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Indicadores de Género y Tecnologías de la Comunicación y la Información La presente sección es una introducción al concepto de indicador y a su función. Incluye definiciones de indicador y de indicadores de género y la diferenciación entre indicadores cuantitativos y cualitativos. Dichas definiciones serán utilizadas en las directrices destinadas a definir los indicadores de género y de TICs en la sección siguiente. Indicadores ¿Qué son los indicadores? El indicador es un estándar utilizado para medir el progreso y los logros de un proyecto. Se utilizan para hacer el seguimiento y la evaluación de un proyecto. Son índices, cifras, hechos, opiniones o percepciones que sirven para analizar y medir los cambios de situaciones y condiciones específicas. Implican la cuidadosa observación de resultados de acciones e iniciativas; son herramientas de gran utilidad para evaluar dónde estamos y hacia dónde vamos respecto de los valores y objetivos de un proyecto y para evaluar programas específicos y determinar su influencia. (Guide to Gender-Sensitive Indicators -Guía de indicadores de género- elaborada por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional. p.5) En metodologías de planificación y evaluación tradicionales los indicadores se definen como específicos o explícitos y como resultados o medidas de cambios objetivamente verificables que resultan de una actividad o proyecto. El criterio generalmente aceptado para definir un buen indicador es el de un indicador INTELIGENTE, es decir:
En general, los indicadores son definidos o establecidos por los objetivos de un proyecto, sin embargo todos sabemos que el efecto de un proyecto cambia de comunidad en comunidad o que ciertos cambios en el medio en el que se inserta pueden determinar modificaciones al proyecto, por lo tanto los indicadores pueden ser perfeccionados una vez iniciado el proyecto. Los indicadores de género, como su nombre lo indica, son indicadores que detectan los cambios relacionados con el género. Su valor reside en medir si se logra una igualdad/equidad entre los géneros. Los indicadores de género parten de la base de que los roles de género existen e indican los cambios de estatus y rol del hombre y de la mujer en un determinado período de tiempo. Nos permiten ver de qué manera un proyecto afecta los roles de género y de qué manera trata o ignora la discriminación de género. Los indicadores de género deben extraerse a partir de la identificación de cuestiones de género surgidas dentro del contexto específico de un proyecto o actividad. Muchos indicadores que tienen en cuenta la problemática de género, tales como la medición del grado de empoderamiento por cuestiones de género, el índice de desarrollo humano y los índices de desarrollo con perspectiva de género, son herramientas útiles para evaluar la igualdad/equidad entre géneros. Muchos de estos indicadores se basan en modelos analíticos de género surgidos de análisis feministas de la sociedad, de las relaciones que se dan en su seno y del desarrollo. Por otra parte un número cada vez mayor de especialistas de género considera que los indicadores por sí solos no bastan para captar la experiencia de la mujer, especialmente en áreas como la participación o el empoderamiento de la mujer; manifiestan que los gestores de políticas deben prestar más atención a la experiencia de las mujeres, respecto de la cual los indicadores son sólo un índice. Más allá de las diferencias la cuestión clave que estos modelos e indicadores intentan resolver al medir el impacto de una iniciativa es : '¿Está cambiando la manera en que vivimos?' ¿Esta iniciativa contribuyó a cambiar nuestras vidas o estamos en el mismo punto donde empezamos? ¿Reproduce las desigualdades e inequidades? (Guía a los indicadores de género, elaborada por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional. p.5) Indicadores cuantitativos y cualitativos ¿Qué son los indicadores cuantitativos? Los indicadores cuantitativos pueden definirse como medidas de cantidad tales como el número de usuarias de un telecentro, o el número de mujeres capacitadas en computación, o el número de mujeres que tienen acceso a Internet en comparación con los hombres. ¿Qué son los indicadores cualitativos? Los indicadores cualitativos pueden definirse como la opinión y percepción de la gente sobre un determinado tema, tal como el grado de confianza en sí misma experimentado por quienes cuentan con conocimientos de computación en tanto herramienta para conseguir un mejor trabajo, o el hecho de tener acceso a Internet que les permita mejores oportunidades de comercialización y venta. (Guía a los indicadores de género, elaborada por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional. p.9) La creencia generalizada es que los indicadores cuantitativos son mediciones que se atribuyen a hechos concretos en crudo, a números sin vida cuya validez, veracidad y objetividad es incuestionable. Los indicadores cuantitativos son considerados también como "objectivos