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LA INELUDIBLE CORRIENTE Políticas de equidad de género en el sector ambiental mesoamericano
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LA INELUDIBLE
CORRIENTE
Políticas de equidad de
género en el sector ambiental
mesoamericano

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LA INELUDIBLE
CORRIENTE
Políticas de equidad de
género en el sector ambiental
mesoamericano
Lorena Aguilar
Itza Castañeda
Rosa Cortez
Marisol Ferrer
Laura Gutiérrez
Ligia Méndez
Alibel Pizarro
María Teresa Rodríguez
Arcelia Tanori
Guaria Vargas
Rosario Zúñiga
Recopilación y edición de Lorena Aguilar
Editorial ABSOLUTO S.A.
1999

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Prohibida la reproducción
total o parcial del material de esta edición
sin la autorización por escrito de los editores.
346.004
I-42i
La ineludible corriente / Comp. y ed. Lorena Aguilar... / et al./.
--1a. ed.-- San José, C.R. : ABSOLUTO, 1999.
110 p. ; 28 x 18 cm.
ISBN 9968-786-13-6
1. Género. 2. Equidad. 3. Ambiente. Política social.
I. Aguilar, Lorena. II. Título.
llo sostenible, técnicas.
Diseño gráfico:
Lic. Eric Hidalgo Valverde
ABSOLUTO S.A.
Tel-Fax: (506) 234-9675.
Corrección de estilo:
Patricia Blanco
Impreso en MASTER LITHO S.A.
San José, Costa Rica.
Junio, 1999.
El proceso para la elaboración
de las políticas que se presentan en este documento
contó con el apoyo financiero de la Ford Foundation.

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ÍNDICE
PRESENTACIÓN
CONSTRUYENDO SUEÑOS ............................................................................................. 1
I
INTRODUCCIÓN
Lorena Aguilar ........................................................................................................................ 3
II
UNA PROPUESTA PARA CONSTRUIR POLÍTICAS DE EQUIDAD DE GÉNERO
Lorena Aguilar ........................................................................................................................ 7
Cuadro No. 1 CARACTERÍSTICAS DE UNA DECLARACIÓN DE POLÍTICA ....................... 8
Cuadro No. 2 CARACTERÍSTICAS DE UN PLAN DE ACCIÓN .......................................... 9
Cuadro No. 3 GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE UNA DECLARACIÓN DE POLÍTICA ...... 9
Cuadro No. 4 GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE UN PLAN DE ACCIÓN ........................ 10
Ejemplo de declaración de política. ................................................................................ 11
III
INICIO DE UN PROCESO
Lorena Aguilar ...................................................................................................................... 15
Cuadro No. 5 SÍNTESIS DE LOS ENTES RECTORES. ................................................... 21
IV
PANAMÁ:
Construyendo el desarrollo sostenible con equidad de género
Rosa Cortez, Alibel Pizarro ................................................................................................... 25
Anexo No. 1
DECLARACIÓN DE POLÍTICA DE EQUIDAD DE GÉNERO. ...................... 30
Anexo No. 2
INCORPORACIÓN DEL ENFOQUE DE EQUIDAD DE GÉNERO
EN LA AUTORIDAD NACIONAL DEL AMBIENTE.
PLAN DE ACCIÓN 1999-2000. ................................................................. 33
V
COSTA RICA:
La experiencia del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE)
Guaria Vargas, Rosario Zúniga ............................................................................................ 41
Anexo No. 1
DECRETO EJECUTIVO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Y EL MINISTRO DEL AMBIENTE Y ENERGÍA .......................................... 47
Anexo No. 2
DECLARACIÓN DE POLÍTICA DE GÉNERO EN EL MINISTERIO
DE AMBIENTE Y ENERGÍA ( MINAE) -COSTA RICA- ................................ 48
Anexo No. 3
INTEGRACIÓN DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LAS POLÍTICAS,
PROGRAMAS Y PROYECTOS DEL MINISTERIO DEL AMBIENTE Y
ENERGÍA (MINAE). PLAN DE ACCIÓN 1998 - 2002 ................................. 51

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VI
NICARAGUA:
Un ministerio con trayectoria
Laura Gutiérrez ..................................................................................................................... 59
Anexo No. 1
RESOLUCIÓN MINISTERIAL NO.002-99 .................................................. 67
Anexo No. 2
DECLARACIÓN DE LA POLÍTICA INSTITUCIONAL DE EQUIDAD
DE GÉNERO ........................................................................................... 69
Anexo No. 3
INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA POLÍTICA DE EQUIDAD
DE GENERO. PLAN DE ACCIÓN 1999-2002 ............................................ 73
VII
EL SALVADOR:
Proceso de incorporación de la perspectiva de género en el MARN
Marisol Ferrer ....................................................................................................................... 81
Anexo No. 1
DECLARACIÓN DE POLÍTICA DE GÉNERO. EL SALVADOR .................... 89
Anexo No. 2
MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES.
PLAN DE ACCION. PERÍODO 1998-2002. ................................................ 93
VIII GUATEMALA:
Una Comisión rectora del sector ambiental
María Teresa Rodríguez ...................................................................................................... 107
Anexo No. 1
PLAN DE ACCIÓN SOBRE ENFOQUE DE GÉNERO Y MEDIO
AMBIENTE EN GUATEMALA ................................................................. 113
IX
MÉXICO:
El proceso mexicano para incorporar la perspectiva de equidad de género
en la política ambiental
Itzá Castañeda, Arcelia Tanori, Ligia Méndez .................................................................... 121
Anexo No. 1
PROPUESTA DE DECLARACIÓN PARA LA EQUIDAD DE GÉNERO
DE LA SECRETARIA DE MEDIO AMBIENTE, RECURSOS
NATURALES Y PESCA ........................................................................... 126
Anexo No. 2
MEMORIA EJECUTIVA. PRIMERA REUNIÓN DE TRABAJO.
GÉNERO Y MEDIO AMBIENTE .............................................................. 129

