adoptan todo tipo de estrategias para mitigar su pobreza y poder
sobrellevarla.
Para comprender la pobreza, es esencial analizar el contexto so-
cioeconómico, incluyendo las instituciones del Estado, los merca-
dos, las comunidades y los hogares. Se observan diferencias en la
pobreza según el género, el origen étnico, la edad, la residencia (ru-
ral o urbana) y las fuentes de ingresos. En los hogares, los niños y
las mujeres generalmente sufren más que los hombres. En las comu-
nidades, las minorías étnicas o religiosas sufren más que los grupos
mayoritarios, y en la misma relación se encuentran los pobres rura-
les con respecto a los pobres urbanos; entre los pobres rurales, a su
vez, los trabajadores asalariados que no poseen tierras sufren más
que los pequeños propietarios o arrendatarios. Estas diferencias
entre los pobres reflejan interacciones sumamente complejas entre
culturas, mercados y políticas públicas.
La pobreza rural representa casi el 63% de la pobreza de todo el
mundo; alcanza el 90% en algunos países como Bangladesh y entre el
65% y el 90% en África al sur del Sahara. (Hay excepciones a
esta tendencia en varios países de América Latina, en los que la
pobreza se concentra en zonas urbanas.) En casi todos los países, las
condiciones en las que viven los pobres rurales —en cuanto a con-
sumo personal y acceso a educación, atención de la salud, agua po-
table y saneamiento, vivienda, transporte y comunicaciones— son
mucho peores que las que padecen los pobres urbanos. La persisten-
cia de elevados niveles de pobreza rural, con o sin crecimiento eco-
nómico global, ha contribuido al rápido crecimiento demográfico y a
la migración hacia las zonas urbanas. De hecho, buena parte de la po-
breza urbana se origina en los esfuerzos de los pobres rurales por
intentar escapar de la pobreza desplazándose a las ciudades. Las po-
líticas de gobierno distorsionadas, como las que castigan al sector agrí-
cola y descuidan la infraestructura rural (social y física) se encuentran
entre las principales causas de la pobreza rural y urbana.
Los vínculos entre la pobreza, el crecimiento económico y la dis-
tribución del ingreso han sido ampliamente estudiados en los traba-
jos sobre el desarrollo económico publicados en los últimos tiem-
pos. La pobreza absoluta puede atenuarse si se cumplen por lo
menos dos condiciones: