La integración del enfoque de género en todas las políti-
cas e intervenciones en materia de cooperación al desarrollo
es imprescindible si se desea lograr la justicia social y la efi -
cacia de la labor de desarrollo, en definitiva, si se quiere con-
seguir con éstas el cambio social.
La importancia de la función económica y social que de-
sempeñan las mujeres en los países en vías de desarrollo, a
pesar de los condicionamientos a los que están sometidas
por razón de sexo, lo que limita la eficacia de su labor y redu-
ce los beneficios para el conjunto de la sociedad, ha llevado a
plantear como indispensable la participación plena de las mu-
jeres con el fin de que el desarrollo sea duradero y efectivo.
Hasta el momento, pese a los esfuerzos realizados, son
contadas las intervenciones a favor del desarrollo que han
afrontado adecuadamente las diferencias de situaciones, pa-
peles, responsabilidades, necesidades, oportunidades, priori-
dades existentes entre mujeres y hombres, tanto en el acce-
so a servicios básicos como en la toma de decisiones o en el
control de los recursos económicos.
El II Plan de Acción Positiva para las Mujeres en la Co-
munidad Autónoma de Euskadi recoge como uno de sus ob-
jetivos el "Promover la incorporación de la perspectiva de gé-
nero en la política y programas de cooperación con países en
vías de desarrollo, garantizando su integración en proyectos
concretos", en línea con lo expuesto en la Plataforma de Ac -
tuación de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer ce -
lebrada en Pekín y en la Comunicación de la Comisión al Con-
sejo de Ministros y al Parlamento Europeo sobre la integra-
ción en la cooperación al desarrollo de los aspectos relacio-
nados con las diferencias socioculturales entre los sexos. Es-
tas directrices se han materializado en el Decreto que regula
el Fondo de Cooperación y Ayuda al Desarrollo FOCAD, des-
de 1995.
La elaboración y publicación de esta guía se ha realizado
con el fin de contar con herramientas que posibiliten la intro-
ducción del análisis de las cuestiones de género en todas las
fases de las intervenciones a realizar en materia de coopera -
ción al desarrollo, desde el diagnóstico, planificación, elabo-
ración, ejecución y evaluación de los proyectos, así como su
valoración a la hora de otorgar una subvención.
TXARO ARTEAGA ANSA
Directora de EMAKUNDE/
Instituto Vasco de la Mujer
Este año celebramos el 50 Aniversario de la Declaración
universal de los Derechos Humanos por parte de las Naciones
Unidas. Efeméride relevante, por lo tanto, para reflexionar
desde los propios Organismos Internacio-nales y los Estados
que los conforman, como desde Organismos Públicos subes-
tatales y Entidades privadas: ONGs, Iglesias, Órdenes Religio-
sas, Universidades, Consultoras que asesoran y/o evalúan
Políticas de cooperación al desarrollo, etc.
Y esta reflexión debería dirigirse, lógicamente, a la im-
plantación de garantías que asegurara a todos los seres hu-
manos la igualdad de oportunidades para su desarrollo inte-
gral dentro de sus propias sociedades y en el orden interna -
cional, partiendo de la acción positiva en favor de quienes en
la actualidad padecen las consecuencias de la inferioridad de
condiciones en que viven.
En este sentido, el Informe a la UNESCO de la Comisión
Internacional sobre educación para el siglo XXI, presidida por
Jacques Delors ("La Educación encierra un tesoro") constata,
por ejemplo, el "hecho preocupante de la desigualdad del
hombre y la mujer ante la educación", siendo ésta el instru-
mento más necesario para el desarrollo de la persona. Así,
prosigue el informe, "las desigualdades siguen siendo flagran-
tes, pues las dos terceras partes de los adultos analfabetos
del mundo, o sea 565 millones de personas, son mujeres que
en su mayor parte viven en las regiones en desarrollo de Áfri -
ca, Asia y América Latina. A escala mundial la escolarización
de las niñas es inferior a la de los niños: una de cada cuatro
niñas no asiste a la escuela, mientras que en el caso de los
varones es uno de cada seis"... (...) Esta desigualdad de
oportunidades ... "sigue siendo en este final del siglo XX, por
su amplitud y gravedad, un ataque contra los derechos hu-
manos".
Ante la evidencia de datos y referencias como los cita -
dos, la Política de Cooperación al Desarrollo del Programa FO-
CAD plantea que entre los criterios básicos que debe atender
la cooperación está el impulso del enfoque de género tanto
en la formulación, ejecución y evaluación de las políticas, de-
sarrolladas tanto por las Instituciones Públicas, como por En-
tidades privadas.
Con esta perspectiva política, EMAKUNDE ha elaborado
esta "Guía Metodológica para Integrar la Perspectiva de Gé -
nero en Proyectos y Programas de Desarrollo", como material
de gran utilidad para proseguir trabajando en la defensa de
los Derechos Humanos, que afecta en la misma medida a los
hombres, como a las mujeres.
JOSU LEGARRETA BILBAO
Director de Cooperación al Desarrollo
Secretaría General de Acción Exterior