de especialistas en las diversas áreas del trabajo, cada vez más especializado requiere
que el Estado y el sector empresarial se hagan cargo de manera urgente de elevar la
oferta calificada de la fuerza de trabajo. En el nivel universitario, la comparación de las
encuestas de 1989, 1998 y del Censo de 1994, permite concluir que la tasa de
matriculación universitaria, es aún extremadamente baja en Guatemala, aunque ha
registrado ligeros aumentos, especialmente entre 1994 y 1998. Los estudiantes
indígenas, casi siempre del medio rural, aparecen vinculados a programas especiales de
becas que ofrecen universidades particularmente en la Universidad Rafael Landivar y la
Universidad de San Carlos de Guatemala. Aunque no se tienen datos precisos, la baja
cobertura de la educación media en los departamentos con mayor población indígena
permiten sugerir que lo mismo ocurre en el nivel superior.
Referente a la salud, la tasa de natalidad es un indicador directamente relacionado con
la mujer y esta ha estado bajando por lo menos desde mediados del siglo a tasas
similares entre la población indígena y la no indígena. Sin embargo la fecundidad en
los departamentos indígenas excede a la de los no indígenas en alrededor de 1.5 por
mil. Aunque estos cambios han aumentado la esperanza de vida, los niveles de ésta
actualmente muestran poca diferencia entre los departamentos de población
mayoritariamente indígenas y los otros. A excepción del departamento de Guatemala
que llega a los 71.4 años, los demás departamentos varían entre 61 y 68.
La tasa de mortalidad ha bajado significativamente en la última década a nivel nacional,
lo que especialmente evidente en el departamento de Guatemala. Sin embargo, sigue
existiendo una correlación alta entre la mortalidad femenina y la etnia indígena. Las
principales causas de muerte varían según la condición socioeconómica, el género y la
etnia. Mientras que las enfermedades respiratorias y la diarrea son las causas más
importantes en ambos sexos, la tercera entre hombres –homicidio- no aparece entre las
mujeres. Es importante anotar que para el caso de las mujeres, la tercera causa de
muerte es la desnutrición, es estaría relacionada con un desigual acceso a los recursos
alimentarios en función del género ya que para los hombres esa es la sexta causa de
muerte.
El aumento de participación social en el medio rural es un logro significativo en el
panorama de 1998, aún cuando la participación femenina en las diversas organizaciones
no ha sido específicamente medida y la voluntad de participación todavía no es general
se hace cada vez más evidente. No hay diferencias en la participación entre indígenas y
ladinos, pero las mujeres son más activa en ciertos grupos, como la iglesia y la escuela,
y en los hombres en las organizaciones de desarrollo comunitario. En general, para
cualquiera de tales diferencias, lo más importante es el nivel educativo.
Dentro de algunas importantes formas intermedias de participación como lo son: las
comisiones de paz, los consejos de desarrollo, los encuentros para la actualización, está
también el foro de la mujer, en el cual la participación de la mujer constituye un eje
central recogido en los distintos Acuerdos y compromisos. Se trata de un ejercicio
inédito en el país, que a través del diálogo intercultural y desde la diversidad, gestó una
dinámica de reflexión y consenso en torno a la problemática que afecta a las mujeres y
que permitió que en 1998 se movilizaran más de 25 mil mujeres desde las
comunidades, en formulación de una Propuesta Nacional de Desarrollo Económico y
Social, con el objeto de incidir en las políticas públicas para mejorar su condición y
posición.
Un rublo importante en el desarrollo de las mujeres es el referente al empleo y los
salarios, en el que, Guatemala no cuenta con estadísticas precisas y periódicas de
empleo. Sin embargo la información disponible permite distinguir dos tendencias
reciente en el sector privado. Primero, durante la década de los ochenta y noventa
aumentó la proporción de empleo no registrado en el IGSS, es decir, no sujeto a
contratos de largo plazo y por consiguiente excluido de las prestaciones de la seguridad