y
del
rol
de
administración
y
participación
comunitaria
(Moser,
1989)[iv].
Tanto
los
hombres
como
las
mujeres
tienen
diferentes
roles
y
cada
uno
de
ellos
tiene
implicancias
en
la
toma
de
decisiones.
La
mujer
generalmente
es
valorada
por
su
rol
de
carácter
productivo
ya
que
éste
genera
recursos
concretos.
No
obstante,
el
triple
rol
no
es
reconocido
y
ello
plantea
un
sesgo
grave
al
momento
de
analizar
el
papel
y
aporte
de
la
mujer
en
el
desarrollo.
Las
mujeres,
según
ésta
definición,
tienen
diferentes
necesidades.
Obviamente,
ello
tiene
impactos
diferentes
sobre
las
políticas
a
implementar
y
en
consecuencia
sobre
los
proyectos
que
se
ejecutan
en
cualquier
localidad.
El
no
reconocimiento
de
este
triple
rol
señalará
una
evaluación
parcial
en
donde
los
resultados
no
garantizarán
los
criterios
de
equidad
e
igualdad
de
oportunidades
planteados
dentro
de
los
objetivos
de
la
política
social
del
Gobierno
de
Chile.
(MIDEPLAN,
1996)[v].
Dimensiones
generales
para
el
análisis
de
género
Uno
de
los
elementos
esenciales
de
todo
proceso
de
evaluación
posterior
radica
en
el
conjunto
de
dimensiones
e
indicadores
a
evaluar,
ya
que
de
ello
depende
el
énfasis
tanto
de
la
técnica
como
de
los
elementos
que
la
constituyen.
Por
lo
anterior
una
propuesta
de
indicadores
de
género
debe
estar
ordenada
de
acuerdo
a
las
siguientes
dimensiones
(Rao,
Anderson
y
Overholt,
1991)[vi]:
1.
Evaluación
de
las
necesidades
de
la
mujer
2.
Definición
general
de
los
objetivos
del
proyecto
3.
Identificación
de
posibles
efectos
negativos
4.
Impacto
del
proyecto
en
actividades
de
la
mujer
5.
Impacto
del
proyecto
sobre
el
acceso
de
la
mujer
a
la
toma
de
decisiones
y
control.
Cabe señalar sin embargo, que estas dimensiones son de carácter general y debieran estar presentes al momento del análisis final. Es probable que algunos indicadores no sean aplicables a determinado tipo de proyectos debido a la naturaleza de los mismos. No obstante ello, lo que interesa es la evaluación global del proceso y la evaluación final de la aplicación de la metodología presentada en este documento.
Indicadores
A
lo
anterior
se
debe
sumar
la
siguiente
propuesta
de
construcción
de
indicadores:
Dimensión
1:
Necesidades
de
la
mujer
y
del
hombre
·
Necesidades
existentes/oportunidades
generadas
por
el
proyecto
·
Existencia
de
información
en
términos
de
referencia
del
proyecto
acerca
de
las
necesidades
desagregadas
por
sexo.
Dimensión
2:
Objetivos
del
proyecto
·
Nº
de
personas
que
participaron
en
la
generación
de
la
idea
del
proyecto,
desagregado
por
sexo
·
Grado
de
percepción
de
las
mujeres
y
de
los
hombres
acerca
de
la
satisfacción
de
sus
necesidades
con
los
objetivos
del
proyecto
·
Nº
de
personas
beneficiadas
desagregadas
por
sexo
·
%
de
mujeres
beneficiadas
en
relación
con
%
de
hombres
Dimensión
3:
Efectos
negativos
·
Grado
de
percepción
de
los
destinatarios,
desagregados
por
sexo,
sobre
los
efectos
negativos
que
el
proyecto
pudo
tener
en
el
área
de
influencia
·
Nº
de
personas
desagregadas
por
sexo,
participando
antes
del
proyecto/Nº
de
personas
desagregadas
por
sexo,
participando
después
del
proyecto
Dimensión
4:
Impacto
en
actividades
de
la
mujer
y
del
hombre
·
Costo
del
proyecto/Personas
beneficiadas
(por
sexo)
·
%
de
la
inversión/Mujeres
y
hombres
atendidos
·
Nº
de
mujeres
y
hombres
involucradas
en
actividades
laborales
producto
del
proyecto.