y verificables" ya que indican por ejemplo el número de computadoras en un determinado lugar de trabajo, el número de aparatos telefónicos en una determinada comunidad o la cantidad y la frecuencia de talleres de capacitación relacionados con computación e Internet. Los indicadores cuantitativos se ocupan de resultados y son más fáciles de definir. Por otra parte, los indicadores cualitativos son percibidos como subjetivos, poco confiables y difíciles de verificar. Los indicadores cualitativos son más difícilmente definibles ya que apuntan al porqué de situaciones y contextos de acciones además de a la percepción de la gente. Sin embargo, los indicadores cualitativos son valiosos para el proceso de evaluación porque las iniciativas y proyectos están destinadas a analizar los cambios producidos en la vida comunitaria. Los indicadores cualitativos apuntan a medir el impacto de una iniciativa o de un proyecto y, por lo tanto, son utilizados para evaluar los efectos y beneficios a largo plazo. No es fácil definir un método para medir los efectos de los resultados. Los usuarios de indicadores cualitativos suelen insistir en que los mismos son importantes porque se centran en la experiencia de la gente. Desde una perspectiva de género analítico-feminista, los indicadores cualitativos son particularmente útiles e importantes para comprender la experiencia y las percepciones de las mujeres con relación al desarrollo y al empoderamiento. Un ejemplo es que el número de mujeres que usan los telecentros es cada vez más significativo si tenemos en cuenta que la información a la que acceden y los enlaces que efectúan a través de Internet han contribuido a un sentido de independencia y empoderamiento de la mujer. Desarrollados e interpretados de manera adecuada, los indicadores cualitativos pueden desempeñar, además, un rol significativo en la identificación de limitaciones de implementación y de obstáculos a la concreción de los mismos, situaciones que de otra manera no serían obvias. La mayoría de los modelos de supervisión y evaluación de proyectos recomienda que es igualmente importante registrar los resultados y la calidad de los mismos y medir el impacto de dichos resultados. La naturaleza política del uso de los indicadores debe tenerse en cuenta especialmente en relación con los indicadores cualitativos, ya que comúnmente se sostiene que tales indicadores son ‘subjetivos’ o poco confiables y por lo tanto de menor valor. Existen técnicas confiables, como las encuestas, que pueden garantizar la confiabilidad y validez de los indicadores cualitativos. Un principio importante a considerar es que el uso de los indicadores cualitativos puede desempeñar un rol de gran importancia en la promoción y comprensión de los puntos de vista de las partes involucradas, especialmente aquellos puntos de vista relacionados con la mujer y que, por lo tanto, fomentan la participación. Desarrollar indicadores de género de manera participativa implica centrarse en la inclusión de los propios indicadores de desarrollo de la gente. (Guía a los indicadores de género, elaborada por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional. p.6, 11)
Como señala Measuring the Immeasurable:
Cita extraída de: Measuring the Immeasurable Planning, Monitoring and Evaluation of Networks (Calcular la incalculable planificación, supervisión y evaluación de redes). Edit. Marilee Karl. Publicado por Women’s Feature Service, 1998/ Novib, 1999. p. 63 Indicadores
de género y de TICs : El siguiente enfoque de análisis de género surgido de la evaluación de una planificación realizada con perspectiva de género puede resultar útil como guía para definir indicadores de género y TICs: a. Actividades: indaga quién hace qué y cuándo; analiza en detalle los diversos roles que adoptan hombres y mujeres, si dichos roles son productivos o reproductivos; una herramienta puede ser un calendario trimestral o diario b. Recursos: quién tiene acceso a los recursos o el control de los mismos c. Beneficios: qué factores (por ej.: sociales, políticos, culturales, económicos) rigen el acceso a los beneficios d. Participación: cómo y cuándo mujeres y hombres participan en el proceso de concientización acerca de los beneficios que pueden o no tener a partir del acceso y el control. A continuación presentamos los indicadores claves que el PARM ha desarrollado y que podrían utilizarse para detectar problemáticas de igualdad de género en proyectos de TICs: Indicadores de tecnología y diferencias de género
Indicadores de conocimiento y capacidad para hombres y mujeres
Indicadores de género, democracia y comunicación
Indicadores del trabajo de promocion de los derechos de las mujeres (advocacy) y del trabajo en red de las mujeres Las siguientes directrices servirán para fomentar el proceso de desarrollo de indicadores cuantitativos y cualitativos. Algunas de ellas son principios que hemos adaptado a partir de modelos generales de supervisión y evaluación mientras que el resto están extraídas de la práctica y experiencia del trabajo con TICs.
