Nos encontramos con una declaración donde el desarrollo se pone en relación con los
derechos humanos y libertades fundamentales, es él mismo uno más de esos derechos
fundamentales de las personas y los pueblos. En esta resolución laten también conceptos
claves como los de participación social y corresponsabilidad de todos en el desarrollo.
La relación entre desarrollo y derechos humanos la encontramos también en los
informes sobre desarrollo humano del PNUD. Cito el de 1996:
“Algunos dirigentes políticos sostienen que los gobiernos deberían concentrarse en
satisfacer las necesidades básicas, como alimentos, vivienda y ropa, en lugar de garantizar el
derecho de la gente a votar. Consideran que los derechos políticos y las libertades son “lujos”
que los países pobres no se pueden permitir.
Pero las oportunidades económicas y políticas tienden a reforzarse recíprocamente.
Como ha dicho Sen, las olas de hambre graves rara vez ocurren en países independientes y
democráticos que poseen una prensa libre. Una razón sencilla es que, aunque el hambre
puede matar millones de personas, no mata a los gobernantes. Reyes y presidentes,
burócratas y jefes, generales y jefes de policía, nunca pasan hambre.
Si no hay elecciones, no hay partidos de oposición, no hay foros donde se ejerza la
crítica públicamente, quienes gobiernan no tienen que preocuparse por las consecuencias
políticas del fracaso en la prevención de una ola de hambre. Que Botswana y Zimbabwe
hayan logrado impedir una ola de hambre, y que Etiopía y el Sudán no lo hayan hecho, son
prueba de la importancia de la participación política y la democracia para ayudar a la gente a
satisfacer sus necesidades básicas.”.
Como Uds. saben el Informe sobre Desarrollo Humano 1996, está dedicado al binomio
crecimiento-desarrollo y su mensaje fundamental es que “no hay vínculos automáticos entre
crecimiento económico y desarrollo humano, pero cuando se forjan tales vínculos mediante
políticas deliberadas, puede lograrse un refuerzo mutuo, de modo que el crecimiento
económico impulse eficaz y rápidamente el desarrollo humano. Las políticas gubernamentales
tienen importancia vital”. El PNUD se pregunta sobre el futuro y nos dice que: “Aún no se ha
escrito el libreto para el desarrollo humano en el siglo XXI; comenzará a quedar escrito en
función de las opciones políticas que hagamos al aproximarnos al final de este siglo. En
condiciones ideales, al hacer esas opciones se admitirá como premisa que las economías
existen para la gente, y no la gente para las economías.”.
Las Conferencias Internacionales aportan formulaciones teóricas, ideas, pero también
compromisos y planes concretos junto a continuas llamadas de atención sobre la realidad.
Como aquella también del PNUD que ya en 1994, en su informe anual aseguraba que “La
Comunidad de las Naciones no alcanzará sus objetivos mayores (paz, medio ambiente,
derechos humanos, democracia, demografía, integración social) sin colocarse en un contexto
de desarrollo durable que favorezca la seguridad humana.”.