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PROCESO REGIONAL
1
CONSTRUYENDO SUEÑOS
PRESENTACIÓN
La historia que les narramos en este libro tuvo lugar entre enero de
1997 y principios de 1999. Al decir historia, no deberá entenderse como si se
tratara de un cuento o un ensayo, sino como un hecho importante en la ges-
tión ambiental en Mesoamérica.
Las protagonistas de “esta historia” son un grupo valeroso, comprome-
tido y tenaz de mujeres mesoamericanas, que desde hace muchos años han
hecho de la democracia y de la equidad compromisos de vida.
Estas mujeres se han constituido y llamado a sí mismas “el cardu-
men”. El cardumen es una conformación social u unión de peces iguales que
se agrupan por diversas razones: lograr confundir a otros peces cuando las
atacan haciéndoles creer que son un solo cuerpo y de mayor tamaño; tienen
un sentido de comunicación tan particular que saben hacia donde nadan en
forma unísona, guiadas por una misma razón; se protegen y ayudan entre sí;
todas son iguales, no hay “una jefa”, es una fuerza de grupo, pero sobre todo,
disfrutan y se divierten al nadar juntas.
El presente documento es también un reflejo de la filosofía de nuestro
cardumen. Cada una de nosotras participó escribiendo cómo ha sido el proce-
so de desarrollo de políticas de equidad de género en el sector ambiental.
La introducción contiene una visión teórica y filosófica que sirvió de
marco conceptual para guiar el proceso. En esta se expresa la importancia de
incidir en políticas públicas y sobre la vinculación conceptual y de principios
que existe, entre la lucha conservacionista y los movimientos que buscan la
equidad y la igualdad.
Con este marco como referencia, el segundo capítulo presenta una pro-
puesta para construir políticas públicas que se desarrolló en Mesoamérica como
respuesta a una necesidad sentida.

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
2
El tercer capítulo profundiza en la estrategia que se gestó y se llevó a
cabo en la región para la elaboración de políticas, y proporciona una lectura de
las necesidades y limitaciones que existen para la incorporación de la equidad
de género en el sector ambiental.
Los siguientes seis capítulos reflejan los eventos, situaciones y condi-
ciones por país a la hora de que emprendimos este esfuerzo.
Hemos querido dejar constancia de “esta historia” para que otras y
otros, que comparten los mismos ideales de vida, puedan acompañarnos en
este proceso.
Esto no ha sido fácil. Implicó pasar del discurso a la práctica, negociar
en esferas que no han sido propias de las mujeres, hacer alianzas y pactos
entre nosotras, encontrar nuevas formas de negociar. Sin embargo, a pesar de
todo, como bien dice el dicho, “la buena compañía alivia el camino”.
Al volver a ver atrás, podemos estar satisfechas de lo que hemos logra-
do. Mesoamérica es la primera región en el mundo donde todos los ministerios
o entes rectores del sector ambiental cuentan con una declaración de política
de equidad de género.
Estamos conscientes de que este es apenas un primer paso, pero un
primer paso seguro y acertado. Ahora nos tocará seguir “nadando” para que el
desarrollo sostenible en la región se asuma como un desarrollo real, pleno,
igualitario, equitativo y empoderante para las mujeres y los hombres de
Mesoamérica.
M.Sc. Lorena Aguilar Revelo
Coordinadora Regional Área Social
Unión Mundial para la Naturaleza

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PROCESO REGIONAL
3
INTRODUCCIÓN
Lorena Aguilar
I
1.
De la práctica a lo sintético:
La importancia de trabajar en el área de políticas
Lograr la equidad y la igualdad entre los géneros es, en la actualidad,
uno de los principios fundamentales e ineludibles para la redefinición de la
democracia.
¿Cómo se puede hablar de democracia cuando un 50% de las personas
no participan o se les limita su participación?
¿Cómo se puede hablar de ciudadanía plena cuando un elevado por-
centaje de las mujeres no pueden, no se les permite o no saben ejercerla?
No hace muchos años, el mundo se horrorizaba del “apartheid” en
Sudáfrica, de cómo una sociedad podía restringir y limitar la participación y el
ejercicio de la ciudadanía de un grupo de personas, basándose principalmente
en sus rasgos físicos, como el color de la piel o tipo de pelo.
Hoy en día, cientos de miles de personas vemos con consternación cómo
persisten sistemas o mecanismos que evitan y restringen la participación de
las mujeres, basados en ciertas características físicas (tener caderas, pechos o
poder engendrar vida).
Los principios del racismo étnico tienen prácticamente los mismos fun-
damentos sobre los que se ha construido la discriminación de la mujer.
Los movimientos pro-democráticos mundiales conducen a otorgar a
los(as) ciudadanos(as) un papel cada vez más activo y protagónico. Los Esta-
dos cada vez transfieren mayor responsabilidad a los gobiernos locales, se
abren procesos de concertación nacional, se busca una mayor participación de
la ciudadanía a través de referendos o votaciones sobre temas específicos.