Indicadores de tecnología y diferencias de género Cuando consideramos indicadores relacionados con la tecnología debemos tener en mente que la tecnología, desde una perspectiva de género, no es neutra en su diseño, acceso o utilización. Uno de los elementos básicos de nuestro marco de trabajo es que las desigualdades entre los géneros se reflejan en el desarrollo del acceso a las TICs y del uso de las mismas. El acceso se ve afectado por factores de raza, clase, género o por el estatus socioeconómico de una persona. El indicador cuantitativo de acceso básico es el número de mujeres y hombres que tienen acceso a computadoras, teléfonos e Internet. Los factores que afectan el acceso son generalmente la presencia o ausencia de infraestructura de telecomunicaciones y a Internet. Sin embargo, como lo demuestra nuestra experiencia, los indicadores cuantitativos de acceso son solamente un punto de partida. Debemos observar también la calidad del acceso que obtienen las mujeres. Los factores que influyen sobre el acceso son el control y el poder en la toma de decisiones de las mujeres sobre su acceso a la tecnología y al uso de la misma. Si bien las TICs pueden ser utilizadas como herramientas de transformación para modificar las relaciones de poder entre hombres y mujeres, las mismas pueden también devolver a la mujer al ámbito doméstico. Por ejemplo, gran cantidad de investigaciones provenientes del movimiento feminista analizan el impacto de las TICs en las mujeres que hoy pueden trabajar desde sus hogares, y que sin quererlo, están siendo ubicadas en una posición que las obligaría a asumir actividades domésticas extra. Los indicadores deben poder indicar si las TICs contribuyen a fortalecer o a marginar a las mujeres o si las TICs reproducen o modifican los roles de género. Debemos también tener en cuenta las consecuencias no intencionales de nuestros proyectos o iniciativas y debemos ser conscientes de que las TICs tienen también impacto sobre las mujeres sin acceso a las mismas. Por ejemplo, en un pueblo determinado, mujeres artesanas pudieron comercializar de mejor manera sus productos porque tenían conexión a Internet. La consecuencia indirecta de esto fue que quienes no tenían conexión quedaron más marginadas. Industria y trabajo Los cambios tecnológicos afectan la calidad y cantidad del trabajo de la mujer. Paralelamente a las mejoras en el empleo de las mujeres producidas por las nuevas tecnologías existen costos de salud, medio ambiente (y otros) asociados a ellas. Las problemáticas y preocupaciones relacionadas con el trabajo de la mujer en el campo de la tecnología tienen que ver con los términos de los contratos, la intensificación de la carga laboral, el salario, la seguridad y la salud -los riesgos de VDU y lesiones por agotamiento recurrente. [de Women Encounter Technology (El encuentro de la mujer con la tecnología) citado en el documento del PARM de APC: "Gender and Information and Communication Technology: Towards an Analytical Framework" (Género y tecnologías de información y comunicación: hacia un marco analítico)
Indicadores de conocimiento y capacidad para mujeres y hombres Tener acceso significa no sólo acceso a la tecnología sino también a la información y al conocimiento. Los indicadores más significativos suelen ser aquellos de naturaleza cualitativa, los cuales incluyen la calidad del acceso a la información útil, que fortalece y que es de importancia para las mujeres; incluye además información para mujeres no alfabetizadas, en el formato y lenguaje adecuados. Otros indicadores de importancia son aquellos que revelan hasta qué punto las mujeres tienen control y poder sobre los recursos y el conocimiento. Algunas de las preguntas que nos ayudarán a determinar estos indicadores son:
Las TICs fortalecen el trabajo en red Una de las ventajas más importantes de las TICs es su potencial para fortalecer y expandir los enlaces, redes e iniciativas de red. Hemos observado la manera en que los movimientos sociales, incluido el movimiento de la mujer, utilizan diversas herramientas de TICs para ampliar sus enlaces y conexiones más allá de su zona de influencia física y geográfica. Varios de los primeros estudios acerca del uso por parte de las mujeres del correo electrónico e Internet han mostrado que las mujeres usan la tecnología para trabajar en red entre ellas. Si bien no es fácil considerar aisladamente el impacto del trabajo en red, un indicador de utilidad para medir el éxito de este trabajo podría ser considerar de qué manera las TICs contribuyen a enlazar a mujeres y grupos con intereses