¿qué son?
Las Herramientas Conceptuales son síntesis de los conceptos y definiciones básicas de la PPG y son, a la vez, la base de las Herramientas Técnicas que se utilizan en la planeación de proyectos y programas desde una perspectiva de género.
Constituyen el material de estudio y reflexión mínimo para la persona capacitadora, mediante el cual ésta podrá orientar y apoyar las discusiones que se presenten en el proceso de capacitación.
Se pueden usar en los talleres, ya sea como introducción a las discusiones o como síntesis, en los casos en los cuales se hagan presentaciones de conceptos.
El concepto de género es una construcción social, lo cual implica que es creado y por lo tanto cambiante y, sobretodo, que se genera, se mantiene y se reproduce, fundamentalmente, en los ámbitos simbólicos del lenguaje y de la cultura.
La perspectiva de género permite evidenciar cómo los grupos humanos, a partir de las diferencias biológicas, construyen los conceptos de masculinidad y feminidad y atribuyen simbólicamente características, posibilidades de actuación y valoración diferentes a las mujeres y a los hombres, produciendo en la mayoría de las sociedades sistemas sociales no equitativos.
La perspectiva de género muestra que las diferencias entre mujeres y hombres son cambiantes y que, en los últimos cincuenta años sus relaciones se han transformado. Este fenómeno se ha caracterizado por el aumento de la figuración de la mujer y por una variación favorable de su significación dentro de la sociedad. A pesar de esto, la perspectiva de género muestra también, que hacia la mujer existe aún una profunda subvaloración, en lo que se refiere a su participación e importancia.
La búsqueda de la transformación de las actuales relaciones de género, exige una reconstrucción del ordenamiento simbólico de lo femenino y de lo masculino en la interacción social. Así que limitarse a una transformación de los niveles de acceso y de control en el ámbito de lo material –empleo, roles, cargos, servicios- sólo solucionaría parcialmente el problema.
La Planeación con Perspectiva de Género (PPG), en consecuencia, debe superar la atención a las particularidades (necesidades prácticas e intereses estratégicos) de hombres y de mujeres, y orientarse hacia una transformación más estructural del sistema de relaciones masculino- femenino, cuyo fundamento sea la equidad en la diferencia.
La Planeación con Perspectiva de Género apunta a una reestructuración de los supuestos teóricos, las metas y los indicadores de éxito de los proyectos y programas concretos, y no solamente al reordenamiento de la distribución de los recursos y beneficios que generen.
Las condiciones materiales y las condiciones simbólicas, subjetivas y culturales, son dos sistemas en permanente interacción e interdependencia. Aplicado a los planes de desarrollo y a lo social, esto quiere decir que la equidad no es m subproducto del desarrollo ni un resultado derivado del crecimiento económico, sino una condición esencial de aquél. En concreto, en los proyectos y programas, las acciones de transformación cultural y de reflexión sobre identidades y valores, deben estar incorporadas desde su inicio.
Es necesario entonces, proponer un modelo de desarrollo que no fije su objetivo en la producción de bienes materiales y en el consumo, y que asuma la responsabilidad de generar un mejoramiento integral de la calidad de vida de todas las personas, potenciando también la satisfacción de las necesidades de afecto, creatividad, participación, ocio, libertad e identidad, entre otras.
El establecimiento de metas, objetivos y logros para trabajar por una transformación cultural y por una reconstrucción de identidades masculina y femenina, no se puede realizar de la misma manera que se utiliza para las transformaciones de tipo material (empleos, niveles educativos, posiciones de poder), que son de carácter claramente previsible y cuantificable. Es necesario generar un proceso permanente de reflexión y de creación de nuevas formas de relación entre los géneros, y esto implica construir procesos cada vez más amplios de autonomía, generación de poder, participación y organización.
Todo lo anterior implica una concepción de sociedad, en la cual no se reclamen privilegios por ningún concepto y en la que se valore la diversidad, no como un mal necesario, sino como la principal riqueza y atractivo de las relaciones humanas, sociedad a la que correspondería una forma de organización social con una democracia participativa, consolidada tanto en los niveles macro como microsociales, a través de mecanismos adecuados para la concertación fructífera, pacífica y equitativa de los diferentes intereses.
¿Para qué sirven?
