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hojas informativas "La Enfermería Importa" facilitan información
de fácil referencia y perspectivas internacionales de la profesión
de enfermería sobre cuestiones actuales de salud y sociales. |
El CIE y la salud de la mujer
Los
grandes pasos: De la Declaración Universal de Derechos Humanos
al reconocimiento de los derechos de la mujer a la salud
Hace 50 años, la Declaración Universal
de Derechos Humanos afirmaba: "Toda persona tiene derecho a un nivel
de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la
salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido,
la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales
necesarios." Se ha tardado todos estos años en reconocer los
derechos humanos como derechos de la mujer. Algunos de los pasos más
importantes en esa dirección han sido los siguientes:
La Convención de 1979 sobre la eliminación
de todas las formas de discriminación contra la mujer
La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció que la
discriminación por motivos de género tiene efectos gravemente
perjudiciales para la salud de la mujer y estableció una carta
internacional de derechos de la mujer. Esta Convención, ratificada
por 161 países hasta enero de 1998, obliga jurídicamente
a los signatarios a eliminar la discriminación contra la mujer
en el respeto de todos los derechos civiles políticos, económicos
y culturales. Su artículo 12 se refiere expresamente a la salud
y a la eliminación de la discriminación y fomento de
la equidad para la mujer en los cuidados de salud.
La Declaración
de Viena de1993 y programa de acción
Este primer documento de las Naciones Unidas para poner de relieve
el derecho de la mujer a disfrutar de la salud, instaba a los
gobiernos y a las Naciones Unidas a dar prioridad a que la mujer
disfrute de los derechos humanos plenamente y en pié de
igualdad.
La Conferencia Internacional del Cairo,
de 1994, sobre la Población y el Desarrollo
La Conferencia hizo presión sobre los gobiernos para
que facilitaran a todos el acceso a una gama completa de servicios
de salud reproductiva de calidad, incluidos los de planificación
familiar y salud sexual, para el 2015.
La Cuarta Conferencia Mundial sobre la
Mujer, de1995
En este evento quedó establecido que la religión,
la cultura y la tradición no pueden utilizarse para privar
a la mujer del ejercicio de sus derechos humanos. La mujer tiene
el derecho de controlar todos los aspectos de su salud, incluida
la fertilidad.
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Las mujeres son el 70% de las personas que viven hoy
en absoluta pobreza.
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Los
2/3 de los analfabetos adultos de más de 15 años de
edad son mujeres.
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La
tasa de mortalidad de las niñas es entre una y cuatro
veces mayor que la de los niños en 43 de los
45 países de un estudio.
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El
43% de las mujeres sufren de carencia de hierro.
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El
35% de las mujeres de los países en esarrollo no reciben
atención durante el embarazo; casi el 50% dan a luz
sin la asistencia de una persona capacitada; el 70%
no recibe atención después del parto.
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Un
estudio de una región remota de la India meridional
halló que el 58% de las muertes de bebés niñas eran
infanticidios cometidos generalmente dentro de los
siete días siguientes al nacimiento.
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Casi
80 000 mujeres mueren cada año por abortos en precario.
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En
Indonesia, las madres que no han recibido educación
tienen el triple de probabilidades de ver morir a
sus hijos menores de 5 años que las madres que han
ido a la escuela.
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Género y salud
La OMS ha definido la salud como un estado de completo bienestar físico,
mental, espiritual y social y no meramente la ausencia de enfermedad
o discapacidad . Esta afirmación pone de manifiesto que las
relaciones de sociedad y humanas tienen efectos directos en la salud.
Por tanto, estos factores desempeñan una función importante
para la dispensación y la dirección de los cuidados
de salud.
Uno de los resultados capitales de las conferencias
antes mencionadas fue que los gobiernos aceptaron que en muchos niveles
del sector de salud la mujer es objeto de discriminación. Se
enfrentan a la discriminación en el sistema de cuidados de
salud en tanto que usuarias y dispensadoras; en el acceso a los servicios
de calidad y en la disponibilidad de éstos a todo lo largo
del ciclo de la vida; en la asignación de los recursos; en
la participación en las políticas y decisiones, y en
el tipo de investigación de salud que se lleva a cabo.
