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A partir de 1997, el Consejo
Nacional de la Mujer, como parte de su estrategia comunicacional,
crea su primera página Web, www.cnm.gov.ar,
que con variantes formales se mantiene hasta este momento.
Así mismo como parte del fortalecimiento
institucional del organismo y de las Áreas Mujer Provinciales,
en el marco del Plan Federal de la Mujer, en el año 1999,
se llevó a cabo el Seminario "Mujeres y medios masivos de
difusión: protagonistas, usuarias y mediadoras de un cambio
cultural", en el que se trató explícitamente, además de otras
temáticas, las nuevas tecnologías de la información y de la
comunicación.
En la actual gestión, uno
de los ejes fundamentales de trabajo, es la comunicación
interactiva, con las Áreas Mujer provinciales y Municipales
y con las organizaciones de la sociedad civil que se ocupan
de la temática, instrumentada básicamente a través de medios
informáticos y electrónicos.
¿Qué son las nuevas tecnologías
de la Información y la Comunicación (TIC)?
Las TIC son la unión de las
computadoras y las comunicaciones que desataron una explosión
sin precedentes de formas de comunicarse al comienzo de los
años '90. A partir de allí, Internet pasó de ser un
instrumento especializado de la comunidad científica a ser
una red de fácil uso que modificó las pautas de interacción
social. Estas tecnologías ofrecen una gran potencialidad para
el desarrollo humano, en comparación con la mayoría de los
instrumentos tradicionales de desarrollo, pueden llegar a
un número mayor de personas, en un espacio más amplio, trabajar
más rápidamente y a un costo inferior.
Sin embargo…
Los beneficios de esta innovación
tecnológica no están distribuidos de forma equitativa; junto
con el crecimiento de Internet ha surgido un nuevo tipo de
pobreza que separa los países en desarrollo de la información,
dividiendo a las personas que recibieron educación formal
de las analfabetas, las ricas de las pobres, las personas
jóvenes de las más viejas, las que habitan en ámbitos urbanos
de las rurales, profundizando, en todo momento, la desigualdad
entre las mujeres y los varones.
Brecha digital de género
La brecha digital más sorprendente
alude al uso de Internet, ya que las internautas son minoría
tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.
Por ejemplo sólo el 38% de los usuarios en la red en América
Latina son mujeres, el 25% en la Unión Europea, el 19% en
Rusia, el 18% en Japón y el 4% en Oriente Medio. Sólo en Escandinavia
y en Estados Unidos la brecha digital referida desaparece.
Y, ¿con respecto al empleo?
La Organización Internacional
del Trabajo, en su informe sobre el Empleo en el Mundo advierte
que aunque las TIC pueden ofrecer empleo a las mujeres y mejorar
sus vidas, sin embargo, también en esta rama de la actividad
siguen percibiendo menores ingresos, registran tasas de desempleo
superiores y suelen concentrarse en puestos de menor calificación.
Es decir, que también con la revolución de las comunicaciones
se siguen reproduciendo los patrones de discriminación ya
que los varones siguen accediendo a retribuciones superiores
y a cargos de mayor responsabilidad.
Por lo tanto…
La atenuación de otros aspectos
de la brecha digital, como las diferencias salariales y el
distinto tratamiento dispensado a varones y a mujeres, dependerá
asimismo de la mejora de la formación. Dadas sus características
de horizontalidad y participación igualitaria, las nuevas
tecnologías de la información, también ofrecen la gran oportunidad
de motivar a las mujeres a incorporarse en las llamadas carreras
no tradicionales o con altos componentes técnicos, de los
que todavía permanecen excluidas.
Aún dentro del grupo específico
que ya tiene incorporado el hábito del trabajo en computadoras
personales (PC) y de búsquedas en internet, es todavía necesario
trabajar para la alfabetización informática y para el aprovechamiento
de los múltiples lenguajes que en ellas tienen cabida, y no
el quedarse en el uso meramente mecánico que ya las mujeres
lo han hecho propio.
En este sentido, el Dr. Roberto
Aparici, Director del Master en Nuevas Tecnologías de la Información
y de la Comunicación de la Universidad Nacional de Educación
a Distancia de España, en su carácter de ponente del Seminario
mencionado anteriormente, expresó: "Los medios de comunicación
han intentado capturar la realidad y se han valido de los
más diversos dispositivos y artefactos a lo largo de la historia
de la comunicación, que no es otra que la historia del pensamiento
humano y de sus representantes. Hasta hace sólo 30 años saber
leer y escribir eran suficientes para comprender el mundo
que nos rodeaba. Se podía decir que estar alfabetizado/a,
en la lecto-escritura, nos permitía comprender muchos de los
signos de nuestra realidad. Pero, la irrupción y desarrollo
vertiginoso de los medios de comunicación, la industria que
rodea a la producción de la información y el papel que la
imagen y los recursos informáticos tienen en nuestra sociedad,
han priorizado hablar de la necesidad de una "alfabetización
mediática o tecnológica" en el contexto de un "nuevo" orden
económico internacional. La alfabetización mediática consiste
en la capacidad de interpretar y analizar los diferentes lenguajes
de nuestra época con el fin de comprender el entorno en el
que vivimos y desarrollar actitudes, destrezas y habilidades
para transformarlo. Este proceso de alfabetización implica
conocer los nuevos lenguajes y, al mismo tiempo, expresarse
a través de ellos, como ocurre con el lenguaje convencional.