Las Herramientas Conceptuales de PPG, sirven para evidenciar que el género es una variable crítica de análisis, tan importante como la de clase social, para la comprensión de la sociedad y la planeación de su desarrollo.
Definen claramente los planteamientos de la Planeación con Perspectiva de Género como una alternativa de trabajo en la construcción de proyectos y programas de desarrollo más eficientes y con mayores posibilidades de aportar en la construcción de sociedades más equitativas.
Señalan los campos en los cuales sería necesario trabajar para lograr transformaciones más estructurales de la sociedad, en lo que a equidad de género se refiere, campos de los cuales, los programas y proyectos son sólo una parte. Esto permite ampliar el campo de análisis y plantear algunos retos para las instituciones interesadas en la perspectiva de género.
Las Herramientas Conceptuales de PPG son útiles para hacer introducciones o para alimentar discusiones sobre estos temas. Constituyen una información esencial para los capacitadores y capacitadoras.
Características de la Planeación con Perspectiva de género
Es un enfoque de planeación de desarrollo, que aporta
principios, conceptos y herramientas, con el fin de que las políticas, los
programas y los proyectos, promuevan en su acción la equidad entre mujeres y
hombres.
Según este enfoque, la planeación del desarrollo debe tener las siguientes características1:
1. La planeación no es simplemente un proceso técnico, sino que también es un proceso político: el logro de la equidad entre los géneros, precisa que se efectúe una redistribución de recursos y de poder, lo que requiere una negociación de intereses. Esto significa que la planeación debe estar apoyada en una metodología que considere la dimensión política de la negociación, como un asunto central. La planeación que se limita a dirigir su acción a la satisfacción de las necesidades prácticas, bien puede quedarse en un nivel técnico. Pero cuando se aborda el campo de los intereses estratégicos, cuyo logro requiere una transformación de los roles de género tradicionales, es necesario trabajar el nivel político.
2. El conflicto forma parte del proceso de planeación: se parte de la premisa de que en una sociedad plural hay diversidad de intereses, que frecuentemente están en conflicto. El enfoque de la PPG, considera que la planeación debe encarar el conflicto, y no evadirlo, pues éste puede enriquecer la planeación y hacerla más efectiva. También busca crear las bases para que la negociación de intereses se realice en condiciones de igualdad entre los actores sociales involucrados, lo cual implica desarrollar procesos de generación de poder para los grupos sociales en desventaja, entre los que se cuenta el de las mujeres.
3. La planeación involucra procesos de transformación: el logro de la equidad entre los géneros, supone un cambio en las actitudes y en las formas Cotidianas de actuación, por parte de los hombres y de las mujeres. Este, es un proceso que se realiza a través de transformaciones sociales de carácter estructural.
4. El debate democrático de intereses hace parte de la planeación: en el proceso de planeación interviene una multiplicidad de grupos, con diversidad de intereses. Propiciar la participación de todos esos grupos, debatiendo desde sus diferentes posiciones, constituye una parte central de la planeación. La definición de los intereses a los que va a responder la planeación, efectuada por un grupo de «expertos», no permite el debate y tiende a fortalecer las relaciones tradicionales de poder.

1 Adaptado de Moser, Caroline, "Gender Planning and
Developrnent", theory, practice and training. Reutiedge, New York, 1 993.
v ¿cómo son los proyectos con perspectiva de género?
La PPG requiere que los proyectos, los planes y las políticas de desarrollo, se planeen, se ejecuten y se evalúen, teniendo en cuenta los siguientes requisitos:
Ø ...que busquen la participación equitativa, tanto de las mujeres como de los hombres, durante los diferentes momentos de la planeación.
Ø ...que creen las condiciones y los mecanismos necesarios para lograr la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres, en lo que tiene que ver con el acceso y con el control de servicios, de recursos, de información y de procesos de toma de decisiones.
Ø ...que mejoren las condiciones de vida de ambos géneros y que busquen, a la vez, transformar la posición de la mujer con relación a la del hombre, a la de su comunidad y a la de la sociedad en general.
Ø ...que aporten a la flexibilización y a la revaloración de los roles que las mujeres y los hombres juegan en la sociedad.
Ø ...que analicen -antes de que se produzcan- los efectos de las acciones de un proyecto / plan / política de desarrollo, sobre los diferentes grupos sociales.
