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3. Promoción de la utilización sostenible y equitativa de los recursos del medio ambiente Como se indica en el Informe sobre Desarrollo Humano 1998 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, "los consumidores dominantes del mundo se concentran de manera abrumadora entre los que tienen buena situación, pero el daño ambiental provocado por el consumo mundial recae más severamente sobre los pobres". El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya las iniciativas encaminadas a: * Fortalecer el derecho internacional ambiental y su aplicación mediante, entre otras medidas, la promoción del concepto del derecho fundamental a un ambiente limpio y sano. * Encarar los problemas del consumo excesivo y la mala distribución de los recursos ambientales. * Abordar el tema cada vez más grave que plantea la distribución no equitativa del agua. * Apoyar las campañas para salvar de la degradación ambiental los bosques y especies del mundo (incluida la especie humana). * Poner fin a la destrucción militar del medio ambiente y, en particular, a la militariza ción de los territorios indígenas. * Determinar otros métodos de desarrollo sostenible. 4. Eliminar el colonialismo y el neocolonialismo Las poblaciones indígenas y los que no tienen representación padecen la supresión de su derecho a la libre determinación, el genocidio étnico y cultural, la violación de sus libertades culturales, de idioma y de culto y la militarización y nuclearización de sus vidas, tierras y aguas. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya: * Los intentos de los pueblos colonizados por ejercer su derecho a la libre determinación. * La Eliminación de la colonización, enunciada en diversos acuerdos internacionales como la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales y la Declaración de los derechos de las poblaciones indígenas. * El mantenimiento del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas hasta que todos los territorios no autónomos hayan comenzado a ejercer su derecho a la libre determinación y la independencia. * El establecimiento de un foro permanente para las poblaciones indígenas en las Naciones Unidas. * La prohibición del vertimiento de desechos tóxicos de los países industrializados en los países en desarrollo. * El cierre de las bases militares extranjeras. 5. Eliminar la intolerancia racial, étnica, religiosa y de género La intolerancia racial, étnica y religiosa y el nacionalismo se cuentan entre las principales causas de los conflictos armados modernos. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya: * Los esfuerzos para eliminar la manipulación de las diferencias raciales, étnicas, religiosas y de género con fines políticos y económicos. * La aplicación de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. * Los preparativos de la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (2001). * La inclusión de los crímenes motivados por prejuicios en los sistemas judiciales del mundo. * La educación y la legislación para combatir la homofobia. * La promoción de medidas de acción afirmativa hasta que se hayan reparado las consecuencias de la discriminación. 6. Promover la justicia entre los géneros El precio del machismo que se sigue pagando en la mayoría de las sociedades es muy alto para los hombres, cuyas opciones se ven limitadas por esa norma, y para las mujeres, que sufren una violencia continua en tiempo de guerra y de paz. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya: * La participación activa de las mujeres en números significativos en todos los foros de adopción de decisiones y formulación de políticas. * Los esfuerzos por reconocer y poner en práctica la capacidad de la mujer como promotora de la paz. * La aplicación de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. * La redefinición de la distorsionada distribución de papeles según el género, que perpetúa la violencia. 7. Proteger y respetar a los niños y a los jóvenes Los niños y los jóvenes siguen siendo explotados y agredidos, particularmente en situaciones de conflicto violento en que atacar a los niños se ha convertido no sólo en una consecuencia, sino a menudo en una estrategia de la guerra. