Con
esta aspiración y como parte de las propuestas
de políticas y procesos de sensibilización
para disminuir las expresiones de discriminación,
sexismo y violencia hacia las niñas y
mujeres, Las Dignas presentamos una propuesta
de ley para decretar la celebración de
un "Día para una Educación
No Sexista". Amparándonos en un
marco internacional que permita la implementación
de acciones positivas para las mujeres en el
ramo educativo:
·
La aprobación de la Convención
para la Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer, y
fuera ratificada por El Salvador en 1981, que
aboga por la erradicar la discriminación
de la mujer en todo ámbito y propone
se garanticen los mismos derechos en materia
de educación para mujeres y hombres.
·
La Tercera Conferencia Mundial sobre la Mujer
(1985 en Nairobi) que considera la educación
la base para la mejora de la condición
jurídica y social de la mujer.
·
La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer
en Beijing (1995), en la que se elaboró
la Plataforma de Acción Mundial con la
que los Estados se comprometieron a impulsar
políticas y/o planes de alcance nacional.
Se propugna la eliminación de la discriminación
en la educación a todos los niveles,
el fomento de sistemas de educación sensibles
a las cuestiones de género y la promoción
de la igualdad de oportunidades para la mujer
en materia de educación y capacitación.
·
La Conferencia Mundial sobre Educación
para Todos en Jomtien (1990), de la que surge
una declaración mundial aprobada por
155 países, que expresa: "La prioridad
más urgente es asegurar el acceso a la
educación de niñas y mujeres,
mejorar la calidad de la educación y
eliminar todos los obstáculos que traban
su activa participación. Deberían
eliminarse todos los estereotipos de género
en la educación" .
Los
estereotipos de género en la educación
se basan en un proceso de socialización
convirtiéndose en el mecanismo por el
cual y distintas instancias y/o ámbitos,
reproducen y legitiman papeles, funciones, características
y cualidades que establecen una relación
desigual entre niñas y niños,
mujeres y hombres. Aunque las pautas y valores
sexistas no son patrimonio exclusivo de la educación
formal, ésta si cumple un papel primordial
en la consolidación e institucionalización
de éstos.
La
familia y los medios de comunicación,
forma parte de la educación no formal,
y también tienen una cuota de responsabilidad.
El deber de ambas instituciones en la responsabilidad
de sensibilizar a la población en el
tema de la violencia intrafamiliar, ya que muchos
de los estereotipos relacionados con ésta,
allí se reproducen.
En
América Latina, se han emprendido iniciativas
como la Campaña Latinoamericana "Trabajemos
por una Educación no Sexista" a
fin de convertir a la educación en un
instrumento eficaz para corregir las desigualdades
sociales de género y sensibilizar a las
autoridades y comunidad educativa del sistema
formal sobre la necesidad de emprender un esfuerzo
sostenido que revalorice el papel de la mujer
en la sociedad. Dicha campaña tuvo eco
en 20 países de América Latina
y logros significativos en los procesos de la
Educación no Formal, y con menor práctica
en el Sistema Educativo Formal.
En
El Salvador, los Movimientos de Mujeres han
contribuido a poner en la agenda pública
y gubernamental las demandas por el mejoramiento
de la condición de la mujer en general.
Es desde estos planteamientos que se empieza
a tratar con interés la implicación
que tiene el Sistema Educativo, la familia y
los medios de comunicación en el proceso
socializador de niñas y niños
que reproduce una sociedad jerárquica,
autoritaria y patriarcal que tiende a manipular
las diferencias convirtiéndolas en desigualdades.
El
gobierno desde 1995 a través del Ministerio
de Educación se implementa la Reforma
Educativa desde 1995, en la cual establece ejes
principales como la Ampliación de la
Cobertura, el Incremento de la Calidad, la Modernización
Institucional y la Formación en Valores,
si bien es cierto se han obtenido algunos avances,
éstos han sido más notables en
el área de la cobertura educativa.