Ø ...que definan explícitamente, en qué medida mujeres y hombres podrán llegar a beneficiarse con su acción.
v ¿Cómo se planifica con perspectiva de género?
Para realizar proyectos con perspectiva de género es necesario:
Ø Concertar políticamente los cambios que la integración de la PPG puede generar en la estructura de poder de la institución, a mediano y largo plazo.
Ø Revisar y adecuar las estructuras y los procedimientos institucionales, con el objeto de crear la capacidad para planear y ejecutar proyectos con perspectiva de género.
Ø Revisar y adecuar los instrumentos de planificación, de implementación y de evaluación de proyectos de desarrollo, en lo que se refiere a:
· Metodologías y técnicas utilizadas para el análisis de la situación y para la definición del problema
· sistemas de recolección, de sistematización y de interpretación de la información
· Formulación de estrategias y de objetivos de desarrollo
· metodologías de trabajo
· Sistemas de monitoreo y de evaluación
v Para lograr todo esto se debe:
Ø Generar información, desagregada por sexo, sobre la situación actual, tanto de los hombres corno de las mujeres que participan en el proyecto, con el fin de identificar sus necesidades y sus intereses.
Ø Identificar los roles de género de la población participante.
Ø Conocer cómo es la división del trabajo entre las mujeres y los hombres.
Ø Analizar los factores que influyen en la estructura de las relaciones de género y que contribuyen a mantenerla.
Ø Definir, en forma diferenciada, las necesidades prácticas relacionadas con las condiciones de vida de las mujeres y de los hombres.
Ø Crear mecanismos para que las mujeres discutan y definan los intereses estratégicos relacionados con su posición en las relaciones de género y en la comunidad, y para que exploren alternativas de transformación de dichas relaciones.
Ø Definir los obstáculos que existen y los potenciales con que se cuenta para lograr la participación equitativa de las mujeres y de los hombres.
Ø Establecer alianzas al interior de la organización, con el fin de apoyar el cambio.
Ø Formular objetivos y buscar efectos a corto, mediano y largo plazo, que no solamente mejoren las condiciones de vida de la población, sino también la posición social de la mujer con relación al hombre, a su comunidad y a la sociedad en general.
Ø Identificar indicadores que permitan hacer el seguimiento y la evaluación del impacto del desarrollo, sobre las mujeres y sobre los hombres.
Ø Crear y aplicar mecanismos de participación, con el objeto de involucrar, tanto a las mujeres como a los hombres, como directos protagonistas en la toma de decisiones del desarrollo.
Ø Asignar recursos suficientes para llevar a cabo la readecuación institucional necesaria.
Ø

niveles en los que trabaja la PPG
La PPG tiene como objetivo final, aportar al logro de la equidad de género. Este objetivo tan complejo, debe ser trabajado desde dos grandes ejes que son: los diversos niveles de actuación y los diferentes ámbitos de interacción en los que se desarrolla la realidad cotidiana de las mujeres y de los hombres, teniendo la integralídad como criterio fundamental de trabajo.

Este cuadro ofrece una imagen de la manera como se relacionan los ejes «niveles de actuación» y «ámbitos de interacción», que se explican en seguida:
niveles de actuación
La integralidad que la PPG plantea se refiere, por una parte, a la intervención en múltiples niveles de actuación social e institucional, para lograr superar la marginación del tema de la equidad entre los géneros. Todos estos niveles -que interactúan permanentemente- son:
v desarrollo conceptual y realización de investigaciones
En este nivel se ubica el debate conceptual y metodológico sobre los diferentes temas relacionados con la construcción de las relaciones de género y con sus formas de concretarse en la realidad. La investigación ha aportado -y debe continuar haciéndolo- datos e imágenes de estas muestras concretas de las relaciones de género en tópicos específicos.
v establecimiento de políticas nacionales, integración a planes de desarrollo y marco jurídico
En este nivel se trabaja en el diseño y en la puesta en marcha, tanto de políticas nacionales que promuevan la equidad entre los géneros como en la integración de la perspectiva de género a políticas nacionales centradas en otros temas (sectoriales), y a los planes de desarrollo nacionales, departamentales y municipales. También se trabaja en este nivel, el desarrollo y reglamentación de leyes que controlen los factores de inequidad entre los géneros en diferentes ámbitos (laboral, de acceso a servicios, de acceso a los niveles de toma de decisiones).
