II. ERRADICACIÓN DE LA POBREZA
6. La erradicación de la pobreza representa el mayor desafío del
mundo actual y es requisito indispensable para lograr el desarrollo
sustentable, en particular para los países en desarrollo. Si bien cada
país es el principal responsable de su propio desarrollo sustentable y de
la erradicación de su propia pobreza, y si bien no se debe subestimar el
rol de las políticas nacionales y de las estrategias de desarrollo, hacen
falta medidas concertadas y concretas para que los países en desarrollo
puedan alcanzar los objetivos de desarrollo sustentable relacionados con
los objetivos y metas convenidos internacionalmente en relación con la
pobreza, entre los cuales se incluyen los de la Agenda 21, los resultados
correspondientes de otras conferencias de la ONU y de la Declaración del
Milenio de las Naciones Unidas. Para eso, se requieren medidas en todos
los niveles con el objetivo de:
a) Reducir a la mitad, para el año 2015, la proporción de personas
cuyos ingresos sean inferiores a 1 dólar por día y el número de
personas que padezcan hambre y, para el mismo año, reducir a la mitad la
proporción de personas que carezcan de agua potable.
b) Establecer un fondo de solidaridad mundial para la erradicación de
la pobreza y la promoción del desarrollo social y humano en los países
en desarrollo, conforme a las modalidades que determine la Asamblea
General, haciendo especial hincapié en la naturaleza voluntaria de las
contribuciones, en la necesidad de evitar la duplicación de los fondos de
la ONU ya existentes y alentando el rol del sector privado y de los
ciudadanos en relación con los Gobiernos para financiar estos esfuerzos;
c) Elaborar programas nacionales de desarrollo sustentable y de
desarrollo local y de las comunidades, cuando sea apropiado, dentro del
marco de estrategias de reducción de la pobreza de cada país, para
promover el desarrollo de la población que vive en la pobreza y de sus
organizaciones. Estos programas deben reflejar dichas prioridades y
permitir progresivamente el acceso a los recursos productivos, los
servicios y las instituciones públicas y en particular a la tierra, al
agua, a las oportunidades de empleo, al crédito, a la educación y a la
salud;
d) Promover el acceso igualitario y la plena participación de la
mujer, sobre una base de igualdad con el varón, en la toma de decisiones
en todos los niveles, incorporando las perspectivas de género en todas
las políticas y estrategias, eliminando todas las formas de violencia y
discriminación contra la mujer y mejorando la condición, la salud y el
bienestar económico de las mujeres y las niñas por medio de un acceso
pleno e igualitario a las oportunidades económicas, a la tierra, al
crédito, a la educación y a los servicios destinados al cuidado de la
salud;
e) Desarrollar políticas y medios para mejorar el acceso por parte de
la población autóctona y de sus comunidades a las actividades
económicas y mejorar sus posibilidades de empleo, cuando corresponda, a
través de medidas tales como capacitación, asistencia técnica y
facilidades de crédito. Reconocer que la dependencia tradicional y
directa de los recursos y los ecosistemas renovables, incluyendo los
métodos de recolección sustentable, siguen siendo fundamentales para el
bienestar cultural, económico y físico de la población autóctona y de
sus comunidades;
f) Prestar servicios básicos de salud a toda la población y reducir
las amenazas ambientales para la salud, teniendo en cuenta las necesidades
especiales de los niños y los vínculos existentes entre la pobreza, la
salud y el medio ambiente, proporcionando recursos financieros y
asistencia técnica, y transfiriendo conocimientos a los países en
desarrollo y a los países con economías en transición;
g) Velar para que los niños y niñas de todo el mundo puedan terminar
el ciclo completo de enseñanza primaria y tengan igual acceso a todos los
niveles de la enseñanza;
h) Proporcionar acceso a los recursos agrícolas para las personas que
viven en la pobreza, en especial las mujeres, y las comunidades indígenas
y promover, según corresponda, disposiciones de tenencia de la tierra que
tengan en cuenta y que protejan a los sistemas de gestión de recursos de
propiedad común y autóctona;
i) Construir una infraestructura rural básica, diversificar la
economía y mejorar el transporte y el acceso de los pobres de las zonas
rurales a los mercados, a la información de mercado y al crédito con el
fin de prestar apoyo a la agricultura sustentable y al desarrollo rural;
j) Transferir técnicas y conocimientos básicos sobre agricultura
sustentable, incluyendo la gestión de los recursos naturales, a
agricultores pequeños y medianos, pescadores y poblaciones de bajos
recursos de las zonas rurales, especialmente en los países en desarrollo,
incluso a través de los enfoques de los múltiples grupos de interés y
asociaciones del sector público y privado cuyo objetivo consista en
aumentar la producción agrícola y la seguridad alimenticia;
k) Aumentar la disponibilidad y la accesibilidad económica de los
alimentos, incluso mediante la tecnología y la gestión agrícola y
alimenticia y mediante sistemas de distribución equitativos y eficientes,
promoviendo, por ejemplo, asociaciones basadas en la comunidad que pongan
en contacto a la población urbana y rural con las empresas;
l) Luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la
sequía y las inundaciones tomando medidas que permitan utilizar mejor la
información y los pronósticos climáticos, los sistemas de advertencia
anticipada, la gestión de los recursos naturales y de la tierra, las
prácticas agrícolas y la conservación de los ecosistemas para revertir
las tendencias actuales y minimizar la degradación de la tierra y de los
recursos hídricos, incluso a través del suministro de recursos
financieros adecuados y pronosticables que permitan la implementación de
la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación en
los países afectados por sequías o desertificaciones graves,
especialmente en África, como uno de los principales instrumentos para
conseguir la erradicación de la pobreza;
m) Aumentar el acceso a las medidas sanitarias con el objetivo de
mejorar la salud de la población y reducir la mortalidad infantil, dando
prioridad a las medidas destinadas a mejorar las condiciones de
saneamiento y de distribución de agua en las estrategias de desarrollo
sustentable y las estrategias de reducción de la pobreza que se hayan
elaborado.