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya las iniciativas para: * Lograr la aprobación y aplicación universales de la Convención sobre los Derechos del Niño, incluida la eliminación del trabajo infantil y de la utilización de niños como soldados. * Velar porque se preste asistencia humanitaria y protección a los niños en situaciones de conflicto armado. * Rehabilitar y reintegrar a los niños expuestos a conflictos violentos que los han traumatizado. * Reconocer el papel de los niños y de los jóvenes como promotores de la paz incluyendo a la juventud en las actividades de consolidación de la paz. 8. Promover la democracia internacional y un ejercicio imparcial del poder en todo el mundo La promoción de la democracia en todos los niveles de la sociedad es un requisito para reemplazar la ley de la fuerza por el estado de derecho. Establecer procesos más representativos y democráticos de adopción de decisiones es un requisito para lograr un ejercicio del poder limitado y responsable en los planos regional y mundial mediante mecanismos legislativos obligatorios, coercitivos y equitativos. El Llamamiento de La Haya por la Paz respalda: * La reforma y democratización de las Naciones Unidas, incluido el fortalecimiento democrático de la Asamblea General y el reconocimiento como entidades consultivas de representantes de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y parlamentarios en todos los niveles de las Naciones Unidas. * La promoción de instituciones regionales para fomentar la paz a través de la adhesión al derecho internacional. * La modificación de las fórmulas de votación ponderada utilizadas en las instituciones financieras internacionales para proteger los intereses de las naciones pequeñas. * Las recomendaciones de la Comisión sobre Buen Gobierno a Nivel Mundial, incluida la participación de la sociedad civil en el ejercicio del poder en todo el mundo. * La reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que su composición sea más representativa y su proceso de adopción de decisiones más transparente. 9. Proclamar la no violencia activa Se suele creer, aunque nunca se ha demostrado, que la violencia y la guerra son inherentes a la naturaleza humana. En realidad, muchas tradiciones y ejemplos demuestran que la no violencia es una forma eficaz de lograr el cambio social. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya las medidas encaminadas a: * Reemplazar la celebración del militarismo con modelos de no violencia activa. * Lanzar una campaña para eliminar, o al menos reducir, la violencia en los medios de difusión y en el lenguaje cotidiano. * Promover actividades relacionadas con el Año Internacional de la Cultura de la Paz (2000) y el Decenio Internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del mundo (2001 a 2010) proclamados por las Naciones Unidas. 10. Eliminar la violencia de la comunidad a nivel local La violencia en las comunidades locales abre el camino a los conflictos nacionales e internacionales. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya las iniciativas encaminadas a: * Reintegrar a la sociedad a los jóvenes y a algunos de sus mayores que han sido marginados a menudo como consecuencia de oportunidades económicas limitadas y cuya marginación ha dado pie a comportamientos violentos. * Promover iniciativas locales de paz, como la entrega de armas, los campamentos de paz y la capacitación para la solución de conflictos. 11. Hacer participar a las religiones del mundo en la transformación de la cultura de la violencia en una cultura de paz y de justicia Las religiones han provocado guerras pero también pueden promover el desarrollo de una cultura de paz. Es preciso hacerlas participar para promover vías de relación pacíficas. El Llamamiento de La Haya por la Paz apoya: * La cooperación entre religiones y creencias en el ámbito del desarme y la paz mundiales. * La promoción de la coexistencia y la reconciliación entre religiones. Los derechos y las instituciones internacionales en los ámbitos del derecho humanitario y de los derechos humanos 12. Impulsar la Campaña mundial para el establecimiento de la Corte Penal Internacional El Llamamiento de La Haya por la Paz apoyará los esfuerzos de la Coalición de organizaciones no gubernamentales para el establecimiento de una corte penal internacional por ampliar sus gestiones a nivel mundial con vistas a establecer una corte penal internacional permanente mediante una intensa campaña de educación y de ratificación y la participación activa en los períodos de sesiones de la Comisión Preparatoria de las Naciones Unidas para la Corte Penal Internacional. La Coalición buscará nuevos asociados entre las organizaciones no gubernamentales participantes en el Llamamiento de La Haya y aprenderá de la valiosa experiencia de promoción de intereses y establecimiento de contactos de otras campañas relativas a tratados internacionales, como la Campaña internacional de prohibición de las minas terrestres. 13. Promover la cooperación estrecha entre los ámbitos afines del derecho internacional humanitario y del derecho relativo a los derechos humanos El Llamamiento de La Haya por la Paz reconoce la afinidad cada vez mayor entre los ámbitos del derecho humanitario internacional y el derecho relativo a los derechos humanos, hecho fundamental para la protección efectiva de las víctimas de las violaciones de unos y otros derechos. El Llamamiento propugnará cambios en el desarrollo y la aplicación de leyes en esos dos ámbitos para colmar importantes lagunas en la protección y armonizar esos ámbitos fundamentales del derecho internacional. 