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
4
Dentro de estos movimientos de apertura democrática, de justicia so-
cial y de derechos humanos, el reto más importante ha sido lograr el recono-
cimiento, valoración y participación de las mujeres.
Si un hecho ha de marcar el pleno sentido de la democracia y justicia
en este final de siglo, sin duda alguna será el haber sentado las bases para que
la mitad de la población “pueda ser”.
Sin embargo, las acciones y procedimientos que buscan garantizar pri-
mero la equidad y luego la igualdad están muy lejos de haberse diseñado y
logrado en su totalidad. De ahí la importancia de revisar la forma en que se ha
venido ejerciendo el poder a través de las estructuras del Estado, en la legisla-
ción y en las políticas públicas.
Tal y como lo plantea Rosa Paredes (1994), las políticas públicas son
mecanismos a través de los cuales se institucionalizan los procesos. Por me-
dio de los ministerios y de los organismos de planificación rectores de la políti-
ca social, económica, fiscal y de crédito se articulan acciones que responden
al modelo de desarrollo. A través de las políticas públicas, los gobiernos desa-
rrollan programas y asignan recursos para corregir las desigualdades sociales
y para mejorar las condiciones de vida de la población.
En la actualidad, la elaboración de políticas públicas enfrenta un gran
desafío. A la luz de los movimientos mundiales que conducen a un milenio
basado en la equidad y la igualdad y dentro del marco de los principios de los
derechos humanos, las políticas públicas no pueden continuar siendo “neu-
tras”. Es necesario contemplar, dentro de sus posiciones y acciones, que las
mujeres y los hombres tienen condiciones de vida y necesidades diferentes
según el contexto cultural, económico, político, ideológico y ambiental en que
se desarrollan.
El no tomar en cuenta esta realidad ha conducido a:
Que las políticas no reflejan los compromisos tanto nacionales como
internacionales que los países han asumido en relación con el tema de
los derechos humanos y la equidad de género.
Creer que el desarrollo es igual para todas las personas, negando que
este tiene un impacto diferenciado según el género.
Dirigir las acciones y la participación solo a una parte de la población.
Como lo plantea Maité Rodríguez (1998), esto se refleja claramente en
la gestión ambiental, en donde existe: - una desproporción en cuanto a
los recursos que se asignan a los hombres y a las mujeres como partí-
cipes del desarrollo sostenible - en la falta de una concepción integrada
en las tareas ambientales, lo que propicia una visión reduccionista del
problema y fomenta en las poblaciones el traslado, únicamente a los
hombres, de todo el conocimiento y acceso a tecnologías necesarias,
para hacerle frente a los fenómenos de degradación ambiental existentes.

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PROCESO REGIONAL
5
1
Este hombre, como lo plantea Celia Amorós, tampoco es el varón sin más, el sujeto por
excelencia del discurso filosófico: son obviamente determinados varones, pertenecientes a deter-
minados grupos sociales dominantes o ascendentes, o vinculados con fuerzas socialmente signifi-
cativas (Amorós, C.1991).
Evitar incidir en problemas estructurales que producen la inequidad y
la desigualdad (por ejemplo: tenencia de la tierra, control de recursos
naturales).
Proponer políticas que afecten negativamente a las mujeres.
Contribuir a la reproducción de las desigualdades de género.
Lo anterior parece ponernos ante un difícil reto a la hora de vincular,
con las políticas ambientales, el tema del desarrollo sostenible y la gestión
ambiental desde una perspectiva de género. Esto dista mucho de ser cierto. Si
analizamos los fundamentos y la filosofía que sustentan al movimiento ecologista
y al movimiento que busca lograr mayor equidad e igualdad entre los géneros,
nos damos cuenta que ambos comparten una enorme cantidad de principios.
2.
¿Cómo se vincula la lucha conservacionista con la de la equidad e
igualdad?
Por años hemos venido sosteniendo que no puede existir el desarrollo
sostenible sin equidad y que esto es un prerequisito para cualquier acción que
busque mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, la relación
entre desarrollo sostenible y equidad aún parece no estar clara.
En diversas oportunidades hemos preguntando a los(as) biólogos o
ecólogos, que cuál de ellos(as) entra a un bosque y estudia solo los patrones de
comportamiento de los jaguares o monos machos. El ejemplo causa risa y
hasta parece ridículo.
Mientras que para los biólogos(as) eso es irrisorio, para los(as) profesio-
nales que trabajan sobre el tema del desarrollo, esto parece ser la norma.
Las ciencias y la filosofía han logrado desarrollar una conceptualización
y teorización del conocimiento, que ha visibilizado a las poblaciones como gru-
pos homogéneos. Para ello han creado la universalización del ser representa-
da por “el hombre”
1
.
Basados en este postulado, por décadas se han desarrollado instru-
mentos de recolección de información, realizado diagnósticos, diseñado políti-
cas y se ha dirigido el desarrollo hacia ese “hombre” como representante sine
cua nom de niños, niñas, mujeres, ancianas(os) y jóvenes.