similares, que de otra manera no se pondrían en contacto, o de qué manera las TICs sirven para relacionar a redes de individuos o a grupos a los fines del trabajo de promoción y de acción. "Un momento crucial en todo proceso de cambio es aquel en el que diferentes grupos forman alianzas con un objetivo común, dentro de un marco de coordinación flexible. Cada grupo desarrolla su propio trabajo pero consciente de que dicho trabajo participa de una iniciativa más amplia, por lo tanto las actividades que vinculan a la gente y que contribuyen a la creación de alianzas pueden interpretarse como medios o instrumentos de cambios positivos". El PARM de APC es un ejemplo ideal. El PARM es una red internacional en Internet que utiliza ampliamente las TICs para trabajar en red con sus socios y miembros. No cuenta con una sede física pero coordina la mayor parte de su trabajo desde espacios de trabajo en línea y a través de consultas y reuniones en línea. Las TICs fomentan la promoción de los derechos La promoción de los derechos se define de manera general como un proceso que propicia cambios. Muchas campañas están dirigidas a generar cambios en las políticas de gobiernos, instituciones y otros entornos en los que se generan políticas. Las TICs se usan cada vez más como herramientas en la mayoría de las campañas que realizan los y las activistas en diversos campos, debido a su eficacia de interacción y de comunicación grupal. Las organizaciones de mujeres son las principales usuarias de estas tecnologías en su trabajo de militancia política, el cual fortalece la igualdad y la justicia entre los géneros. Los resultados de estas campañas, se produzcan o no cambios en las políticas, son indicadores del éxito de las campañas de los y las activistas y, hasta cierto punto, de la eficacia de las TICs en el trabajo de cabildeo (lobby). A corto plazo podremos evaluar si nuestra utilización de las TICs contribuye al cambio si tal uso:
Las TICs fomentan una cultura organizacional no jerárquica y que empondera a las mujeres Cuando las organizaciones de mujeres utilizan las TICs, hacen posible que toda persona dentro de una organización reciba la misma información que de otra manera sólo sería accesible a la dirección o a ciertas secciones de la organización. El acceso a información estratégica puede modificar la manera en que el personal y los miembros se relacionan entre sí y puede fomentar la democracia en dichas organizaciones. Hemos recogido información acerca de varias situaciones en las que el acceso a las TICs ha servido como catalizador de cambios en las estructuras de poder de una determinada organización, ya que permite que las mujeres participen más activamente en la toma de decisiones. Indicadores de género y comunicación
Las TIC se utilizan cada vez más como ingredientes necesarios y eficaces en las estrategias de comunicación. El potencial de estas nuevas tecnologías para la comunicación democrática y participativa y para la apertura de nuevos espacios de comunicación es vista como una de sus principales contribuciones al cambio y al desarrollo social. Un corpus de prácticas y conocimientos sobre comunicaciones estratégicas y comunicaciones de desarrollo ha propiciado métodos de medición del impacto de iniciativas e intervenciones de comunicación que apoyan la promoción de los derechos y los procesos de desarrollo más amplios. Estos indicadores son también útiles para medir el impacto de las TICs. A continuación figuran algunos de los indicadores desarrollados en esta área:
Tal vez el uso más difundido de las TICs entre los movimientos sociales ha sido aquel orientado a abrir espacios de debate y diálogo en línea. Esto es también válido para el movimiento de la mujer; muchas mujeres reconocieron estos espacios como una oportunidad de expresión y participación política. En muchos casos, las mujeres encuentran en lo anónimo de este medio un espacio seguro. Debemos también considerar que dichos espacios pueden excluir y alienar a las mujeres que no tienen tanta preparación y que no hablan los idiomas internacionales dominantes generalmente utilizados en estos debates. Los indicadores deberían identificar los medios disponibles que permiten a individuos y comunidades aportar sus opiniones al debate y al diálogo.
La calidad, más que el volumen o cantidad de la información generada, es más significativa en tanto que indicador. La noción subyacente acerca del uso de las TIC con el fin de intercambiar opiniones y comunicarse es que brinda una forma de intercambio de conocimiento e información directamente por parte de quienes la generan.