14. Fortalecer el apoyo a los tribunales penales internacionales El establecimiento de los tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y para Rwanda constituyen las primeras medidas que la comunidad internacional ha adoptado desde el fin de la segunda guerra mundial para hacer comparecer ante la justicia a los responsables de violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. El Llamamiento de La Haya exigirá que se acuse y detenga a los presuntos responsables de crímenes de guerra que están en libertad. También examinará las prácticas y los métodos de trabajo de los tribunales y la necesidad de responder a las acusaciones de que están politizados y de promover una relación de trabajo constructiva entre los tribunales y la sociedad civil y las organizaciones regionales e internacionales. El Llamamiento de La Haya apoya los esfuerzos de las Naciones Unidas por establecer un tribunal penal internacional para investigar el genocidio y los crímenes de lesa humanidad cometidos en Camboya y enjuiciar a sus responsables. 15. Ejercer la competencia universal respecto de los crímenes universales: Afirmar el precedente de Pinochet Actualmente, se suele reconocer que los crímenes de guerra, los crímenes contra la paz y las violaciones de los principios de derechos humanos universalmente reconocidos son materia de interés mundial, no sólo nacional. Ahora bien, no todas las personas que cometen un crimen universal pueden o deben ser juzgadas por la Corte Penal Internacional, una vez establecida, o por un tribunal especial como los constituidos para Rwanda y la ex Yugoslavia. La sociedad civil y los tribunales locales deben hacer su parte, como demuestran las gestiones de los tribunales españoles en el caso de Pinochet. El Llamamiento de La Haya instará a los sistemas legislativos y judiciales nacionales de todo el mundo a incorporar en sus leyes el principio de la competencia universal respecto de esos crímenes y de los perjuicios para que las violaciones graves de los derechos humanos, especialmente las cometidas contra los niños, no se traten con impunidad. 16. Reformar y ampliar el papel de la Corte Internacional de Justicia en el contexto de un sistema mundial de justicia más amplio La Corte Internacional de Justicia debe servir de base de un sistema de justicia internacional más eficaz e integrado. El Llamamiento de La Haya respaldará las propuestas encaminadas a fortalecer las relaciones entre las instituciones jurídicas nacionales, regionales e internacionales para crear un sistema mundial de justicia más amplio. 17. Proteger mejor y resarcir a las víctimas de los conflictos armados Desde la segunda guerra mundial, la naturaleza de los conflictos se ha transformado profundamente; a raíz de ello, los civiles son el blanco frecuente de los ataques y el número de civiles heridos y muertos en los conflictos supera con creces el número de víctimas entre los combatientes. El Llamamiento de La Haya propugnará una mayor protección para las víctimas más frecuentes y vulnerables de la proliferación de armas convencionales y de conflictos armados, como los desplazados en el interior de los países, los refugiados, las mujeres y los niños. También se tratará de promover una adhesión más consecuente a las normas del derecho internacional humanitario y el derecho de los derechos humanos por los combatientes no estatales y las fuerzas paramilitares cuasiestatales y se examinará el papel de las Naciones Unidas en las situaciones de conflicto armado. Por último, el Llamamiento de La Haya exigirá que las víctimas de los conflictos armados y las violaciones de los derechos humanos sean resarcidas mediante el establecimiento de fondos nacionales, regionales e internacionales de indemnización de las víctimas y otras medidas de reparación para atender las necesidades de las víctimas de forma oportuna. 18. Poner fin a la violencia contra la mujer en tiempo de conflicto armado Hoy en día, la guerra, los conflictos armados y la presencia de bases militares afecta a las mujeres, los adolescentes y los niños como nunca antes. Las mujeres y sus familias son víctimas cada vez más frecuentes de actos de violencia y crímenes de guerra como la violación, el abuso sexual, la prostitución forzada y la esclavitud sexual. También afrontan diversos problemas en su calidad de víctimas y sobrevivientes desplazados en el interior de los países, convertidos en refugiados o presionados por sus gobiernos para no ejercer sus derechos en respuesta a violaciones cometidas por personal militar extranjero. El Llamamiento de La Haya apoya la integración de medidas básicas de protección de la mujer en el estatuto de la Corte Penal Internacional y propugnará cambios adicionales en el desarrollo y la aplicación del derecho internacional para garantizar los derechos y la dignidad de la mujer en los conflictos armados. 