han
destacado la diferencia entre el riesgo y la
vulnerabilidad al VIH, tema medular del
presente documento. Aunque, en realidad, el
riesgo de infección por el VIH ha sido más alto
en los hombres, las mujeres son más vulnerables
a la infección. Por ejemplo, es frecuente que
las mujeres no puedan controlar la pareja con la
cual tienen relaciones sexuales, ni las
circunstancias en que se realizan y que los
hombres se sientan forzados a tener relaciones
sexuales con muchas compañeras. Ambos son
víctimas de las funciones concebidas
socialmente para el varón y la mujer. No
obstante, el riesgo de infección por el VIH en
los hombres está determinado principalmente por
su propio comportamiento preventivo, mientras
que las mujeres, en gran parte, carecen de
control sobre su vulnerabilidad a la infección.
Recientemente, la Asamblea General de las
Naciones Unidas, en su período extraordinario
de sesiones sobre el VIH/SIDA (25-27 de junio,
2001 - UNGASS por sus siglas en inglés),
declaró que la infección por el VIH/SIDA es
una emergencia mundial que exige acción
inmediata y eficaz. Todos los países presentes
en dicha reunión respaldaron varias resoluciones
y compromisos esenciales sobre la vulnerabilidad
más alta de las mujeres al VIH, así como las
soluciones propuestas para combatirla.
En el presente documento se tratan las
consecuencias de los roles de género femenino
y masculino, las relaciones de poder y el
comportamiento sexual en la propagación del
VIH/SIDA en América Latina y el Caribe
(ALC), y se explora concretamente la
vulnerabilidad de la mujer a la epidemia. También
se abordan otros temas: violencia, sexo
comercial y turismo sexual, tráfico de seres
humanos, desplazamiento de poblaciones y crisis
en el marco de la sensibilidad de las mujeres y
los hombres al VIH/SIDA. El contexto del
análisis lo constituyen los compromisos
contraídos en el UNGASS de 2001 y las
repercusiones decisivas que tienen en la lucha