Este documento tiene por objetivo fundamental poner a disposición del movimiento sindical tanto los
argumentos necesarios, así como algunos datos para un mejor conocimiento de la realidad laboral femenina.
Esto puede ayudar al objetivo de construir una agenda sindical que aborde como propios los problemas de las
mujeres que trabajan. Porque lo que atañe a las mujeres incide de manera directa y central en la situación
laboral del conjunto de los trabajadores.
Se trata de insistir una vez más que el trabajo femenino no es un problema sectorial y específico. La
presencia de las mujeres en el mercado de trabajo, en la medida que presenta condiciones y características
diferenciadas respecto de los hombres, determina los niveles de empleo y de ocupación alcanzados en el
país; incide en las tasas de desempleo abierto y subempleo, en el nivel de los salarios, en la productividad, en
las horas trabajadas, en la calidad de los empleos y la informalidad, en las condiciones de trabajo, en los
niveles de pobreza y, en general, en la calidad de vida de los habitantes del país.
Introducir la perspectiva de género en el movimiento sindical es un imperativo para imprimirle fuerza
y eficacia a la acción sindical. No se trata sólo de tener una perspectiva democrática, progresista y de equidad,
cuestión que también debe atender el movimiento sindical, sino que se trata de comprender que mejorar la
situación de la mujer en el trabajo –luchar y reivindicar mejores condiciones para ellas– es impedir el riesgo
de que el trabajo femenino se convierta en una amenaza para el trabajo masculino y, por el contrario, promover
que sea una oportunidad para el mejoramiento de la sociedad de todos.
Este estudio, preparado por Malva Espinoza, Socióloga, fue elaborado en el marco del Proyecto sobre
“Formación Sindical” de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Central Unitaria de Trabajadores
de Chile (CUT). El proyecto fue coordinado por Fernando Echeverría bajo la supervisión de Gerardo Castillo,
Especialista de Relaciones con los Trabajadores (ACTRAV) de la Oficina Internacional del Trabajo.