Esta mayor conciencia ha hecho que se pase rápidamente de ocuparse
estrictamente de la salud de la mujer a una 'perspectiva de género'.
En la perspectiva de género se toman en cuenta las diferencias
socialmente creadas y las relaciones de poder entre el hombre y la
mujer como determinantes de la salud. Se examina la diferencia entre
hombres y mujeres en el acceso a la información, a la tecnología,
a las ventajas y a los recursos de la atención de salud, para
eliminar las disparidades. La perspectiva del género trata
de dar a la mujer una participación plena e igual en la planificación,
aplicación y evaluación de todos los programas.
Consecuencias para la enfermería
Para que funcionen eficazmente unos servicios de salud sensibles al
género, las enfermeras y todo el personal de salud ha de conocer
a fondo la importancia que tienen las cuestiones del género
en la atención de salud. Los programas de formación
deben centrarse en el género, los derechos humanos y la participación
de la mujer en todas las fases del proceso de dispensación
de los cuidados de salud. Incorporando la perspectiva del género
en las política y en la planificación, ejecución,
comunicación y evaluación de los programas se incrementará
la competencia de los profesionales de la salud para dispensar servicios
adecuados y eficaces a las personas, la familia y la comunidad. Los
profesionales de la salud han de identificar y abordar las diferencias
entre hombres y mujeres y las estructuras de poder que influyen en
la salud, para subsanar el desequilibrio.
Las mujeres se hacen cargo
La educación es uno de los mejores medios de promoción
de la salud. La enfermeras deben pedir y participar en programas que
impulsen la educación de la mujer. Varios estudios de países
en desarrollo han constatado que la educación de la mujer reduce
en medida significativa la mortalidad infantil, aumenta la esperanza
de vida de las futuras generaciones y mejora la crianza y el desarrollo
de los niños. El diagrama siguiente muestra cómo la
educación puede influir en la salud de los niños, las
familias y la sociedad en su conjunto.
"Ha llegado el momento en que la mujer
en todo el mundo comienza a hacer preguntas , actuar y demandar recursos,
resultados y responsabilidad. Es hora de que los sistemas de salud
escuchen lo que las mujeres dicen y aprovechen todas las ocasiones
de mejorar la salud de la mujer y, por extensión, la salud
del mundo"
" Fuente: Santosh Mehrotra & Richard Jolly,
eds., Development
With a human face, Clarendon Press, Oxford 1997.
Para más información
póngase
en contacto con CIE
Correo elect. icn@icn.ch
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Referencias:
Naciones Unidas: Convención sobre la eliminación de
todas las formas de discriminación contra la mujer. Nueva York,
Naciones Unidas, 1979.
Naciones Unidas, Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo. Nueva York, Naciones Unidas, 1994
Naciones Unidas, Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, Nueva
York, Naciones Unidas, 1995
Sitios Web:
ICPD: http://web.unfpa.org/icpd/
UNESCO :http://unesco.org/women
Gender mainsteaming: http://www.un.org/womenwatch
Cedaw Advocacy Kit: http://www.unifem.undp.org/cedaw.htm
Cook, R. Salud de la mujer y derechos humanos. OMS, Ginebra, 1994.
Kit in Gender Equity. Unit for the Promotion of the Status of Women
and Gender Equality UNESCO.
Organización Mundial de la Salud. Género y salud. Documento
técnico. ginebra, OMS. 1998
| 1 |
Declaración
Universal de Derechos Humanos. |
| 2 |
OMS,
Documento 101 de la Reunión del Consejo Ejecutivo. Ginebra,
19-27de enero de 1998. |
| 3 |
Organización
Mundial de la Salud, Salud de la mujer: Mejorar nuestra
salud mejora nuestro mundo. Ginebra, OMS 1995. |
Consejo Internacional de Enfermeras es
una federación de más de 120 asociaciones nacionales
que representan a millones de enfermeras de todo el mundo. Dirigido
por enfermeras para las enfermeras, el CIE es la voz internacional
de la enfermería y trabaja para conseguir la calidad de los
cuidados para todos y unas políticas de salud acertadas en
todo el mundo.