La
reforma Educativa ha establecido ejes transversales,
entre ellos se contempla el de "igualdad
de oportunidades", aunque se reflejan avances
en el reconocimiento explícito de la
necesidad de incorporar este enfoque, se limita
a medidas tímidas, mecanismos y acciones
de poco impacto en la sensibilización
de la comunidad educativa (agentes y sujetos
educativos), en la capacitación del personal
docente, en el mejoramiento de los programas
educativos de todos los niveles, así
como en la elaboración del material educativo.
De igual manera la Política Nacional
de la Mujer aprobada para los años 1997-1999,
contempla acciones encaminadas a la construcción
de condiciones que permitan fomentar la igualdad
de oportunidades entre mujeres y hombres en
las 10 áreas que la componen. En lo que
respecta al área de educación
en la PNM se contemplan acciones importantes
encaminadas a disminuir el sexismo en los procesos
educativos y a promover el acceso igualitario
a la educación de mujeres y hombres.
Sin embargo, no se visualizan mayores avances
y suficiente voluntad política para incluir
la perspectiva de género en la formulación
de políticas públicas ministeriales
y sectoriales que mejoren la condición
de las mujeres y las niñas.
Para
hablar de educación sexista basta presentar
algunos indicadores reales con los que se evidencian
condiciones genéricas desiguales, como:
§ En 1994 el analfabetismo femenino fue
de 5.3% más que la tasa de analfabetismo
masculino, mientras que para 1997 la tasa de
analfabetismo femenino era 5.8% más alto
.
§ La población que cumple con su
bachillerato sigue siendo sumamente reducida,
y representa 6.3% de las mujeres y 7% de los
hombres .
§ En la familia, las costumbres y el trato
son distintos para las niñas y los niños,
los juegos las tareas y actitudes se orientan
en forma desigual.
§ La formación de los niños
pone énfasis en la libertad, la audacia,
la inteligencia y la imaginación; mientras
que a las niñas a través de la
imitación y el juego se le orienta para
desarrollar cualidades como la abnegación,
la sumisión, la docilidad y otras consideradas
en la imagen tradicional femenina, limitándoseles
actividades que ayudan a desarrollar fuerza
física, inteligencia y autonomía.
En ambos casos es incompleta la formación
integral .
§ En las instituciones educativas no se
suele promover la participación de las
niñas/mujeres en espacios mixtos de manera
que no se sientan incómodas y limiten
su desenvolvimiento, por otra parte en espacios
exclusivos femeninos se sienten más seguras
y acostumbran participar plenamente .
§ El 61% de la PEA femenina urbana está
involucrada en actividades informales y mal
retribuidas, en cambio el 56% de la PEA masculina
urbana trabaja en el sector moderno de la economía.
El 40% de las mujeres salvadoreñas en
el área urbana se dedican exclusivamente
a oficios domésticos y en el campo la
situación sube a un 76%.6 De los datos
anteriores podemos analizar que la educación
determina los espacios a los cuales acceden
las mujeres debido a su formación. Siendo
que las mujeres constituyen un poco más
de la mitad de la población en nuestro
país, la educación no sexista
contribuiría a un desarrollo económico
más alto y a un ingreso mejor distribuido.
Una
educación no sexista intenta generar
la visibilización del sexismo en la práctica
educativa por medio de la reflexión y
el análisis exhaustivo de los diferentes
elementos sexistas y discriminatorios hacia
las mujeres, con la finalidad de iniciar un
proceso de cambios actitudinales y conceptuales,
con el aporte de toda la comunidad educativa
(agentes y sujetos educativos), fomentando modos
más integrales de educar sin desigualdades
de trato entre los géneros.
A
pesar de que el ISDEMU ha realizado acciones
de comunicación acerca de la igualdad
de derechos de las mujeres y los hombres, éstas
no son suficientes para sensibilizar a la sociedad
en general sobre el problema de la inequidad,
mucho menos para producir un cambio de mentalidad
colectiva. Tampoco el Ministerio de Educación
a través de su política de comunicación
ha reflejado suficientes esfuerzos para sensibilizar
respecto a la desigualdad de género en
el ámbito educativo y en la sociedad
en general.
