La Asociación por la Paz y el Desarrollo pretende generar procesos de cambio que
posibiliten el desarrollo sostenible de los países más empobrecidos, así como ayudar a la
construcción de estructuras sociales más justas, fomentando una cultura solidaria.
Dentro de estos planteamientos consideramos muy importante proporcionar los medios
necesarios para que estos países puedan alcanzar su propio desarrollo, mediante apoyo
técnico, económico y humano.
Además priorizamos la aproximación de nuestra sociedad a esta realidad, a través de la
información y la educación en valores que promuevan actitudes positivas a favor de un
mundo más justo y solidario.
Paz y Desarrollo ha puesto en marcha durante el año 2.002 más de noventa proyectos de
cooperación en países de América Latina y África: Bolivia, Ecuador, Paraguay, Nicaragua,
El Salvador, Guatemala, Honduras, Haití, Togo, Senegal, Guinea-Bissau y Cuba.
Todos estos proyectos tienen como objetivo el fortalecimiento de la sociedad civil y de
las instituciones, así como la búsqueda del desarrollo sostenible, fundamentalmente del
sector productivo, teniendo siempre presente la equidad de género.
Gracias a proyectos productivos, que mejoran las posibilidades de las comunidades a las
que se dirigen, accediendo a una vida más digna; proyectos sanitarios, que mejoran la salud
muy deteriorada sobre todo de niños y niñas; proyectos de derechos humanos, que ayudan a
crear canales de participación social en estos países, así como colaboran en la reivindicación
de derechos humanos; proyectos educativos, partiendo de la realidad de cada comunidad, e
intentando que lo que aprenden lo puedan revertir en la mejora de sus propias vidas;
proyectos de infraestructuras básicas, caminos, agua potable, sistemas de alcantarillado,
canalizaciones de agua,..., en muchos casos pequeñas infraestructuras muy básicas, pero que
mejoran de forma incalculable la calidad de vida de estas personas.
En Paz y Desarrollo realizamos todos estos proyectos partiendo de las propias
comunidades de estos países, sus necesidades y la priorización que estas personas hacen,
sabiendo que en estos procesos de desarrollo somos sólo colaboradores y estas comunidades
las verdaderas protagonistas de su propio cambio.