Un/a abogado/a, un/a médico/a,
un/a maestro/a pueden saber leer y escribir perfectamente,
pero pueden tener serios problemas para decodificar otro tipo
de signos que no sean de naturaleza lingüística. Por consiguiente,
tendríamos que hablar de un proceso de alfabetización destinado
a toda la población, incluso a quienes manejan computadoras
y que hacen sólo un uso mecánico de la misma como si se tratara
sólo de una máquina de escribir".
En suma…
Para lograr que las mujeres
estén incluidas y conectadas en la sociedad de la información,
hay que potenciar una mayor presencia de las mujeres en la
red, y no sólo a nivel de usuarias, sino también y sobre todo
a nivel de productoras, creadoras, desarrolladoras, emprendedoras
y directivas.
Para lograr una verdadera
igualdad en las TIC hay que asegurar la erradicación de los
factores que restringen el acceso igualitario a las TIC; promover
el reclutamiento y la retención de mujeres en las empresas
de las TIC; organizar cursos de sensibilización para producir
contenidos locales y apropiados y apoyar a las organizaciones
de mujeres gubernamentales y no gubernamentales, para que
ellas puedan participar de manera más eficaz en las transformaciones
que las TIC han hecho posibles.
Además, hay que poner mayor
énfasis en analizar, desde una perspectiva de género, las
políticas de telecomunicaciones en todos los países, tener
datos desagregados por sexo, hacer evaluaciones cualitativas
sobre el uso de las TIC, tener más puestos para las mujeres
en los consejos de directores y en los puestos directivos
de las empresas de las TIC y en los ministerios de telecomunicaciones.
¿Qué pueden aportar las
TIC a las mujeres?
- Brindar beneficios y adelantos en
salud y educación;
- Potenciar a las mujeres y actores
sociales, a las organizaciones de la sociedad civil, etc.,
a través de redes de apoyo e intercambio y listas de discusión;
- Apoyar a productoras y empresarias
locales para presentar y vender sus productos, a través
de internet;
- Permitir el aprendizaje interactivo
y la educación a distancia;
- Ofrecer nuevas formas de trabajo,
como el teletrabajo;
- Facilitar vínculos entre organizaciones,
estructuras y proyectos, a partir del trabajo en redes electrónicas
- Utilizar el potencial de Internet,
a través de las redes de mujeres, para desafiar la injusticia
de género (búsqueda de información, ayuda mutua, cabildeo);
- Distribuir imágenes alternativas,
balanceadas e equitativas de la mujer.
Las TIC, en la Argentina
Las nuevas tecnologías de la información
y la comunicación han sido identificadas universalmente como
un campo estratégico para el desarrollo y la democratización
por todos los sectores involucrados en fortalecer los procesos
de igualdad de oportunidades desde un enfoque de género.
Sin embargo, aunque ya ha sido reconocida
su potencialidad, en Argentina siguen siendo básicos los recursos
técnicos de los que disponen, por ejemplo, las oficinas mujer
gubernamentales y, dado el vertiginoso crecimiento de este
campo, las brechas entre sus prestaciones y el acceso de la
ciudadanía, lejos de acortarse, continúan ampliándose.
Hacia una sociedad de la comunicación
Con independencia de la calidad y caudal
informativo que circula en la red en idioma español, y del
todavía escaso público que a éste tiene acceso, es irrefutable
la potencialidad que ellas contienen para el desarrollo de
una profunda democratización de la información, en vías a
fortalecer las relaciones inter institucionales de quienes
promueven la transversalización del enfoque de género en la
agenda pública.
Ahora, sin embargo, en la actual coyuntura
de la sociedad argentina, el desafío es grande: ¿cómo trabajar
para que las TIC, realmente "democraticen la información"
y cómo superar el estadío de la mera información y transformar
a nuestra sociedad en una sociedad de la "comunicación" en
la que mujeres y varones accedan, en forma igualitaria, no
sólo a la satisfacción de sus necesidades básicas sino también
a sus necesidades estratégicas?
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