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
6
Estas concepciones filosóficas han calado profundamente en los pos-
tulados del movimiento ecologista. Esto llama mucho la atención, debido a
que existe una gran similitud de pensamiento e ideología entre los ecologistas
y el movimiento que propone una equidad e igualdad entre los géneros.
Como bien lo plantea Celia Amorós (1991), el ecologismo o la concien-
cia ecológica se presenta como una forma nueva y autocrítica de la conciencia
de sí de la especie humana como una especie inadecuada y suicidamente ins-
talada en su entorno natural. Denuncia el carácter profundamente irracional
de esta situación y apela al sentido de la supervivencia de la especie frente a la
inconsciencia y la megalomanía destructoras y autodestructivas que han acom-
pañado a ciertas opciones de civilización.
Si el ecologismo representa - o al menos puede, correctamente plantea-
do, representar - una forma de conciencia autocrítica y profunda de la especie
humana en lo que concierne a su forma de inserción en y de relación con el
conjunto, los movimientos que promueven la equidad y la igualdad represen-
tan la autocrítica de la especie humana en lo que concierne a la forma cómo
esta ha ejercido y definido su propio protagonismo como especie.
Así, del mismo modo que el ecologismo denuncia cómo la especie hu-
mana ha maltratado a la naturaleza, el movimiento en pro de la equidad y la
igualdad denuncia cómo la especie humana ha oprimido a la otra mitad de sí
misma.
Adicionalmente, el tener una perspectiva de equidad de género es par-
tir de la visibilización y reconocimiento de la diversidad social, personal y cul-
tural (heterogeneidad de los grupos). De igual forma que los(as) ecologistas
plantean el valor, respeto, reconocimiento e importancia de la biodiversidad.
Otro punto de coincidencia es que ambas posiciones plantean una nueva
forma de vida más integral, holística, donde las distintas dimensiones de la
vida sean importantes (Vega, S.1995).
Así pues, podemos concluir que ambas representan formas comple-
mentarias ante la crisis de la actual civilización. Nuestro compromiso, como
personas con conciencia ecológica que promueven y buscan la equidad y la
igualdad, es buscar nuevas fórmulas innovadoras para relacionarse con la
naturaleza exterior y de redistribuir y reelaborar las relaciones internas de
nuestra propia especie. Ello nos conducirá a iniciar un proceso permanente,
liberador, que promueva la introducción de nuevas formas culturales, donde
se geste una forma de vivir y sentir la realidad, basada en relaciones de equi-
dad y autonomía entre los géneros y con la naturaleza.
En este marco, nuestro desafío: lograr la institucionalización de estas
nuevas formas culturales en el diseño y elaboración de políticas públicas en el
sector ambiental.

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PROCESO REGIONAL
7
UNA PROPUESTA PARA
CONSTRUIR POLÍTICAS
DE EQUIDAD DE GÉNERO
Lorena Aguilar
II
Cuando decidimos colaborar en la construcción de políticas públicas
de equidad de género para el sector ambiental en Mesoamérica iniciamos un
proceso de investigación, con el propósito de analizar cuáles eran los esque-
mas o lineamientos para la elaboración de una política. Para nuestra sorpre-
sa, no existían guías o parámetros.
Se revisó una gran cantidad de políticas, documentos de declaraciones
y planes de acción (de agencias de cooperación internacional como: Agencia de
Cooperación de Suecia SIDA; Agencia de Cooperación Alemana GTZ; Agencia
Canadiense para el Desarrollo ACDI; Agencia para el Desarrollo de Dinamarca
DANIDA; la Agencia de Cooperación de Noruega NORAD; Cooperación de los
Países Bajos; así como los siguientes documentos: la Política de Género del
Centro Agronómico de Investigación y Enseñanza CATIE; Declaración sobre el
Medio Ambiente y Desarrollo (1992); Declaración sobre Población (1994); Cuarta
Conferencia Mundial sobre la Mujer (1995) y la Convención de Lucha contra la
Desertificación (1997) y propuestas de políticas del sector agropecuario en
Centroamérica). Paralelamente, se estudió cómo ha sido el proceso para la
legalización u oficialización de políticas en la región centroamericana.
A partir de esta revisión, se llegó a las siguientes conclusiones:
Que existe una confusión entre lo que es una política, un plan de ac-
ción o estrategia. Esto genera que una gran cantidad de documentos,
que se denominan “política”, contenga un apartado de objetivos, me-
tas, acciones y una serie de criterios de carácter técnico propios del
plan de acción.
Lo anterior ocasiona que al contar con documentos tan extensos y com-
plejos, el proceso de legalización sea mucho más lento y difícil. En
algunos casos, los documentos no son acogidos por las instituciones,

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
8
dada la cantidad de puntos y apartados en los que las diferentes direc-
ciones o jefaturas deben de ponerse de acuerdo y avalar.
Se debe hacer una clara distinción entre una política o declaración de
política y un plan de acción. La primera debe ser un documento corto
y sencillo, donde se manifiesta la intencionalidad y compromiso de la
institución sobre un tema determinado (en nuestro caso, la perspecti-
va de equidad de género en la gestión ambiental). Al ser un documento
conciso, el análisis interno y su discusión se hace de forma más rápida
y concreta. Esta política o declaración debe ser legalizada u oficializada
de acuerdo con el procedimiento de cada país (eje. decreto ejecutivo o
ministerial).
CARACTERÍSTICAS DE UNA DECLARACIÓN DE POLÍTICA
¿Qué es una declaración de política?
No es un documento grande.
Tiene entre 3 y 10 páginas.
Se manifiesta la intencionalidad y compromiso de la institución por
incorporar la equidad de género.
Debe de ir acompañada de un plan de acción donde se operacionaliza
la política.
Del plan de acción pueden desprenderse planes de acción específi-
cos por departamentos o tema.
Una declaración de política debe ser “legalizada” según el procedi-
miento que tenga cada institución.
Cuadro No. 1
Por el contrario, el plan de acción debe ser un documento de carácter
técnico que permita operacionalizar y dinamizar la declaración de polí-
tica. Se elaborará una vez que la declaración de política ha sido legali-
zada dentro de la institución. Para su realización, se recomienda con-
tar con amplia participación de todos los departamentos, sectores o
jefaturas que conforman la institución. El plan de acción surgirá de
las necesidades o limitaciones que tiene la institución, para poder lle-
var a cabo los compromisos contenidos en la declaración. Además,
propondrá acciones concretas que se deben ejecutar en cada estructura.