7. La provisión de agua potable y de un adecuado saneamiento es
necesaria para proteger la salud humana y el Medio Ambiente. Al respecto,
acordamos reducir a la mitad, para el 2015, la proporción de personas que
no tengan al alcance ni posean los medios para obtener agua potable (como
se delineó en la Declaración del Milenio) y la proporción de personas
que no tienen acceso a un saneamiento básico, lo cual incluyen acciones a
todos los niveles para:
a) Desarrollar y aplicar sistemas sanitarios domésticos eficientes;
b) Mejorar las condiciones sanitarias en las instituciones públicas,
especialmente en las escuelas;
c) Promover prácticas seguras de higiene;
d) Promover la educación y las posibilidades de superación
concentrándose en los niños como agentes de cambio en el comportamiento;
e) Promover tecnologías y prácticas social y culturalmente
aceptables;
f) Desarrollar mecanismos de financiación y de asociación
innovadoras;
g) Integrar las condiciones sanitarias en las estrategias de gestión
de recursos del agua.
8. Tomar acciones conjuntas y optimizar esfuerzos para trabajar unidos
con el fin de mejorar el acceso a servicios de energía confiables y
accesibles a fin de obtener un desarrollo sustentable que permita alcanzar
los objetivos de Desarrollo del Milenio, incluyendo el de reducir a la
mitad para el 2015 la proporción de personas que se encuentran por debajo
de los niveles de pobreza, como una forma de generar otros servicios
importantes destinados a mitigar la pobreza, teniendo siempre en cuenta
que el acceso a la energía facilita la erradicación de la pobreza. Esto
incluiría medidas en todos los niveles para:
a) Mejorar el acceso a los servicios y recursos de energía confiables,
accesibles, económicamente viables, socialmente aceptables y de
protección del medio ambiente, tomando en cuenta las especificidades y
las circunstancias nacionales, mediante la utilización de diversos medios
como por ejemplo electrificación rural y sistemas de energía
descentralizados, el uso creciente de recursos renovables, combustibles
líquidos y gaseosos no contaminantes, así como el aumento de la
eficiencia energética intensificando la cooperación regional e
internacional como respaldo a los esfuerzos nacionales, incluso a través
de mecanismos de desarrollo de la capacidad, de asistencia financiera y
tecnológica y de financiación innovadora a nivel de emprendimientos
pequeños y medianos, teniendo siempre en cuenta los factores específicos
que permitan el acceso de los pobres a dichos servicios;
b) Mejorar el acceso a las tecnologías modernas de biomasa y las
fuentes y existencias de leña y comercializar las operaciones
relacionadas con la biomasa, incluyendo el uso de residuos agrícolas en
las áreas rurales, siempre que dichas prácticas sean sustentables;
c) Promover el uso sustentable de la biomasa y de ser necesario, de
otras energías renovables a través del mejoramiento de las modalidades
actuales de uso, como la gestión de recursos, el uso más eficiente del
combustible de leña y de tecnologías y productos nuevos o mejorados;
d) Respaldar la transición al uso de combustibles fósiles líquidos y
gaseosos no contaminantes, donde se considere más seguro para el medio
ambiente, más socialmente aceptable y más accesible;
e) Desarrollar las políticas energéticas nacionales y los marcos
regulatorios que favorezcan el desarrollo de las condiciones económicas,
sociales e institucionales necesarias dentro del sector energético, para
promover el acceso a servicios de energía confiables, accesibles,
económicamente viables, socialmente aceptables y de protección del medio
ambiente para lograr un desarrollo sustentable y la erradicación de la
pobreza en áreas rurales, semi-urbanas y urbanas;
f) Intensificar la cooperación regional e internacional para mejorar
el acceso a los servicios energéticos confiables, accesibles,
económicamente viables, socialmente aceptables y de protección del medio
ambiente, como parte integral de los programas de reducción de la
pobreza, facilitando la creación de entornos que permitan el progreso y
abordando las necesidades de desarrollo de la capacidad, poniendo especial
énfasis, de ser necesario, en las áreas rurales y aisladas;
g) Propiciar y facilitar lo más rápido posible, con la ayuda
financiera y técnica de los países desarrollados, incluso a través de
asociaciones públicas y privadas, el acceso de los pobres a servicios
energéticos confiables, accesibles, económicamente viables, socialmente
aceptables y de protección del medio ambiente, teniendo en cuenta el rol
instrumental de las políticas nacionales en desarrollo sobre energía
para el desarrollo sustentable, debido a que los países en desarrollo
necesitan un aumento drástico de los servicios de energía a fin de
mejorar los niveles de vida de sus poblaciones y que estos servicios de
energía tienen un impacto positivo sobre la erradicación de la pobreza y
el mejoramiento del nivel de vida.