Si bien la creciente participación de la mujer en espacios de comunicación es un indicador del uso positivo de las TIC, más importante aún es evaluar su rol dentro de estos espacios. Algunos de los indicadores pueden ser el grado de participación en la decisiones más importantes relacionadas con la iniciativa. Esto garantizará relevancia y significación, componentes vitales de toda intervención. Communication for Social Change: A Position Paper and Conference Report (Comunicaciones por el cambio social: documento de síntesis e informe del congreso (enero de 1999) de Denise Gray-Felder (Fundación Rockefeller) y James Deane (Panos Institute) Cómo desarrollar los propios indicadores El objetivo de esta sección es formular una guía que asista a los usuarios en el desarrollo de sus propios indicadores para la evaluación de proyectos e iniciativas. Estas directrices son principios que hemos adaptado a partir de modelos generales de supervisión y evaluación mientras que el resto están extraídos de la práctica y experiencia de trabajo de TIC. Principios generales:
Las TICs se utilizan en diversas iniciativas tales como trabajo en red, cabildeo y promoción de derechos; de esta manera los indicadores de TIC deben estar vinculados con los objetivos y fines de una organización, actividad o proyecto. Los objetivos pueden ser a corto o largo plazo; por ejemplo, una campaña de información puede tener como objetivo a corto plazo la utilización de herramientas electrónicas para ampliar su área de influencia y para aumentar la participación en una determinada campaña de promoción de derechos. Los indicadores en este ejemplo podrían ser el número de individuos y grupos que participaron en listas de correo o en debates electrónicos o la cantidad de contribuciones de participantes e incluso la extensión geográfica de la participación. Por otra parte, los indicadores para proyectos de educación informática que apuntan a capacitar a los jóvenes para que puedan conseguir mejores empleos, necesitarán evaluar el impacto más amplio a largo plazo en relación con la creación de empleos, el tipo de empleos disponibles, el número de chicos y chicas en estos cursos, los cambios de estatus económico de los y las jóvenes que se incorporan a estos programas, el surgimiento de nuevas oportunidades de empleo. Como puede verse, algunos de estos indicadores son cuantitativos y más fácilmente identificables, mientras que otros son principalmente cualitativos.
Definir los indicadores al principio de la iniciativa o del proyecto es lo apropiado. Esto facilitará el seguimiento de los progresos y la evaluación de los resultados e impacto de nuestros proyectos. Sin embargo, es importante recordar que los indicadores pueden cambiar durante el proceso de implementación del proyecto. Los indicadores que no hemos identificado en primer lugar pueden luego surgir o acentuarse a medida que se trabaja.
Los indicadores se determinan sobre la base de realidades y experiencias específicas de las partes integrantes de una iniciativa o proyecto. Los resultados o temas críticos identificados durante la evaluación deben reflejar las realidades de las comunidades y el análisis deberá ser estructural. Es importante reconocer la realidad de las mujeres cuando se trata de juzgar el desempeño de las personas en proyectos o iniciativas. Por ejemplo, debe reconocerse que hay muchos factores, entre ellos factores personales, que afectan el trabajo de las mujeres en los proyectos e iniciativas. Si el marco de evaluación apunta a saber de qué manera el uso de las TICs cambia las condiciones de vida entonces la documentación deberá estar hecha de manera que respete la integridad de todo el proceso. Se deberá prestar gran atención a las traducciones o interpretaciones para que las historias de las comunidades queden registradas de manera completa. EJEMPLO: los criterios de selección de indicadores en la Guía de indicadores de género, producida por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional.( p.21) Obviamente no existe una serie de indicadores universales. Los usuarios deben crear y adaptar los indicadores a sus propósitos particulares. Los criterios más importantes a tener en cuenta son:
Durante la Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU, en 1995, el PARM de APC implementó una iniciativa de mujeres que brindó acceso a Internet, asistencia y servicios de información y comunicación electrónica a más de 30.000 mujeres que asistieron a la conferencia y al foro de las ONG. Más de 40 mujeres, de 25 países y 18 lenguas diferentes, trabajaron juntas para instalar y administrar un espacio de trabajo en red por computadora, brindaron capacitación y apoyo al usuario y facilitaron el trabajo de las activistas y propiciaron el flujo de las comunicaciones generado por las redes de mujeres. Uno de los objetivos principales de esta iniciativa fue "demostrar a otras mujeres que las nuevas tecnologías eran apropiadas para la mujer y que también podían ser administradas por mujeres". Tres años después, el PARM de APC llevó a cabo un estudio destinado a conocer la opinión de las mujeres que habían trabajado en dicho proyecto y exploró con profundidad las relaciones de las mismas con las tecnologías de la información y la comunicación y su experiencia de trabajo con las mismas. Entre otras cosas este estudio identificó una serie de necesidades de las mujeres en relación con el uso de las TICs. Dichas necesidades generales pueden utilizarse como guía para plantear preguntas que determinen indicadores específicos en diferentes entornos. ‘Usuarias’ y ‘trabajadoras’: comparación de necesidades Algunas de las necesidades comunes expresadas por las mujeres como ‘usuarias’ en el estudio sobre trabajo en red internacional por el cambio, y como ‘trabajadoras’ en el estudio WWICT incluyen:
Putting Beijing Online Women Working in Information and Communication Technologies de Peregrine Wood. Publicado por el PARM de APC, 2000. pp. 88-90) |
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Lineamientos para Establecer Indicadores de Género en Iniciativas TIC Un
Ejemplo:
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