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PROCESO REGIONAL
9
Cuadro No. 2
CARACTERÍSTICAS DE UN PLAN DE ACCIÓN
¿Qué es y qué contiene un plan de acción?
Es un documento que operacionaliza la declaración de política.
Retoma las posiciones teóricas y de fundamento expresadas en la
política.
Una estrategia de cómo se alcanzará lo expresado en la política.
Metas u objetivos claves con sus actividades a corto, mediano y
largo plazo que deben ser medibles.
Puede ser traducido en actividades más concretas a través de pla-
nes anuales según el departamento, unidad o tema.
La estructura de ambos documentos es muy diferente, a pesar de que
son complementarios. A partir del análisis y comparación de los documentos
estudiados, proponemos las siguientes guías para la elaboración de ambos
documentos.
Cuadro No. 3
GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE UNA DECLARACIÓN DE
POLÍTICA
¿Qué aspectos contiene una declaración de política?
Una introducción donde se hace un breve resumen de la política y
su intencionalidad.
Título de la declaración.
La misión u objetivo de la institución a largo plazo (razón de ser).
Fundamento teórico donde la institución reconoce:
-
Su mandato producto de las declaraciones y convenios interna-
cionales. (Eje: Cumbre de la Tierra-Agenda 21, IV Conferencia
de la Mujer).
-
¿Qué entiende por género?
-
La relación entre la equidad de género y los recursos naturales,
expresada en el uso, manejo, acceso y conservación de estos.
-
La relación entre la igualdad y la equidad de género como dere-
chos humanos.
Manejo de la igualdad de oportunidades dentro de la institución (a
definir por la institución si será parte de la declaración).
Integración de la equidad de género en la institución.
Breve explicación de cómo se va a integrar (metodología).
Puntos de entrada o prioridades (si la institución lo considera per-
tinente).

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
10
GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE UN PLAN DE ACCIÓN
¿Qué aspectos contiene un plan de acción?
Una introducción donde se retoma:
-
La misión de la institución.
-
Origen del plan de acción.
-
Cómo se inserta dentro de la historia de la institución.
Fundamento teórico (tomado de la política):
-
Su mandato producto de Río (Agenda 21) y Beijing.
-
¿Qué entiende por género?
-
La relación entre la equidad de género para el uso, manejo y
conservación de los recursos naturales.
-
Reconocer la relación entre la igualdad y la equidad de género
como asuntos fundamentales de los derechos humanos.
Forma en que se desarrollará el Plan de Acción.
Objetivo o meta a largo plazo y objetivos específicos.
Estrategia para alcanzar los objetivos:
-
Expresar la situación que conduce a ese objetivo.
-
Actividades específicas por objetivo.
Estructura de los entes encargados de ejecutar y monitorear el Plan
de Acción:
-
Unidades de género.
-
Persona encargada.
-
Rol de las Oficinas de la Mujer en el país.
-
Cambios institucionales que se requieren para ejecutar el Plan.
Recursos necesarios:
-
¿Qué aporta la institución?
-
¿Qué se requiere de apoyo externo (financiero, humano, mate-
riales)?
Cuadro No. 4
Con el objetivo de ilustrar la construcción de una declaración de políti-
ca, tomaremos la Declaración de Política de Género del Ministerio de Ambiente
y Recursos Naturales de El Salvador
2
. El texto de la declaración incluye casi
todos los componentes señalados, aunque no necesariamente en el orden en
que aparecen en la guía que se sugiere. No debemos olvidar que el esquema
que suministramos es una base de la cual partir. Lo importante es rescatar el
sentido de la política, así como su claridad y compromiso.
2
En cuanto a la aplicación de la estructura para la elaboración de los planes de acción, se
pueden consultar los planes que se encuentran en cada capítulo por país.

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PROCESO REGIONAL
11
Ejemplo de declaración de política
Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(MARN)
Declaración de Política de Género
El Salvador
Introducción
Esta declaración de política hace un llamado a la promo-
ción de la equidad e igualdad como factor crucial para la
sostenibilidad ambiental y una parte integral de los es-
fuerzos de conservación. Presenta las metas y los objeti-
vos de equidad e igualdad en el contexto de la misión ge-
neral del MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECUR-
SOS NATURALES, y proporciona un breve marco concep-
tual y el fundamento para la consideración de asuntos
de equidad en la gestión ambiental del mismo. Además,
hace un llamado a una estrategia eficaz para la integración
dentro de la Política Nacional de Medio Ambiente, en pro-
gramas, planes y proyectos de esta Secretaría de Estado.
INTEGRACIÓN DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO
EN EL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE.
UNA DECLARACIÓN DE POLÍTICA
La misión del MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RE-
CURSOS NATURALES (MARN) es recuperar y garantizar
la calidad del medio ambiente y los recursos naturales
nacionales como parte del desarrollo sostenible de El Sal-
vador.
¿Qué es género?
EL MARN considera que el género se refiere a los atribu-
tos y oportunidades asociados con ser hombre y mujer y
las relaciones socio-culturales entre hombres y mujeres.
Estos atributos, oportunidades y relaciones son social-
mente construidos y se aprenden a través de procesos de
socialización. Son específicos al contexto y cambiantes.
En nuestra sociedad existen diferencias y desigualdades
entre hombres y mujeres en cuanto a actividades realiza-
das, acceso y control sobre los recursos y las oportunida-
des para tomar decisiones. El género es parte del contex-
to socio-cultural más amplio, así como también toma en
consideración factores tales como clase, raza, situación
económica, grupo étnico y edad.
Un párrafo
donde se
hace un
breve resu-
men de la
política y su
intenciona-
lidad.
Título de la
declaración.
Misión de la
institución.
Fundamento
teórico:
¿Qué
entiende por
género?

