Cuando hablamos de género
, no es lo mismo que Asexo que es el término que describe las diferencias
físicas entre hombres y mujeres, diferencias que son morfológicas, y generalmente no cambiables. Con
el término género, estamos hablando de diferencias aprendidas
, desde la infancia, de nuestros padres
y madres, nuestras familias, de los amigos y vecinos de nuestras comunidades, de la escuela y la iglesia,
que en su conjunto forman nuestros comportamientos, nuestras experiencias, nuestros conocimientos y
nuestras visiones que diferencian a nosotros como mujeres y hombres. Por ende reconocemos que no
todas las mujeres son iguales en sus actividades y deseos, ni tampoco son iguales todos los hombres.
También reconocemos que nuestros comportamientos aprendidos como mujeres y hombres no son
estáticos. Cambiamos a través del tiempo y por eso, existen diferencias de género condicionados por
diferencias generacionales. Nuestro comportamiento de género es distinto al de nuestros padres y
madres, de nuestros abuelos y abuelas. Del mismo modo, el comportamiento de género de nuestros
hijos e hijas será diferente al nuestro.
El comportamiento de género es afectado y también afecta a otros variables sociales de contexto, como
etnicidad y cultura. En Latinoamérica y especialmente en la región Andina, reconocemos fuertes
diferencias culturales y étnicas entre los diferentes grupos sociales y estos a la vez influyen sobre los
sistemas de género dentro de estos grupos. También reconocemos que en zonas de alta diversidad,
como por ejemplo Ecuador, los contextos eco-geográficos influyen sobre la construcción social de
género, y se están acumulando evidencias sobre los cambios que ejercen las relaciones de género en
estos mismos contextos físicos. Lo que podemos concluir es que género no es una categoría natural,
sino que es un producto social y cultural que tiene particularidades en diferentes contextos, épocas y
lugares.
¿Porqué nos preocupamos de incluir la perspectiva de género en la conservación de biodiversidad y la
búsqueda de formas racionales de manejo de recursos naturales? Porqué el género diferencia las
relaciones que la gente establece con los recursos naturales y los ecosistemas, con respecto al
conocimiento, uso, acceso, control e impacto sobre los recursos naturales, y las actitudes con
relación a los recursos y la conservación (Marco Conceptual MERGE, Schmink en Poats, Arroyo y
Asar, 1998, p.9.) La conservación de la biodiversidad requiere la participación completa de los
miembros de las comunidades, incluyendo a hombres y mujeres. Sus intereses y necesidades
relacionadas a la naturaleza pueden ser muy diferentes, hasta estar en conflicto. Sin embargo,
frecuentemente, los intereses y Avoces@ de las mujeres quedan silenciadas en los foros públicos y en
los momentos en los que se toman decisiones sobre los recursos naturales y su manejo. Esta tendencia
impide que sea completa la comprensión sobre los recursos naturales y su conservación y manejo
racional. Existe una fuerte corriente entre los que trabajan con la conservación de reconocer la
importancia de la participación comunitaria en lograr una conservación duradera. Reconocen la
diversidad que existe en las comunidades entre los stakeholders o interesados a distintos niveles y
definiciones de comunidad. Género es central para lograr este enfoque de conservación comunitaria.