v adecuación institucional
Este nivel contempla acciones de transformación de la estructura y de los procedimientos de gestión de las organizaciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales. Se trata de acciones relacionadas con la planeación de proyectos, con la asignación presupuestal, con el manejo de información, con la capacitación de funcionarios, con la prestación de servicios y con la evaluación. Con esto, se pretende que la perspectiva de género se integre de manera estructural a la acción institucional, y que la estrategia utilizada para enfrentar el problema de la inequidad, no se restrinja a pequeños y marginales programas dirigidos a mujeres y ejecutados por unidades de la institución, de bajo status y con escaso presupuesto.
v aplicación a proyectos y a programas 1
Este nivel se refiere a acciones específicas -que tienen que ver con lo operativo- en las instituciones gubernamentales, en las no gubernamentales y en las agencias de cooperación internacional. Como se ha aclarado antes, la PPG se aplica a cualquier proyecto de desarrollo y no solamente a proyectos dirigidos a mujeres.
v fortalecimiento de la participación, organización y autonomía
La PPG tiene como uno de sus planteamientos centrales, la necesidad de que toda acción de desarrollo se realice de manera participativa y de que contribuya a fortalecer la organización y la autonomía de la población involucrada, especialmente de los grupos más marginados de las esferas de decisión y que cuentan con escaso poder de negociación
v cotidianización de las relaciones de equidad
Las relaciones entre los géneros se recrean permanentemente en lo cotidiano. Es ahí, donde se perciben más claramente las transformaciones, los conflictos, la solidaridad entre mujeres y hombres, las inquietudes sobre las identidades femenina y masculina, las pequeñas conquistas, los temores. Por esto, puede decirse que la cotidianidad es un escenario privilegiado para trabajar en el logro de la equidad entre los géneros, a través de la reflexión, del diálogo y de la búsqueda de alternativas que permitan la justa satisfacción de las necesidades de los hombres y de las mujeres.
ámbitos de interacción 2
La integralidad planteada por la PPG se refiere, por otra parte, a que al trabajar tomando en cuenta todos los ámbitos de interacción de las personas: el reproductivo, el productivo, el comunitario, el político y el cultural, se intenta superar algunos enfoques -del desarrollo humano y del problema de la equidad entre los géneros- que han centrado su análisis y su acción en uno sólo de esos ámbitos.
La PPG plantea, entonces, la necesidad de realizar programas integrales, que revisen cuidadosamente la realidad cotidiana de las mujeres y de los hombres, y que consideren cualquier acción tomando en cuenta la complejidad de dicha realidad. Por otra parte, la PPG plantea que sólo intervenciones integrales, pueden llegar a remover los obstáculos que impiden conseguir la equidad de género, de manera más profunda y permanente.
Las fallas cruciales de las intervenciones que no toman en cuenta todos los ámbitos de interacción de las mujeres y de los hombres están en que:
Ø Proponen actividades que no se ajustan a los múltiples roles de las mujeres y terminan sobrecargándolas de trabajo.
Ø Pueden limitar la acción de las mujeres, especialmente en lo comunitario y en lo político, debido a que no encaran los obstáculos específicos que éstas tienen para participar.
Ø Tienden a mantener los roles tradicionales de género y a hacer caso omiso de la problemática que esto genera, especialmente para las mujeres.
Ø No plantean alternativas para transformar los roles tradicionales de los hombres, que podrían enriquecerlos en su desarrollo personal, tales como la posibilidad de que asuman de una manera distinta, las tareas relacionadas con el ámbito reproductivo.
Ø Al realizar acciones aisladas, no cuestionan las relaciones entre las mujeres y los hombres.
1 Este manual ha enfatizado el trabajo en este nivel, aunque muchas herramientas de las que contiene pueden ser útiles para otros niveles.
2 La definición de los ámbitos de interacción se encuentra en los Conceptos Básicos en esta misma sección de Herramientas Conceptuales.


¿Para qué sirven?
Las Herramientas Conceptuales de Análisis de Género, constituyen la base teórica para la aplicación de la perspectiva de género a la planeación de proyectos y programas de desarrollo. Guardan correspondencia con las Herramientas Técnicas de Análisis de Género.