19. Impedir la utilización de niños soldados Se calcula que más de 300.000 menores de 18 años participan en conflictos armados en todo el mundo. Cientos de miles son miembros de las fuerzas armadas o de grupos militares y pueden ser enviados a combatir prácticamente en cualquier momento. La Coalición para impedir la utilización de niños soldados, el UNICEF y el Comité Internacional de la Cruz Roja están llevando a cabo una campaña activa para elevar a los 18 años la edad mínima de reclutamiento. También instan a los gobiernos y a todos los grupos armados a no reclutar a menores de 18 años, a desmovilizar de inmediato a los niños soldados y a incorporar sus necesidades en las medidas de mantenimiento de la paz, los acuerdos de paz y los programas de desmovilización y a poner fin a esa práctica irracional y rehabilitar y reintegrar a la sociedad a los ex niños soldados. El Llamamiento de La Haya brindará a otras organizaciones no gubernamentales la oportunidad de contribuir a esas campañas y de examinar otros métodos de protección de los derechos del niño. 20. Ayudar a las víctimas a hacer comparecer ante la justicia a sus victimarios con arreglo al derecho humanitario y al derecho relativo a los derechos humanos Las tendencias recientes de los procesos civiles y penales nacionales y regionales permiten a las víctimas de graves violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional llevar ante la justicia a sus responsables. Ese derecho existe en algunas cortes locales y tribunales regionales, como las Cortes Europea e Interamericana de Derechos Humanos, y ha dado pie a acciones judiciales contra entidades del sector privado, como los mercenarios y las fábricas de armas y otras empresas. El Llamamiento de La Haya propugnará el reconocimiento de ese derecho en todo el orden jurídico internacional. 21. Proteger a los defensores de los derechos humanos, el personal humanitario y quienes denuncian violaciones En 1998 murieron en cumplimiento de sus funciones más representantes civiles de las Naciones Unidas que integrantes de los componentes militares de las misiones de mantenimiento de la paz. Además, innumerables defensores de los derechos humanos e integrantes del personal humanitario de organizaciones nacionales, regionales e internacionales han sido heridos o muertos en el desempeño de su labor. El Llamamiento de La Haya propondrá y exigirá mejoras en la protección de los defensores de los derechos humanos y el personal humanitario sobre el terreno, así como mecanismos para observar y mitigar las violaciones de los derechos de esas personas. También se promoverá una mayor protección de quienes denuncian violaciones del derecho internacional u otras maniobras ilegales cometidas por gobiernos, empresas y otras instituciones, arriesgando su trayectoria profesional y a veces la vida. 22. Capacitar a organizaciones de base comunitaria para que utilicen mecanismos nacionales, regionales e internacionales en la aplicación del derecho internacional Hay oportunidades cada vez mayores de que las organizaciones de base comunitaria puedan reparar las violaciones del derecho humanitario y de los derechos humanos cometidas en los planos local o nacional mediante recursos de mecanismos regionales e internacionales. El Llamamiento de La Haya pondrá en práctica programas de capacitación y concienciación en que se promoverá la comprensión de esos recursos y de las formas en que las organizaciones de base comunitaria puedan colaborar u obrar de forma independiente para velar por que el acceso a esos mecanismos sea irrestricto y asiduo. El Llamamiento de La Haya también brindará a los activistas la oportunidad de aprender la forma en que pueden participar en la identificación de quienes han violado esos derechos en sus comunidades y hacerlos comparecer ante la justicia. 23. Promover un mayor conocimiento, aprendizaje y comprensión por el público del derecho internacional humanitario y del derecho relativo a los derechos humanos La cada vez más probable participación internacional en los conflictos armados pone de relieve la necesidad de una formación efectiva en derechos humanos y asuntos humanitarios del personal de mantenimiento de la paz, paralelamente a una formación similar para las instituciones militares nacionales con el objeto de difundir los principios del derecho internacional y su observancia. También es necesario formar en derecho humanitario y derecho relativo a los derechos humanos a los encargados de elaborar y hacer cumplir las leyes nacionales. El Llamamiento de La Haya promoverá la formación obligatoria en derecho humanitario y derechos humanos de letrados, legisladores, magistrados y políticos. 24. Integrar la protección de los derechos humanos en la prevención y solución de conflictos, así como la reconstrucción posterior a los conflictos La intervención internacional y regional en los conflictos es un fenómeno cada vez más frecuente en el ámbito de la solución de conflictos y la reconstrucción posterior a los conflictos. La comunidad internacional asume con frecuencia cada vez mayor la responsabilidad de consolidar las instituciones políticas, jurídicas, sociales y económicas en las sociedades que han atravesado un conflicto. El Llamamiento de La Haya propugnará medidas para que la protección sistemática y a largo plazo de los derechos humanos sea fundamental en esos procesos. 