reconocimiento, parte de la información estadística continúa generándose sin tomar en
cuenta las diferencias existentes en los roles, tareas y responsabilidades de hombres y
mujeres en la sociedad y, en consecuencia, sin considerar la condición social de unos y
otras.
Incorporar el enfoque de género en las fuentes regulares de información sobre salud, ya
sean éstas estadísticas contínuas, censos, encuestas o registros administrativos, no es una
tarea sencilla y exige un gran esfuerzo por parte de los productores de información;
implica la modificación de los métodos y procedimientos de generación de datos, para lo
cual se requiere no sólo creatividad, sino la participación comprometida de los usuarios de
información. Sólo con la combinación del esfuerzo y del trabajo de ambos actores,
usuarios y productores, es posible llevar a cabo los cambios que requiere la producción
estadística para satisfacer las demandas crecientes de información.
En este contexto distintos usuarios de la información estadística que buscan develar las
desigualdades de género han insistido en la necesidad de introducir la perspectiva de
género en la producción de datos estadísticos. A este llamado han respondido muchas de
las instituciones que generan información estadística.
En Nicaragua el esfuerzo por el mejoramiento de la situación de salud y de las condiciones de
vida de la población ha requerido que por parte del Gobierno se formulen y evalúen políticas
públicas y planes y programas que reconozcan las diferentes realidades y experiencias que
viven mujeres y hombres; que "visibilicen" los diferentes intereses y necesidades de ambos.
Para ello es necesario un profundo conocimiento y análisis de las magnitudes y causas de las
inequitativas oportunidades sociales, económicas y políticas de mujeres y hombres. A su vez,
este conocimiento y análisis requiere de una base de información amplia, oportuna,
multisectorial e integrada, que permita realizar comparaciones generales entre mujeres y
hombres, y que asegure que la participación y contribución de mujeres y hombres a la
sociedad sean medidas y valoradas correctamente, reflejando sus necesidades y problemas
específicos.