Presentan los conceptos básicos de la Planeación con Perspectiva de Género, de manera clara y sintética, para facilitar el desarrollo de los talleres de capacitación
Introducen las categorías a través de las cuales es posible evidenciar las diferencias entre las mujeres y los hombres, en cuanto a su situación social, sus necesidades e intereses, y su acceso y control de recursos y beneficios.
Son útiles para que la persona capacitadora se prepare y tenga los elementos conceptuales necesarios para la realización de talleres, como apoyo para los participantes de un taller y también como material de lectura para personas interesadas en la PPG.
¿Qué son ámbitos de interacción?
Quienes se interesan en el estudio de las relaciones entre los géneros, así como en la búsqueda de sistemas sociales que favorezcan la equidad entre las mujeres y los hombres, han encontrado útil caracterizar los grupos humanos -según la forma como se organizan para realizar actividades- en cinco grandes ámbitos de interacción: Reproductivo, productivo, comunitario, político y cultural.
v reproductivo
Comprende todas las interacciones que un grupo realiza para desarrollar actividades que conduzcan a la supervivencia de la especie y a la recuperación del potencial de trabajo de todos los miembros de la unidad social básica (hogar). Incluye acciones tales como la reproducción, la crianza, la alimentación, el cuidado de la salud, el descanso, el apoyo afectivo y la organización del hogar.
v Productivo
Comprende todas las interacciones que el grupo realiza con el objeto de transformar la naturaleza y producir bienes y servicios para consumo e intercambio. Generalmente, son las actividades reconocidas como trabajo, y que contribuyen al ingreso familiar, siendo -casi siempre- recompensadas con un salario.
v comunitario
Comprende todas las interacciones que realiza el grupo, orientadas a mantener las condiciones básicas de funcionamiento y de bienestar del grupo social en su conjunto. Agrupa las actividades colectivas que procuran la obtención de servicios y el fortalecimiento de las organizaciones sociales de base, así como las actividades de negociación entre diversos grupos de la comunidad y el Estado.
v Político
Comprende las interacciones que el grupo realiza para adquirir y manejar poder, así como la forma de organización para tomar decisiones concernientes a toda la sociedad o a grupos de ella. Incluye actividades que se ejecutan en los niveles directivos o de representación de las diferentes organizaciones de la sociedad:
Partidos políticos, sindicatos, ONGS, organizaciones de base y organizaciones gremiales, además de las que se realizan en todas las instancias de decisión de la administración pública, tanto en los niveles nacionales como en los locales, y en las ramas ejecutiva, legislativa y judicial.
v Cultural
Comprende todas las interacciones que el grupo realiza para producir, mantener y controlar los ideales de vida, los valores, las creencias y las normas del grupo social. Reúne las actividades de socialización, de aculturación, de generación de opinión pública, y de orientación y de manejo ideológico, a través de múltiples medios, tales como la crianza, la educación formal, los medios masivos de comunicación, y las expresiones de la cultura popular, entre otras, ritos y fiestas.

¿qué son roles de género?
Un rol es el conjunto de asignaciones relacionadas con la forma de ser, de sentir y de actuar, que un grupo social señala a las personas que lo componen y, a la vez, es la forma como esas personas asumen y expresan en la vida cotidiana esas asignaciones.
En todas las sociedades actuales, la organización y el funcionamiento del grupo humano implican el desempeño de múltiples roles. No existe ningún grupo en el que todos sus integrantes desempeñen todos los roles. A medida que el grupo crece, aumenta la cantidad de roles y se produce una cada vez mayor diferenciación de éstos.
Los criterios que sirven para diferenciar los roles en una sociedad (especialización) son variados y, por lo general, no actúan aisladamente, sino que lo hacen interactuando con otros. Algunos de los más utilizados son los de raza, edad, etnia, religión, clase social, preferencia sexual y afiliación política.
Y, si bien, todos los criterios anteriores son comunes a la mayoría de las sociedades occidentales de la actualidad, el más utilizado universalmente para hacer diferenciaciones, es el de género. En casi todas las sociedades, la diferenciación social de roles, se hace entre los que corresponden a las mujeres y los que corresponden a los hombres.

Analizado desde la perspectiva de un desarrollo humano integral y equitativo, este proceso de asignación de roles, que generalmente es aceptado como necesario para el crecimiento y el progreso de las sociedades, presenta la grave falla de ir acompañado por un proceso simultáneo de valoración diferencial entre unos roles y otros, que en consecuencia, lleva a la subordinación de unos grupos a otros, dentro de la sociedad.