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
12
Por consiguiente, el MARN es consciente que la adopción
de una perspectiva de equidad de género significa concen-
trarse tanto en las mujeres como en los hombres, y sus
relaciones entre sí y los recursos naturales, promoviendo
la corresponsabilidad de los géneros.
Esto significa trabajar con una perspectiva integral que
permita y valore la diversidad nacional y regional. El MARN
asume que integrar el enfoque de género significa crear
un ambiente de trabajo que facilite la aplicación del enfo-
que, promueva la sensibilización y capacitación de su per-
sonal ya existente, y considera como elemento vital en la
contratación de nuevo personal, así como también valorar
la formación en su recurso humano como una contribu-
ción más al logro de sus objetivos.
¿Por qué la equidad de género es esencial para el uso
sostenible, manejo y conservación de los recursos na-
turales?
El MARN en seguimiento al Plan de Gobierno de 1994 –
1999, en cumplimiento con la Política Nacional de la Mu-
jer y en reconocimiento y atención a los compromisos ad-
quiridos por el gobierno de El Salvador en foros interna-
cionales tales como: la Convención sobre todas las For-
mas de Discriminación contra la Mujer (1984), Conferen-
cia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y
Desarrollo (1992), Cuarta Conferencia Mundial sobre la
Mujer (1995) y la Convención de Lucha contra la Deserti-
ficación de la Naciones Unidas (1997) y de acuerdo a lo
establecido a nivel nacional en la Ley de Medio Ambiente
en su Considerando número IV.
Con base en lo anterior, el MARN reconoce que la equidad
e igualdad de género son asuntos fundamentales de los
derechos humanos y la justicia social, y una pre-condi-
ción para el desarrollo sostenible y el logro de su misión.
En el uso, manejo y conservación de los recursos natura-
les existen roles y responsabilidades diferenciales para
hombres y mujeres. A menudo, las mujeres realizan sus
contribuciones a la familia, la comunidad y la sociedad
con acceso desigual al control sobre y beneficios de los
recursos y el uso de los mismos. Frecuentemente, esta
desigualdad existe en un contexto de discriminación y re-
laciones desiguales de poder.
Por consiguiente, el MARN considera que las relaciones
de género y el ambiente lleva consigo el hacer un análisis
Mandato
producto de
declaraciones
y convenios
internacio-
nales.
La relación
entre la
igualdad y la
equidad de
género como
derechos
humanos.

Page 19
PROCESO REGIONAL
13
profundo de los patrones de uso, los conocimientos y des-
trezas relacionadas con la conservación y el uso sostenible
de los recursos naturales. Sólo a través de una perspecti-
va de género será posible construir un panorama comple-
to de las relaciones humanas y los ecosistemas.
El MARN asume que trabajar con una perspectiva de gé-
nero significa analizar y comprender los diferentes roles y
responsabilidades, relaciones, necesidades y visiones de
hombres y mujeres en el área urbana y rural. Además,
trabajar con una perspectiva de género también significa
ir más allá del simple reconocimiento de las diferencias de
género, sino que debe propiciar los cambios necesarios
para lograr relaciones más equitativas entre mujeres y
hombres en el uso y beneficio de los recursos naturales y
la toma de decisiones sobre los mismos. El compromiso
del MARN hacia la equidad e igualdad de género constitu-
ye una parte integral en todas sus políticas, programas,
planes y proyectos, y en su actividad normativa y rectora
de la gestión ambiental nacional.
Integración transversal de género en el Ministerio de
Medio Ambiente y Recursos Naturales
El Ministerio como ente rector y normador de la gestión
ambiental define el componente de género como un eje
transversal de su accionar a través del Sistema de Ges-
tión Ambiental (SINAMA) como lo establece el artículo 6
de la Ley de Medio Ambiente.
El MARN reconoce que la búsqueda de entendimientos y
acuerdos entre los diversos sectores de la sociedad salva-
doreña, se logra únicamente a través de la participación
de hombres y mujeres en equidad, lo que garantiza la
ejecución de las actividades de protección y recuperación
ambiental. Con esta finalidad el Ministerio crea la Unidad
de Género, Medio Ambiente y Desarrollo.
El MARN comprende que la integración transversal de una
perspectiva de género, se logra a través de un proceso de
evaluación de las implicaciones para mujeres y hombres
de cualquier acción planeada, incluyendo políticas o pro-
gramas y proyectos en cualquier área y a todo nivel. Este
proceso convierte las preocupaciones y experiencias de
mujeres y hombres en una dimensión integral en el dise-
ño, implementación, monitoreo y evaluación de políti-
cas, programas, planes y proyectos en todas las esferas
ambientales (políticas, económicas, sociales y los recursos
La relación
entre la
equidad de
género y los
recursos
naturales,
expresada en
el uso,
manejo,
acceso y
conservación
de estos.
Integración
de la equidad
de género en
la institución.