Ante
esta realidad, como movimientos sociales conscientes
de nuestro rol en la sociedad y de la responsabilidad
que tenemos en la conformación de una
convivencia en democracia que implica la erradicación
de las subordinaciones de género; proponemos
decretar un "Día para una Educación
no Sexista", que haga reflexionar sobre
el tema a diferentes instancias y a la población
en general y que además posibilite asumir
mayor responsabilidad del papel que juega la
familia, las instituciones educativas y los
medios de comunicación en la formación
de las nuevas generaciones y por consiguiente
en la construcción de la democracia.
DECRETO:
LA
ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPUBLICA DE EL SALVADOR,
CONSIDERANDO:
I. Que de conformidad con el Decreto Legislativo
No. 705 de fecha 2 de junio de 1981, el Estado
Salvadoreño ratificó la Convención
sobre la Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación Contra la Mujer la
cual resuelve aplicar los Principios enunciados
en la Declaración Sobre la Eliminación
de la Discriminación Contra la Mujer
en tanto que " la Discriminación
contra la Mujer es incompatible con la igualdad
y Dignidad humanas y con el bienestar de la
familia y de la sociedad" ; y de igual
manera nuestra Constitución en 1983 estableció
la igualdad de todas las personas ante la Ley
y la prohibición de establecer restricciones
basadas en diferencias de sexo,
II.
Que en el mismo sentido la República
de El Salvador ha participado y asumido compromisos
en la Tercera Conferencia Mundial sobre la mujer
celebrada en Nairobi, 1985 y la Cuarta Conferencia
Mundial sobre la mujer en Beijing 1995 , y en
la Conferencia Mundial sobre Educación
para Todos llevada a cabo en Jomtien, 1990 y
que en dichas Conferencias se ha planteado la
necesidad de erradicar la discriminación
contra las mujeres y las niñas primero
en términos declarativos y progresivamente
mediante la convocatoria a la acción
pública,
III.
Que en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la
Mujer celebrada en Beijing 1995 se obtuvo el
acuerdo internacional de pasar al compromiso
operativo, a fin de desarrollar políticas
públicas que mejoren la condición
de la Mujer y la Niña. El gobierno de
El Salvador impulsa la Política Nacional
de la Mujer como parte de los principios de
la IV Conferencia expresados en el Plan Social
de Gobierno.
IV.
Que a pesar de las medidas anteriores existe
poca sensibilización en las instituciones
del Estado, la sociedad civil y la población
en general sobre el tema de la igualdad genérica
en todos los sentidos, situación que
no contribuye a la construcción de la
Democracia y a un ambiente que genere desarrollo
equitativo, jurídico y social,
V.
Que el Sistema Educativo del país tiene
un papel fundamental y significativo en asumir
y promover una educación no sexista como
el instrumento mediante el cual se transmitan
a las nuevas generaciones concepciones, actitudes
y conductas encaminadas a "eliminar todos
los estereotipos de género en la educación"
al decir de la Declaración Mundial sobre
Educación para Todos,
VI.
Que la nominación del día 21 de
junio como "DIA NACIONAL PARA UNA EDUCACIÓN
NO SEXISTA" contribuiría a la construcción
de una educación formal e informal en
equidad para las presentes y las futuras generaciones
haciendo un llamado a la reflexión a
todos los sectores de la sociedad sobre la urgente
necesidad de eliminar los estereotipos sexistas
en nuestra cotidianeidad.
POR
TANTO:
Art.
1. Declarase el día 21 de junio de cada
año como "DIA NACIONAL PARA UNA
EDUCACIÓN NO SEXISTA", a fin de
que contribuya a la construcción de una
educación formal y no formal que promueva
y desarrolle actitudes, conductas y concepciones
que respetando las diferencias entre los sexos
elimine las desigualdades genéricas e
incentive a la sociedad en su conjunto a la
reflexión sobre ello y dé un mayor
impulso a la integración de nuevos valores
en todos los componentes del proceso educativo.
Art.
2. El presente Decreto entrara en vigencia ocho
días después de su publicación
en el Diario Oficial.