políticas con los Estados Miembros con objeto de
establecer un marco macroeconómico e institucio-
nal favorable que aliente a los campesinos rurales a
movilizar sus capacidades productivas y les permita
defender sus propios intereses. También es funda-
mental encontrar, con los gobiernos y otras organi-
zaciones financieras internacionales, formas de
reducir la carga de la deuda exterior mediante la uti-
lización de instrumentos financieros tales como
canjes de deuda y acuerdos de comercio preferen-
cial, que o bien liberen recursos internos para dedi-
carlos a reducir la pobreza o bien abran nuevas
oportunidades de mercado.
• Alianzas y acciones conjuntas. El FIDA busca con-
tinuamente nuevas formas de afrontar la pobreza
rural. Sus inversiones en instrumentos estratégicos
más efectivos, incluido el perfeccionamiento de los
documentos sobre oportunidades estratégicas
nacionales y otro tipo de estrategias, se han visto
complementadas por los crecientes esfuerzos para
crear redes y estrechar los vínculos con las institu-
ciones financieras internacionales, los donantes, las
ONG, los pobres de las zonas rurales, las organiza-
ciones de la sociedad civil y el sector privado. El
establecimiento de asociaciones amplias y la partici-
pación en actividades a escala mundial se conside-
ran factores clave para el fortalecimiento de la fun-
ción del FIDA como promotor de la erradicación
de la pobreza rural.
• Aprovechamiento de la experiencia acumulada en
otras regiones y desarrollo de nuevos productos.
La interacción y las comparaciones tanto dentro de
las regiones como entre ellas son elementos funda-
mentales y constituyen principios básicos para el
Fondo. Como resultado de su trabajo, la División
de América Latina y el Caribe espera contribuir a la
reducción de la pobreza en la región y potenciar el
trabajo (y beneficiarse al mismo tiempo de él) en
otras regiones del mundo. Es necesario, además,
que el FIDA en general y la División de América
Latina en particular diseñen “nuevos productos”
para los proyectos y los programas técnicos regiona-
les que respondan mejor a las diversas situaciones de
pobreza que se encuentran en América Latina y el
Caribe. La reducción de la pobreza en la región
exige además que, aparte de los proyectos, se dise-
ñen nuevas intervenciones como las que ya se cono-
cen en otros sectores distintos de la agricultura.
Dos temas generales de importancia en la labor de
la División son:
• Las cuestiones de género. A menudo se subestima
el papel fundamental que desempeña la mujer en
los hogares rurales. El FIDA cree que únicamente se
logrará una reducción duradera de la pobreza
cuando la mujer pueda realizar su potencial socioe-
conómico. El trabajo pionero de la División por lo
que se refiere a incorporar en todas las actividades
las cuestiones relativas al género mediante progra-
mas de formación, publicaciones y proyectos se ve
ahora potenciado por el Programa regional desti-
nado a consolidar las estrategias de incorporación
de los aspectos de género en los proyectos financia-
dos por el FIDA en América Latina y el Caribe
(PROGÉNERO).
• El manejo sostenible de los recursos naturales. Los
países de América Latina y el Caribe cuentan con
una amplia base de recursos naturales que el FIDA
pretende proteger y desarrollar mediante sus pro-
yectos. Dada la estrecha relación existente entre la
erradicación de la pobreza y la protección del medio
ambiente, la sostenibilidad ecológica es una condi-
ción indispensable para el desarrollo agrícola y rural
de la región a largo plazo.
La flexibilidad en la aplicación de su estrategia es
uno de los principales aspectos de la experiencia del
Fondo en América Latina y el Caribe, y se ha tratado
de ajustar el diseño y la ejecución de los proyectos a la
situación macroeconómica e institucional, en cons-
tante evolución, de los países participantes. El FIDA
ha demostrado su capacidad para aprender de su
experiencia e incorporar esa experiencia al diseño y
ejecución de nuevos proyectos.
Las donaciones de asistencia técnica desempeñan
un papel fundamental en la estrategia del FIDA, ya
que respaldan los proyectos, fomentan las sinergias y
facilitan las relaciones con la sociedad civil. Se han
concedido donaciones para cuatro redes temáticas en
la región (relativas al seguimiento y la evaluación del
impacto, la incorporación de las cuestiones de género,
el desarrollo de microempresas rurales y la red de ges-
tión de conocimientos basada en Internet); para
nueve programas de apoyo a la ejecución en el plano
subregional; y para un programa de apoyo al diálogo
sobre políticas.
Esas donaciones ayudan a superar las limitaciones
indicadas anteriormente en el presente documento.
Varios de los programas a los que se presta apoyo con
ellas tienen un importante efecto multiplicador y cata-
lítico en la reducción de la pobreza y actúan, de manera
innovadora, con otros organismos e instituciones de la
sociedad civil que trabajan en la región. La Unidad
Regional de Asistencia Técnica (RUTA), el Programa
destinado a aumentar la capacidad técnica de las orga-
nizaciones locales para respaldar los proyectos de inver-