Dimensión
5:
Impacto
en
la
toma
de
decisiones
·
Nº
de
mujeres
y
hombres
líderes
de
organizaciones
en
el
área
de
influencia
del
proyecto
·
Nº
de
organizaciones
existentes
en
el
radio
de
influencia
del
proyecto
·
Cantidad
de
dirigentes
de
organizaciones
sociales
en
el
área
de
influencia
del
proyecto
desagregado
por
sexo
El
método
Sin
lugar
a
dudas
un
método
de
evaluación
ex-post
de
proyectos
debería
dimensionar
los
antecedentes
señalados
en
el
capítulo
anterior.
Ahora
bien,
ello
supone
además
la
utilización
de
instrumentos
de
evaluación
que
pongan
el
acento
en
aquellos
aspectos
de
carácter
cuantitativo
así
como
en
aquellos
de
carácter
cualitativo.
De esta forma se propone para la realización de una evaluación posterior de los proyectos las siguientes técnicas:
§
Focus
group
§
Entrevista
semiestructurada
§
Encuesta
Local
Focus
Group:
esta
técnica
se
aplica
a
un
grupo
o
varios
grupos
pequeños
los
cuales
tienen
varias
características
en
común
(Ej.
misma
organización,
misma
labor,
composición
etárea
de
rango
común,
sector
social
similar,
etc.).
Además
se
les
entrega
un
cuestionario
mínimo
y
sobre
la
base
de
esta
“entrevista
abierta”
se
abre
una
discusión,
la
cual
es
recogida
por
el
entrevistador.
Los
grupos,
para
el
éxito
de
la
técnica,
no
deben
ser
superiores
a
diez
personas.
Entrevista
semiestructurada:
esta
técnica
consiste
en
la
aplicación
de
una
entrevista
personal
a
algunas
destinatarias
de
los
proyectos
para
obtener
información
relevante
de
los
mismos.
Es
semiestructurada
debido
a
que
algunos
temas
son
sugeridos
o
guiados
por
el
entrevistador
y
otros
se
dejan
abiertos.
Lo
que
se
busca
principalmente
en
esta
técnica
es
que
se
profundicen
ciertos
aspectos
cualitativos
que
la
aplicación
de
un
programa
o
proyecto
pudiera
tener.
Encuestas
locales:
consisten
en
la
aplicación
de
una
pequeña
encuesta
dirigida
a
un
universo
representativo
del
área
de
influencia
del
proyecto,
donde
lo
principal
es
obtener
una
información
basada
en
variables
definidas
por
el
propio
investigador.
Es
clave
en
esta
técnica
que
las
variables
sean
discutidas
profundamente
por
el
equipo
de
trabajo
con
el
objeto
de
evaluar
si
todos
los
elementos
han
sido
considerados.
Técnicas
de
recolección
de
información
y
la
variable
de
género.
A continuación se presentarán un ejemplo para la implementación de un instrumento en el proceso de la evaluación ex – post de proyectos. Este conjunto de técnicas deben aplicarse en conjunto y es el equipo técnico quien debe definir el momento óptimo de su implementación. Ahora bien, es necesario señalar que para una óptima aplicación de estos instrumentos será conveniente realizar una jornada de capacitación dirigida al equipo técnico relacionada con el uso de la variable de género en las políticas públicas, a objeto de uniformar criterios de trabajo y un lenguaje común al momento de la implementación de los instrumentos a continuación expuestos.
Un
ejemplo:
Focus
group.
Esta técnica debe realizarse con grupos de mujeres y de hombres de no más de diez personas. La idea es que ellas sean propuestas por la propia comunidad para lo cual el evaluador deberá contactarse previamente con la comunidad y fijar un cronograma de trabajo por cada uno de los grupos existentes, si es que hay más de uno.
Una vez constituido el(los) grupo(s), los evaluadores entregarán tres preguntas que deberán ser desarrolladas por los participantes. Durante toda la jornada, que no deberá extenderse por más de dos horas, se registrará la discusión por intermedio de la toma de notas y la grabación de la jornada.
