ara garantizar la salud y los
derechos de las mujeres deben
proveerse servicios de aborto
seguro y en condiciones que
reconozcan el derecho de la mujer a
decidir libre de discriminación,
coerción o violencia. El aborto
forzado nunca es aceptable: ni como
resultado de la presión social de
recurrir al aborto, ni como un medio
para la selección del sexo, ni como
consecuencia de políticas de
eugenesia o de control de la
población. Los servicios de aborto
deben de proporcionarse dentro del
contexto más amplio de servicios de
salud reproductiva que ofrezcan
buena atención médica, apoyo
emocional e información y opciones
anticonceptivas, entre otros. La
mujer debe tener acceso a servicios
de aborto seguro lo antes posible
una vez que ha decidido que no
quiere estar embarazada. Pero en
muchas circunstancias, los servicios
de aborto seguro se ven obstaculizados
esencialmente por leyes restrictivas y
por ignorancia y prejuicio entre los
proveedores de servicios de salud. De
cualquier forma, el aborto está per-
mitido por ley en casi todos los país-
es, al menos para salvar la vida de la
mujer y en casos de violación o
incesto.