. Toda la atención política
se concentra por tanto en las disparidades entre el hombre y la mujer por lo que se refiere a la
pobreza que son visibles con este enfoque, como la tasa relativa de pobreza de las mujeres de
edad avanzada que viven solas o de las madres solas. Las medidas destinadas a estos grupos
pueden estar justificadas desde el punto de vista social, pero llegan demasiado tarde. La
verdadera causa de la elevada tasa relativa de pobreza entre las madres solas y las mujeres de
edad avanzada es su falta de independencia y oportunidades económicas en fases anteriores de
sus vidas, especialmente durante el matrimonio.
En tercer lugar, la estrategia de promover la participación de las mujeres en el mercado de
trabajo y de articular la vida profesional y la familiar con miras a luchar contra la pobreza entre
las mujeres tan sólo constituye una parte de la solución. La participación de las mujeres en el
mercado de trabajo debe procurarles unos ingresos sostenibles que respalden su autonomía y
les permitan potenciar su papel. Las medidas políticas que hacen demasiado hincapié en el
trabajo a tiempo parcial y los permisos especiales pueden ir en detrimento del apoyo a la
capacidad de las mujeres para obtener ingresos a lo largo de su vida. La "articulación entre la
vida profesional y la familiar" debe entenderse como la posibilidad de que tanto hombres como
mujeres combinen individualmente sus respectivos trabajos remunerados y sus trabajos
domésticos y tareas de cuidado. Con ello se evitaría que un miembro de la pareja se convierta
en una "herramienta" indispensable para la carrera del otro, con las archisabidas consecuencias
que ello conlleva para la autonomía económica del primero.
CONCLUSIONES
La Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades pide a la Comisión de
Empleo y Asuntos Sociales, competente para el fondo, que incorpore los siguientes elementos
en la propuesta de resolución que apruebe:
A.
Considerando la Plataforma de Acción aprobada en la Cuarta Conferencia Mundial de
las Naciones Unidas sobre la Mujer (Beijing, 1995), las denominadas Recomendaciones
de Beijing + 5, aprobadas en el período extraordinario de sesiones de la Asamblea
General de las Naciones Unidas (Nueva York, junio de 2000) y otros textos de diversas
organizaciones internacionales,
B.
Considerando que la preponderancia de las mujeres entre los pobres viene determinada
en primer lugar por la falta de independencia económica de las mujeres, debida a la
desigual distribución del empleo remunerado y del trabajo doméstico y las tareas de
cuidado, ambos no retribuidos, entre mujeres y hombres,
1.
Pide a la Comisión que inicie un estudio exhaustivo del alcance de la independencia o
autonomía económica de las mujeres en la Unión Europea, teniendo en cuenta los
distintos tipos de hogares de los que forman parte las mujeres y las distintas fases de