En el análisis social, el concepto de roles de género es fundamental para comprender cuatro procesos que se interrelacionan en la actuación social cotidiana. De la transformación de esos procesos, que se explicarán en seguida, depende en gran parte el avance hacia una sociedad más equitativa.
1. El proceso mediante el cual, el hecho de ser hombre o de ser mujer, se asocia «naturalmente» con algunas actividades, potencialidades, limitaciones y actitudes.
Ejemplo: Los hombres son inteligentes, buenos dirigentes, expresan poco el afecto y son muy activos sexualmente, mientras que las mujeres son intuitivas, creativas, buenas educadoras y expresan mucho el afecto.
2. El proceso -correlativo al anterior- mediante el cual algunas actividades o expresiones se clasifican, también «naturalmente», como masculinas o como femeninas.
Ejemplo: «Llorar es de niñas», «la agresividad es masculina», «conquistar es de hombres» o «la sensibilidad es femenina».
3. El proceso mediante el cual, los grupos sociales valoran de manera diferencial las actividades identificadas como «masculinas» o corno «femeninas».
Ejemplo: El poder político (que se identifica como masculino) es altamente valorado, mientras que la crianza de los niños (que se identifica como femenina) es poco valorada.
4. El proceso mediante el cual la misma actividad es valorada en forma diferente, dependiendo de si es realizada por un hombre o por una mujer.
Ejemplo: Si quien cocina es una mujer, se trata de una cocinera, mientras que si quien cocina es un hombre, se trata de un chef; si quien llora es una mujer, es porque es sensible; si quien llora es un hombre, es porque tiene un carácter débil.

género y ámbitos de interacción
Las actividades concretas asignadas a las mujeres y a los hombres, varían de un grupo a otro -hasta el punto que actividades consideradas como femeninas en unos grupos son consideradas como masculinas en otros-, sin embargo, es posible afirmar que existen unas tendencias generales de asignación de actividades en la mayoría de los grupos.
Reconocer esas tendencias permite analizar, comprender y proponer transformaciones en la relación entre género y ámbitos de interacción predominante en la mayoría de las sociedades occidentales.
En la actualidad la tendencia más importante en la relación entre género y ámbitos de interacción es la tendencia al cambio. Es posible afirmar que en los últimos 50 años se ha producido la transformación más radical de toda la historia de la humanidad, en lo que se refiere a la relación mujeres-hombres. El cambio fundamental ha residido en la aparición de un nuevo sujeto social: «la mujer».
Estas transformaciones, que han estado signadas por conflictos y contradicciones, y que afectan la estructura social en su esencia, han sido producto de grandes esfuerzos, principalmente de las organizaciones de mujeres y de cada mujer en su cotidianidad.
A pesar de los grandes cambios operados y de la tendencia hacia la equidad, toda- vía subsiste -y tal vez, por varias generaciones más- una serie de constantes en la relación género-ámbitos de interacción:
Ø Sigue existiendo una fuerte división entre los roles de las mujeres y los de los hombres, y una valoración social desigual para los diferentes ámbitos de interacción.
Ø La transformación se ha operado, en gran medida, debido a que las mujeres han asumido actividades y funciones tradicionalmente clasificadas como masculinas. Sin embargo, aún muy pocos hombres asumen actividades y funciones tradicionalmente clasificadas como femeninas. En la práctica, esto ha llevado a producir una sobrecarga de trabajo para la mujer, llegando al punto de generar lo que muchos autores llaman la «triple jornada» de las mujeres.
Ø Todavía son mucho mejor valoradas y recompensadas las actividades que son desempeñadas, en su mayoría, por hombres, que las que son desempeñadas, en su mayoría, por mujeres.
Ø Existen dos ámbitos de interacción particularmente difíciles de transformar: el primero es el reproductivo, que continúa considerándose de responsabilidad casi exclusiva de las mujeres, y que es poco valorado y no tiene remuneración; el segundo es el político, desde el cual se efectúa el ordenamiento general de la sociedad y que, casi en su totalidad, es de dominio masculino (90%).
Ø En el ámbito productivo, hombres y mujeres se desempeñan por igual, pero el trabajo de los hombres tiende a ser remunerado, y además mejor remunerado que el de las mu