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
14
naturales), a fin de que mujeres y hombres se beneficien
igual y equitativamente, y por ende, se evite la perpetua-
ción de las injusticias y desigualdades.
El MARN como institución rectora y normativa de la ges-
tión ambiental considera que esta declaración de política
sea parte de los fundamentos o principios de la Política
Nacional de Medio Ambiente y a la vez se integre transver-
salmente en todos los componentes de la misma.
La implementación de esta política conlleva dentro del Sis-
tema de Gestión Ambiental (SINAMA), implicaciones con
respecto a prioridades, sistemas de manejo y administra-
ción de éste, particularmente al:
a) Establecer los mecanismos de gestión ambiental en las
entidades e instituciones del sector público, para
implementar la dimensión ambiental con perspectiva
de género en el desarrollo del país.
b) Establecer la organización estructural y funcional de
la gestión ambiental con enfoque de género en las enti-
dades e instituciones del sector público.
c) Establecer los procedimientos para generar,
sistematizar, registrar y suministrar de manera
desagregada información sobre la gestión ambiental y
el estado del medio ambiente como base para la prepa-
ración de planes y programas ambientales para eva-
luar los impactos ambientales de las políticas sectoria-
les y para evaluar el desempeño de la gestión ambien-
tal de los miembros del Sistema Nacional de Gestión
del Medio Ambiente.
d) Establecer como responsabilidad propia de la dirección
superior de cada entidad o institución del sector públi-
co la implantación, ejecución y seguimiento de la ges-
tión ambiental con enfoque de género.
e) Establecer las normas de participación y coordinación
entre el SINAMA y el Ministerio.
Conjuntamente con la adopción de esta declaración de
política para la integración de equidad de género, se
implementará el plan de acción desarrollado para incor-
porar el género al MARN. Los titulares del ramo asumen
plena responsabilidad por su implementación a través de
la Unidad de Género, Medio Ambiente y Desarrollo consti-
tuida para tal fin. Asimismo, el MARN comprende que la
implementación total de la Política y de una Estrategia de
Trabajo o Plan de Acción requiere de la participación y el
compromiso del personal de esta Secretaría de Estado y
de la población en general.
Breve
explicación
de cómo se
va a integrar.

Page 21
PROCESO REGIONAL
15
INICIO DE UN PROCESO
Lorena Aguilar
III
1.
Contexto regional
Los gobiernos mesoamericanos son signatarios de varias convenciones
y declaraciones internacionales, de las cuales se desprenden una serie de com-
promisos que deben asumir para promover la equidad entre mujeres y hom-
bres. Dentro de estos instrumentos, se encuentran: la Convención para la Eli-
minación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1984), la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo (1992),
la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (1995) y la Convención para la
Lucha Contra la Desertificación, de las Naciones Unidas (1997).
En el ámbito Centroamericano, los gobiernos, en agosto de 1994, adop-
taron la “Alianza Centroamericana para el Desarrollo Sostenible” (ALIDES). La
Alianza “es una iniciativa de políticas, programas y acciones a corto, mediano
y largo plazo que delínea un cambio de esquema de desarrollo, de nuestras
actitudes individuales y colectivas, de las políticas y acciones locales, naciona-
les y regionales hacia la sostenibilidad política, económica, social, cultural y
ambiental de las sociedades” (ALIDES, 1994).
Entre los principios, acciones y compromisos que debe promover la
Alianza en relación con el tema de la equidad y la igualdad se tiene:
La libertad política, el respeto, tutela y promoción de los derechos hu-
manos, el combate a la violencia, la corrupción y la impunidad y el
respeto a los tratados internacionales válidamente celebrados son ele-
mentos esenciales para la promoción de la paz y la democracia como
formas básicas de convivencia humana.
Ejecutar programas de apoyo a la familia y grupos vulnerables a fin de
posibilitar un desarrollo integral de los menores, adolescentes,
ancianos(as) y las mujeres.

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
16
Eliminar formas de discriminación de hecho o legal contra las mujeres,
para mejorar su posición social y elevar su calidad de vida.
Continuar impulsando la plena igualdad entre el hombre y la mujer y
acrecentando el aporte de la mujer al progreso y desarrollo social. Asi-
mismo, se promoverán políticas destinadas a la eliminación de los obs-
táculos que impiden dicha igualdad impulsándose la plena participa-
ción de la mujer en el mejoramiento de la sociedad y en el proceso de
toma de decisiones.
A pesar de existir esta serie de normativas, los entes rectores del sector
ambiental tienen dificultades, necesidades o problemas que les imposibilitan o
limitan para llevar a cabo acciones, que incidan de manera transversal en
relaciones más equitativas. En algunos países, los entes rectores han llevado
a cabo una serie de acciones puntuales, que hasta el momento no se ha tradu-
cido en mayores cambios a nivel institucional.
2.
Todo comenzó con una carta...
A finales de 1997, el Área Social de la Oficina para Mesoamérica de la
UICN recibió una nota del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de El
Salvador, donde nos solicitaban nuestra colaboración para integrar la pers-
pectiva de género en su accionar. En ese momento, no existían los recursos
económicos, ni el tiempo suficiente para hacerle frente a esta solicitud.
A principios de 1998, recibimos dos solicitudes más. El Proyecto RUTA
pidió la colaboración para llevar a cabo un proceso de capacitación en la Se-
cretaría de Recursos Naturales y el Ambiente de Honduras y representantes
del gobierno electo de Costa Rica solicitaron apoyo para fortalecer la incorpo-
ración de la perspectiva de equidad de género en el Ministerio de Ambiente y
Energía.
Como producto de otras iniciativas que el Área Social de la UICN está
llevando a cabo en la región, representantes de organismos no gubernamenta-
les (FUNDAGUATEMALA e Itza Castañeda, becaria de la Fundación MacArthur
en México), comparten con los organismos rectores del sector ambiental en
cada país, que existe la posibilidad de iniciar un proceso en la región orientado
a vincular el tema de género y ambiente. Como parte de estos esfuerzos, la
Comisión Nacional del Medio Ambiente de Guatemala (CONAMA) y la Sub-
Secretaría de Planificación, de la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Na-
turales y Pesca de México (SEMARNAP), se unen a la iniciativa mesoamericana.
Para el Área Social de la UICN, las anteriores solicitudes fueron un
elemento fundamental, pues constituyen el resultado de un arduo trabajo que
se ha venido implementando en la región por más de ocho años, cuyo objetivo
central ha sido facilitar la incorporación de la equidad de género, como uno de
los elementos prioritarios e ineludibles para alcanzar un desarrollo sostenible.

