Inicialmente, se creyó que la forma de control, y el aumento de estatus de las mujeres, podría ser
logrado si las disparidades económicas se resolvían. Sin embargo, cinco décadas de planeamiento han
demostrado que la asistencia económica por sí misma no necesariamente mejora el estatus de las
mujeres. Los factores vitales más inhibidores que conducen a la desventajosa posición de las mujeres
son su ignorancia, falta de poder y vulnerabilidad. Por lo tanto, la mentalidad de los creadores de
políticas, burócratas y particularmente de las mujeres interesadas debe de cambiar para apoyar la toma
de control de las mujeres (Narasimhan 1999).
La perspectiva de tomar control pone considerable énfasis sobre la participación – concediendo
diferencias en los intereses percibidos, pero defendiendo un proceso de aprendizaje mutuo a través del
diálogo, práctica, discusión y lucha colectiva, que no es inocente de las relaciones de poder pero intenta
negociar a través de ellas para un entendimiento de lo que es pragmatícamente posible y para demostrar
cuantas aptitudes divergentes pueden ser inducidas, no solo para mejorar las condiciones de vida sino
también para questionar las asunciones debajo de ellas (Baylies 1998).
Las estrategias y actividades de la AICD para apoyar el logro de la igualdad de género
Política de la AICD sobre la igualdad de género
Aunque en años recientes se ha hecho notable progreso hacia el logro de la igualdad de género,
todavía falta mucho por hacer. La política de AICD para la igualdad de género es un instrumento para
hacer de esta visión una realidad. El gol de la visión de la AICD para el siglo 21 con respecto a la
igualdad de género continúa siendo un compromiso para crear un mundo donde la desigualdad de
género sea conquistada. La misión general de la AICD es mejorar el bienestar de todas la personas
en sus países socios, y la AICD reconoce que la igualdad de género juega un rol significante para
lograr esta misión. Con respecto al ambiente, la AICD persigue lograr la igualdad entre las mujeres y
los hombres para asegurar un desarrollo sostenible, ambos, humano y ambiental. Entre los objetivos
para el siglo 21, la AICD busca reducir las desgualdades de género para el acceso a y control sobre
los recursos y beneficios del desarrollo.
Los principios de la política de la AICD están enraízados en los ocho principios siguientes:
a) La igualdad de género es considerada una parte integral de todas las políticas, programas y
proyectos de la AICD. La igualdad de género es, ambos, una de las seis prioridades de
programación y una meta de corte transversal. Esto requiere que los puntos de vista, intereses y
necesidades de las mujeres le den forma a la agenda de desarrollo tanto como las de los hombres
y que la agenda de desarrollo apoye el progreso hacia relaciones más iguales entre mujeres y
hombres.
b) Lograr la igualdad de género requiere el reconocimiento de que cada política, programa y proyecto
afecte mujeres y hombres de una manera diferente. Las perspectivas y recursos diferentes de
mujeres y hombres pueden ser reforzadas por diferencias de clase, raza, casta, etnicidad o edad.
Las políticas, programas y proyectos deben tomar en cuenta las diferencias en experiencias y
situaciones entre mujeres y hombres.
c) Lograr la igualdad de género no significa que las mujeres se vuelvan igual que los hombres; esto
significa que los derechos y oportunidades de la persona no dependen de ser varón o hembra.
d) La toma de control de las mujeres es central para el logro de la igualdad de género.
e) Promover la igual participación de las mujeres como agentes de cambio es esencial al logro de
igualdad de género. Esto va más allá de los números; esto involucra el derecho igual de las
mujeres a articular sus necesidades, intereses y visión de la sociedad, y dar forma a las decisiones
que afectan sus vidas. Asociaciones con organizaciones de mujeres y otros grupos que trabajan
por la igualdad de género son necesarias para ayudar a este proceso.
f) La igualdad del género solo puede ser alcanzada a través de la asociación entre mujeres y
hombres. Cuando las opciones para ambos mujeres y hombres son aumentadas, toda la sociedad
se beneficia. Alcanzar la igualdad de género involucra trabajar con hombres y mujeres para
producir cambios en actitudes, comportamientos, roles y responsabilidades.