El fortalecimiento de la democracia y el buen gobierno contribuyen al desarrollo
humano sostenible, al garantizar un régimen político basado en:
El ejercicio de los derechos ciudadanos
Los ciudadanos deben gozar del ejercicio pleno de sus
deberes y derechos, que incluyen una protección cierta de los derechos políticos
individuales; los ciudadanos deben participar decididamente en los gobiernos municipales y
tener amplia injerencia en el diseño y ejecución del presupuesto nacional; deben
ampliarse los canales de organización social y política de la ciudadanía y eliminar las
desigualdades de género en la participación ciudadana; las instituciones del poder
judicial deben administrar una justicia pronta y cumplida.
La rendición de cuentas de las instituciones
políticas a la ciudadanía
Los gobernantes deben dar cumplimiento de los acuerdos
establecidos con los gobernados por medio de las políticas públicas del Estado; deben
existir mecanismos efectivos de control político a disposición de la ciudadanía, en
particular los dedicados a prevenir y sancionar la corrupción; los gobiernos locales
tienen que realizar una gestión democrática de los asuntos comunales.
El control político entre las instituciones del
Estado
En el marco de la sociedad democrática institucional
costarricense, los poderes de la República deben operar en forma separada y responsable,
al mismo tiempo que coordinan sus actividades y son efectivos los mecanismos de control
político entre las instituciones del Estado.
El fortalecimiento del derecho a la información
Los ciudadanos deben enterarse de las acciones del
Gobierno (principalmente), respecto a asuntos de interés público y nacional; tiene que
existir una interpretación constitucional restringida del secreto de Estado
para negar legalmente información a la ciudadanía; se debe observar una respuesta pronta
y completa por las instituciones a todo requerimiento de información de la ciudadanía y
un pleno respeto al derecho de respuesta por parte de los medios de comunicación
colectiva.