25. Aprender de los éxitos y fracasos de las comisiones de la verdad y de las amnistías políticas Se han observado acontecimientos notables en el ámbito de la reconstrucción posterior al conflicto en los últimos decenios, en particular la utilización de comisiones de la verdad y amnistías políticas, como se hizo en Sudáfrica, para reparar las sociedades desgarradas por la guerra, los conflictos armados y el apartheid. El Llamamiento de La Haya examinará los fracasos y éxitos de las comisiones de la verdad y las amnistías políticas, así como las propuestas de establecer nuevas comisiones de la verdad para Bosnia, Timor Oriental y otras regiones. 26. Establecer un sistema universal y efectivo de hábeas corpus Los miles de personas arrestadas cada año por motivos políticos, étnicos y otros motivos ilegales necesitan un sistema efectivo que les permita a ellos o a sus representantes hacer públicos sus casos antes de su asesinato, tortura o desaparición. Es preciso dar vigor a las disposiciones del artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos estableciendo un sistema rápido y efectivo de hábeas corpus, que incluya el derecho a apelar a comisiones o tribunales regionales o suprarregionales de derechos humanos. 27. Someter la guerra a controles democráticos Nada es más subversivo que dejar el poder de llevar a un país a la guerra exclusivamente en manos del poder ejecutivo o del sector militar del gobierno. El Llamamiento de La Haya pedirá a todos los países y organizaciones internacionales que adopten medidas constitucionales o legislativas de modo que se exija una aprobación parlamentaria para la iniciación del conflicto armado, excepto en casos extremos que exija medidas inmediatas de defensa propia. La prevención, solución y transformación de los conflictos violentos 28. Fortalecer la capacidad local Con frecuencia, los conflictos violentos son "resueltos" por agentes externos con un conocimiento escaso o nulo de los deseos de quienes han de aceptar la solución, de modo que su aplicación suele durar poco. Para que los esfuerzos por prevenir, resolver y transformar los conflictos violentos sean eficaces a largo plazo, deben contar con la participación de grupos de la sociedad civil local comprometidos a consolidar la paz. El fortalecimiento de esa capacidad local es fundamental para el mantenimiento de la paz y puede adoptar diversas formas, desde la educación, la formación y el fomento del espíritu voluntario en la sociedad hasta la financiación más sólida de las iniciativas locales de consolidación de la paz y la difusión en los medios de comunicación más amplia de la labor de los pacificadores locales. 29. Fortalecer la capacidad de las Naciones Unidas de mantener la paz Las Naciones Unidas siguen constituyendo la mayor esperanza de lograr la paz mundial mediante la cooperación multilateral. Hoy más que nunca, el firme apoyo de la sociedad civil a los objetivos y propósitos de la Organización es fundamental para que realice su pleno potencial como custodia de la paz y seguridad internacionales. En particular, ese apoyo debería encauzarse hacia la reforma de las Naciones Unidas, para promover su mayor democratización, y hacia el fortalecimiento de su capacidad de prevenir los conflictos violentos, las violaciones masivas de los derechos humanos y el genocidio, mediante por ejemplo la creación de fuerzas de paz permanentes de las Naciones Unidas que se utilizarían en intervenciones humanitarias y la determinación de otras fuentes de financiación de las operaciones de paz de las Naciones Unidas. 30. Dar prioridad a la alerta y a la respuesta tempranas Los recursos que gastan los gobiernos y los órganos intergubernamentales para prevenir los conflictos violentos son insuficientes, especialmente cuando se los compara con los recursos que se destinan a las actividades que hay que llevar a cabo cuando estalla un conflicto violento, como la intervención humanitaria, el socorro de emergencia, las operaciones de imposición de la paz y la reconstrucción general de las sociedades desgarradas por la guerra. La sociedad civil debe adoptar la iniciativa de demostrar que la prevención de conflictos es posible y preferible a responder a un conflicto violento, porque evita sufrimientos y la pérdida de vidas humanas, así como el gasto de recursos. En particular, habría que dar prioridad 1) a la dedicación de más recursos a la prevención de conflictos, 2) a la creación y al desarrollo ulterior de redes de alerta temprana de los conflictos y 3) a la generación de la voluntad política necesaria para dar una respuesta inmediata a las alertas recibidas. |
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