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legitimidad institucional y para el cumplimiento de la agendas. En estas convocatorias la Secretaría
recoge demandas de la sociedad civil y las orienta hacia otros sectores del Estado, jugando
entonces un interesante papelde intermediación. Sin embargo, en un escenario de debilidad
institucional y de poca experiencia democrática, los espacios de convocatoria pública y de
intermediación pueden devenir en formalidades y mover una agenda oculta donde cada grupo
quiere imponer sus intereses inmediatos sobre los intereses institucionales a mediano y largo plazo.
4.1.2 Estudios breves
El estudio realizado sobre los procesos de conformación de las institucionalidades de género
(documento elaborado por Graziella Corvalán) es muy rico y puede servir, de ser adecuadamente
difundido, para crear o fortalecer la conciencia individual, grupal e institucional sobre el carácter
social, cultural y político de las nuevas instituciones. Por otra parte, permite recuperar el carácter
sistémico del proceso en la medida que muestra cómo cada organización, grupo e institución no
existe aisladamente sino en su interrelación con otros y otras y con el escenario socio político más
amplio.
El estudio de Graziella Corvalán pone de manifiesto no sólo la legitimidad alcanzada por la
Secretaría de la Mujer fundamentalmente y las otras instituciones de género sino también las
concepciones y valores desde los cuales se valora el quehacer de estas instituciones.
Los argumentos avanzados por los/as encuestas favorables a la existencia de la Secretaría de
la Mujer son de tres tipos: El primer tipo engloba aquellos argumentos que valoran la capacidad de
influencia de la Secretaría de la Mujer en el resto del Estado y su capacidad de diseñar políticas con
alcance nacional, subrayando la necesidad de construir capacidades, experticias e instrumentos para
que lleve adelante su misión. Un segundo tipo de argumentos hace referencia a la atención dada de
parte de la Secretaría a los grupos de mujeres que se encuentran en condiciones de mayor
vulnerabilidad: madres solteras, mujeres pobres y en la necesidad de políticas orientadas a superar
la pobreza de las mujeres. El tercer tipo hace referencia a las relaciones que ha mantenido la
Secretaría con las organizaciones de mujeres y las medidas asumidas para promover el liderazgo y
participación política de las mujeres.
Los argumentos avanzados por personas del movimiento de mujeres valoran entonces la
capacidad de la Secretaría de la Mujer de coordinar políticas a favor de las mujeres, especialmente
las más vulnerables, de realizar acciones de carácter nacional que favorecen descentralización y la
promoción de mujeres en cargos de decisión y el fortalecimiento de los liderazgos femeninos.
Llama la atención la menor consideración otorgada por las entrevistadas a los distintos mecanismos
generadores de desigualdad que operan en la vida privada, la familia, la producción de
conocimientos, la cultura y de la necesidad de incidir sobre ellos a través de políticas públicas.
También llama la atención que las propuestas de mayor formación profesional, experticia y
elaboración de instrumentos de políticas no se acompañen de una reflexión sobre las coacciones
políticas y simbólicas que condicionan la elaboración de políticas de género y el reconocimiento de
la Secretaría de la Mujer y las organizaciones de mujeres, como participantes legítimas en las
discusiones sobre democracia, desarrollo y gobernabilidad.
Por su parte, el estudio de Aída Torres tuvo por objetivo conocer las opiniones de los
referentes calificados (Partidos Políticos de la transición 2003, Consejo Nacional de Educación y
Cultura, Comisión Nacional de Bilingüismo, Comunicadores Sociales: Vice Director Periódico
Ultima Hora, Representante Nacional de la Oficina de la UNESCO, Fundación Primera Dama.
Gabinete 2003, Ministerio de Educación y Cultura, Congreso de la Nación: Senadores/as y
Diputados/as y Gobernación Departamento Central) en ámbitos de la política, de la educación, de
la comunicación social y de los Consejos independientes del área social, sobre las instituciones de
género y concertar con ellos acciones para fortalecer estos mecanismos. Las opiniones de estos