9. Fortalecer la contribución del desarrollo industrial para la
erradicación de la pobreza y la gestión de los recursos naturales
sustentables. Para ello, hacen falta medidas en todos los niveles para:
a) Proporcionar ayuda y movilizar recursos a fin de aumentar la
productividad industrial y la competitividad así como el desarrollo
industrial en los países de desarrollo, incluyendo la transferencia de
tecnologías para la protección del medio ambiente, elaborada sobre
términos preferenciales y acordada por consenso;
b) Proporcionar ayuda para aumentar las oportunidades de empleo y de
generación de ingresos respetando al mismo tiempo la Declaración de los
Principios y Normas Laborales Fundamentales de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT);
c) Promover el desarrollo de microempresas, empresas pequeñas y
medianas, incluso por medio de la capacitación, la educación y el
desarrollo de habilidades laborales, con especial énfasis sobre la
agroindustria como proveedor de medios de sustento para las comunidades
rurales;
d) Proporcionar ayuda financiera y tecnológica, según sea necesario,
a las comunidades rurales de los países en desarrollo, para que se
beneficien con oportunidades para lograr medios de sustento seguros y
sustentables en empresas mineras de pequeña escala;
e) Proporcionar ayuda a los países en desarrollo para que puedan
desarrollar tecnologías seguras y de bajo costo que permitan el
suministro o la conservación del combustible destinado a la cocción de
alimentos y el calentamiento del agua;
f) Proporcionar apoyo para la gestión de los recursos naturales
destinados a la creación de medios de sustento sustentables para los
pobres.
10. Para 2020, lograr un mejoramiento significativo de la calidad de
vida de por lo menos 100 millones de personas que viven en tugurios, de
conformidad con la iniciativa "Ciudades sin Tugurios". Para ello
se necesitan tomar medidas en todos los niveles que tengan como objetivo:
a) Mejorar el acceso a la tierra y a la propiedad, a la vivienda
adecuada y a los servicios básicos para los pobres de las zonas rurales y
urbanas, especialmente para las mujeres que son cabeza de familia;
b) Utilizar materiales de bajo costo y sustentables, así como
tecnologías apropiadas para la construcción de viviendas adecuadas y
seguras para los pobres, proporcionando asistencia financiera y
tecnológica a los países en desarrollo, teniendo en cuenta su cultura,
clima y condiciones sociales específicas así como su vulnerabilidad a
los desastres naturales;
c) Aumentar el empleo, el crédito y los ingresos hasta lograr niveles
aceptables para los pobres de las zonas urbanas a través de políticas
nacionales adecuadas y de la promoción de igualdad de oportunidades para
el hombre y la mujer;
d) Eliminar los obstáculos innecesarios, tanto de índole normativa
como de otra índole, para las microempresas y el sector no estructurado.
e) Brindar apoyo a las autoridades locales para la elaboración de
programas de modernización de los tugurios en el marco de los planes de
desarrollo urbano y facilitar el acceso, especialmente de los pobres a la
información sobre legislación de viviendas.
11. Tomar medidas inmediatas y efectivas para eliminar las peores
formas de explotación laboral de los niños de acuerdo con lo establecido
en la Convención de la Organización Internacional del Trabajo No. 182 y
elaborar y aplicar estrategias para la erradicación del trabajo infantil
que viole las normas internacionalmente aceptadas.
12. Promover la cooperación internacional para ayudar a los países en
desarrollo, en caso de que lo soliciten, a abordar el tema del trabajo
infantil y sus causas más profundas, entre otras cosas, a través de
políticas sociales y económicas que apunten a las condiciones de pobreza
destacando al mismo tiempo que las normas laborales no deben utilizarse
con propósitos comerciales proteccionistas.