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PROCESO REGIONAL
17
Con el propósito de responder a estas instancias, se mantuvieron una
serie de reuniones y contactos, y se definió que el Área Social apoyaría la ela-
boración de una política de equidad de género con su respectivo plan de acción
para cada país.
En julio de 1998, gracias al apoyo financiero de Fundación Ford, se
llevó a cabo un taller mesoamericano, donde se logró elaborar un borrador de
política para el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Sal-
vador; la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca de Méxi-
co; la Comisión Nacional del Medio Ambiente de Guatemala y el Ministerio de
Ambiente y Energía de Costa Rica. En este evento participaron las encargadas
del tema de género de cada ministerio o secretaría, así como una representan-
te por país de la sociedad civil.
Posterior a este taller, tres ministros(as) de la región (Guatemala, El
Salvador y Costa Rica) pidieron a la UICN que presentara la experiencia ante
la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD).
Es así como en la XI Reunión Extraordinaria realizada en agosto de
1998 en Cuidad de Guatemala, se expusieron los resultados del primer taller y
la estrategia regional para incorporar la equidad de género en la gestión am-
biental.
En esta reunión, la CCAD acuerda:
Agradecer la presentación de Lorena Aguilar de la UICN, y tomando
en cuenta la importancia que conlleva fortalecer la perspectiva de
género en todas las gestiones que se realizan en el ámbito ambiental
y los recursos naturales, así como en el marco general del sistema de
integración, acordamos: continuar fortaleciendo la participación de
la mujer en los diferentes campos que conciernen a las gestiones
ambientales a nivel nacional y regional, fortaleciendo los procesos
que se vienen gestionando al interior de los Ministerios de Ambiente
de la región para la elaboración de políticas y planes de acción, con
el objetivo de incorporar el enfoque de equidad de género e instar a
los organismos de cooperación internacional a participar en este
proceso.
A raíz del acuerdo de la CCAD, tres países más, Panamá, Nicaragua y
Honduras, se sumaron al proceso regional. En octubre de 1998, contábamos
con los borradores de política para esos ministerios. En total, siete ministerios
o entes rectores de ambiente tenían un borrador de declaración.
Para la elaboración de estas declaraciones de política, utilizamos un
esquema que permitiera escribir los documentos de forma ordenada y consis-
tente. Una vez que los borradores de política estuvieron elaborados, cada país
procedió a legalizar la política de acuerdo con la legislación nacional.

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LA INELUDIBLE CORRIENTE
18
Algunos de los procedimientos utilizados fueron:
COSTA RICA
Decreto
Ejecutivo
(ver copia en el
capítulo por
país).
NICARAGUA
Decreto
Ministerial
(ver copia en el
capítulo por
país).
EL SALVADOR
Consulta
nacional.
Se aprueba por
Departamento
Legal del
Ministerio.
Se incorpora en
la Ley de Medio
Ambiente a
través de su
reglamentación.
GUATEMALA
Se aprueba en
el proceso
regional de la
CCAD.
Aprobada por
Departamento
Legal.
Aprobada por el
Consejo Técnico
Asesor.
PANAMÁ
Aprueba
Departamento
Legal.
Ministra remite
para que se
integre en la
Estrategia
Nacional de
Ambiente.
Este proceso no fue sencillo, pues implicó en cada país una serie de
consultas, que van desde la revisión al interior de la institución por parte de
todas las direcciones o jefaturas, hasta procesos de concertación nacional.
En dos países el proceso fue diferente. En el caso de México, dado que
la estructura administrativa de la SEMARNAP es más grande que la del resto
de los ministerios en la región, la consulta interna para la legalización de la
declaratoria ha sido más lenta. La sociedad civil (académicas, organizaciones
no gubernamentales, redes sobre el tema) iniciaron un diálogo nacional para
validar la declaración y definir estrategias de implementación. Esta dinámica
cuenta con el apoyo de la Comisión Nacional de la Mujer (COMUJER). En el
caso de Honduras, el proceso se ha detenido debido a la emergencia nacional
producto del Mitch.
Una vez que las políticas fueron aprobadas, llevamos a cabo talleres
nacionales, cuyo objetivo fue elaborar los planes de acción para operacionalizar
la política.
La elaboración de los planes de acción partió de:
El reconocimiento de las debilidades y necesidades que tiene la institu-
ción rectora del sector ambiental para la incorporación de esta pers-
pectiva.
La identificación de un futuro deseable bajo las interrogantes de: ¿a
dónde quiere estar la institución en materia de equidad de género?,
¿cómo sería una institución que tiene incorporada la equidad de géne-
ro de forma transversal?
Con este marco de referencia, las(os) participantes señalaron cuáles
eran los pasos o acciones que deberían de implementarse para transi-
tar de la situación actual a una situación deseable.

Page 25
PROCESO REGIONAL
19
3.
Lectura preliminar sobre el estado de los entes encargados del sec-
tor ambiental en la región, en relación con la incorporación de la
equidad de género
De un análisis efectuado para elaborar las declaraciones de políticas y
los planes de acción, se identificaron los siguientes elementos, que fueron ca-
lificados como obstáculos o dificultades para la implementación de la equidad
de género en la gestión ambiental. El cuadro No. 5 adjunto resume el estado de
la aplicación del enfoque de equidad de género en los entes rectores del sector
ambiental en Mesoamérica.