12.
24.
La religión, la espiritualidad y las creencias desempeñan una función fundamental en las
vidas de millones de mujeres y hombres, en la manera en que viven y en las aspiraciones que tienen
para el futuro. El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión es inalienable y debe
ser disfrutado universalmente. Ese derecho incluye la libertad de tener o adoptar la religión o
creencia de su elección, ya sea individualmente o en comunidad con otros, en público o en privado, y
a manifestar su religión o creencia en el culto, la observación, la práctica y la enseñanza. A fin de
lograr la igualdad, el desarrollo y la paz, es necesario respetar plenamente esos derechos y
libertades. La religión, el pensamiento, la conciencia y las creencias podrían, y de hecho pueden,
contribuir a satisfacer las necesidades morales, éticas y espirituales de las mujeres y los hombres y a
realizar su pleno potencial en la sociedad. No obstante, se reconoce que toda forma de extremismo
puede tener una repercusión negativa en las mujeres y puede conducir a la violencia y la
discriminación.
25.
La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer deberá acelerar el proceso que se inició
formalmente en 1975, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Año
Internacional de la Mujer. Dicho Año marcó un hito, pues, a partir de esa fecha, se incluyeron los
asuntos relativos a la mujer en el programa de la Organización. El Decenio de las Naciones Unidas
para la Mujer (1976-1985) fue una iniciativa de alcance mundial tendiente a examinar la condición y
los derechos de la mujer y a colocar a ésta en puestos de adopción de decisiones en todos los
niveles. En 1979, la Asamblea General aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer, que entró en vigor en 1981 y fijó una pauta internacional
para esclarecer el concepto de igualdad entre mujeres y hombres. En 1985, la Conferencia Mundial
para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:
Igualdad, Desarrollo y Paz aprobó las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el
adelanto de la mujer, que se aplicarían hasta el año 2000. Se ha avanzado considerablemente en el
logro de la igualdad entre mujeres y hombres. Muchos gobiernos han promulgado leyes que
fomentan la igualdad entre mujeres y hombres y han establecido mecanismos nacionales para velar
por la inclusión de las perspectivas de género en todas las esferas de interés general de la sociedad.
Los organismos internacionales han dedicado mayor atención a la situación jurídica y social de la
mujer y a las funciones que desempeña.
26.
La creciente influencia del sector no gubernamental, en particular, las organizaciones de
mujeres y los grupos feministas ha pasado a ser un catalizador del cambio. Las organizaciones no
gubernamentales han desempeñado una importante función de promoción de proyectos de ley o
mecanismos que velan por el adelanto de la mujer. Asimismo, estas organizaciones han generado
nuevos enfoques del desarrollo. Muchos gobiernos han ido reconociendo progresivamente el
destacado papel que desempeñan las organizaciones no gubernamentales y la importancia de
trabajar con ellas para lograr avances en la consecución de las metas. Aun así, en algunos países,
los gobiernos siguen imponiendo restricciones que impiden el libre funcionamiento de las
organizaciones no gubernamentales. Por conducto de las organizaciones no gubernamentales, la
mujer ha participado en foros comunales, nacionales, regionales y mundiales, así como en debates
internacionales y en todas esas instancias ha ejercido una decidida influencia.
27.
Desde 1975 ha aumentado el conocimiento acerca de la situación de mujeres y hombres y
ello contribuye a la adopción de medidas encaminadas a promover la igualdad entre ambos. En
varios países se han registrado importantes cambios en las relaciones entre mujeres y hombres,
sobre todo en aquellos en los que se han logrado grandes adelantos en la educación de la mujer y