Entre las preguntas que deberán incluirse estarán las siguientes:
§ ¿Han sido las mujeres y los hombres directamente consultadas en la fase de identificación de necesidades y oportunidades para diseñar el proyecto evaluado?
§ ¿Reflejan los objetivos del proyecto necesidades concretas de las mujeres y de los hombres?
§ ¿ La implementación de este proyecto ha tenido algún impacto negativo sobre las mujeres y los hombres?
§ ¿Qué relación tiene este proyecto con algunos de los roles de la mujer (productivo, reproductivo y sociopolítico)?
§ ¿Que grado de importancia para el acceso de las mujeres y los hombres a mejores niveles de participación ha tenido el proyecto?
Estas preguntas, que pueden ser aplicadas en su totalidad o parcialmente son orientadoras de la discusión. Cabe señalar que no todos los proyectos son iguales y por tanto no en todos la variable de género es tan nítida, lo cual, sin embargo, no debiera afectar el desarrollo de la técnica.
Además es importante discriminar cuál de estas preguntas se debiera enfatizar, toda vez que es necesario comprender que existe una diversidad de proyectos. Ello supone aplicar criterios particulares para la implementación de cada una de las sesiones. Sin embargo no se debe perder de vista que el conjunto de los proyectos analizados nos permitirá tener una visión global acerca del impacto que sobre las mujeres han tenido las inversiones ejecutadas.
A
modo
de
conclusión
Finalmente, es necesario señalar que este propuesta metodológica fue aplicada en un programa de evaluación ex post de proyectos en el Gobierno Regional Coquimbo y tuvo algunas conclusiones que son importantes de tomar en consideración a objeto de focalizar en mejor medida los recursos públicos.
Desde el punto de vista de la investigación social, la recopilación de información cualitativa requiere de una metodología de trabajo que esté vinculada a la toma de opinión por parte de informantes calificados, beneficiarios y tomadores de decisiones.
Un
método
que
pretenda
recopilar
antecedentes
para
evaluar
cualitativamente
lo
que
ha
sucedido
con
una
inversión
después
de
un
tiempo
de
funcionamiento,
requiere
trabajar
con
informantes
que
hayan
tenido
una
relación
temporal
con
el
proyecto
analizado.
Esto
es
que
hayan
transitado
por
las
diversas
etapas
que
el
proyecto
ha
tenido
con
el
objeto
de
entregar
una
visión
más
completa
de
los
verdaderos
efectos
e
impactos
que
éste
pudo
generar.
Por
ello,
en
proyectos
que
se
evalúan
después
de
tres
años
desde
el
momento
en
que
se
ejecutan
se
corre
el
riesgo
de
no
contar
con
informantes
que
hayan
participado
de
todo
el
proceso.
Y,
por
lo
tanto
obtener
información
que
pudiera
tener
ciertos
grados
de
parcialidad.
No
obstante
lo
anterior,
el
actual
proceso
de
evaluación
posterior
de
proyectos
impulsado
por
el
Gobierno
Regional
de
Coquimbo
a
través
del
Departamento
de
Gestión
Regional
y
del
Departamento
de
Municipalidades,
tuvo
especial
cuidado
de
implementar
un
proceso
de
recopilación
de
información
cualitativa
para
analizar
la
dimensión
operacional
del
proyecto.
[i] ILPES, Guía metodológica para la evaluación ex-post de proyectos. Santiago de Chile. 1997
[ii] Moser Caroline, Gender Planning in Development. World Bank. New York, 1993
[iii] Beall, Jo. Urban Governsnce. Why Gender Matters?.UNDP Gender in Development Programma, N.Y.1997
[iv] Moser, Caroline.”Gender Planning in the Third World. Meeting Practical and Strategic Gender Needs”. En World Development. U.K. 1989
[v]
MIDEPLAN,
Balance
de
Seis
Años
de
Políticas
Sociales.
Mideplan,
Santiago
1996
[vi] Rao, Anderson and Overholt, Gender Analysis in Development Planning: A Case Book. Hartford, Conn.: Kumarian Press)
(*) Jefe de Departamento de Municipalidades, Cultura y Desarrollo local, Gobierno Regional, Coquimbo, Chile